A plena mañana asaltaron una joyería céntrica donde se alzaron con miles pesos y joyas
Nuevamente, el centro de la ciudad se vio conmocionado ayer por un robo cometido por dos jóvenes en una joyería, delito ocurrido aproximadamente a las 11 y que generó un importante desplazamiento de policías.
El golpe fue dado tras amenazar -sin exhibición de armas- a la encargada del comercio.
El atraco tuvo como blanco a la joyería Buenos Aires, de Yrigoyen y San Martín, local que en mayo del 2010 sufriera un importante robo en horas de la madrugada. Sin embargo, en aquella oportunidad la policía logró recuperar el botín a las pocas horas.
Hasta anoche no habían surgido novedades de importancia en la investigación.
A poco del hecho, durante un breve contacto con la prensa -al salir de la joyería- el comisario Jorge Gómez (flamante jefe de la Seccional Primera)- indicó que se trató de un “robo en el que se llevaron dinero en efectivo y algunos relojes. La víctima está declarando y durante la denuncia formal en la comisaría nos detallará los elementos que sustrajeron”.
Gómez confirmó que la mujer indicó que el asalto fue cometido “cerca de las 11”, por dos personas “sin armas que la sorprendieron y se llevaron estas cosas”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAl momento del robo el propietario del local, Diego Nicola, se encontraba en la Capital Federal, por lo que en horas de la tarde se presentó en el local.
Nicola confirmó el funcionamiento de un sistema de cámaras de seguridad con grabación y a la tarde los peritos policiales pudieron observar los registros, en presencia del damnificado.
Uno de ellos llevaba una prenda celeste con la que cubría gran parte de su rostro, aunque al caminar por la zona cercana no levantaron sospechas debido a las condiciones climáticas extremas.
Al menos uno de los autores del atraco visitó el local en los días previos y consultó por determinada mercadería, ocasión en la que habría realizado una labor de inteligencia previa.
Es más, durante la mañana de ayer habrían actuado como campanas otros dos jóvenes que estuvieron disimulados en la parada de colectivos ubicada en la esquina.
Anabella, la responsable de la joyería en el momento del atraco, explicó a El Eco Multimedios los pormenores de la acción, destacando que fue “encerrada y atada del cuello al toallero”, mediante el uso de una bufanda.
Inicialmente explicó que “ayer (por el martes) vino un hombre de algo más de 30 años a preguntarme un precio porque quería vender una moneda de oro”.
Añadió que “como no estaba el dueño, le dije que volviera al día siguiente. Esta mañana me volvió a llamar por teléfono y le respondí que viniera. Llegó cerca de las 11 y atrás de él entró al local otra persona”.
Mientras uno de los supuestos clientes le pidió a la mujer que pesara y valuara algunos elementos, el restante “dio la vuelta al mostrador, me agarró de los pelos y del cuello, y me tiró al piso”.
Posteriormente, ya reducida, Anabella fue llevada a la parte posterior del local y obligada a sentarse en la silla del escritorio.
“Me preguntaron dónde estaba la plata, revolvieron cajones y sacaron papeles. Mientras, el otro me sacaba la computadora, collares y otros elementos”, añadió.
Antes de retirarse, los delincuentes encerraron a la víctima en el baño. “Me hicieron arrodillar en el inodoro y me ataron de pies y manos. Luego me amordazaron con una bufanda que tenían puesta y me ataron el cuello al toallero”, especificó la joyera.
Los asaltantes utilizaron cordones de zapatillas para los pies y las manos de la víctima. “Cuando se fueron, con una mano comencé a aflojar y pude zafar una mano, con la que me saqué la mordaza. Luego me arrastré en el piso hasta la puerta de entrada”.
Anabella fue auxiliada por una persona que pasaba por la vereda y la vio en el piso.
Por otra parte, la damnificada dijo que “no les vi armas, pero me redujeron por la fuerza. Dos hombres contra una mujer no necesitan un arma”, planteó.
La víctima hace seis años que trabaja en la joyería y ayer fue “la primera vez que me asaltaron. Bastante mal momento pasé, pero no queda más que confiar en la Justicia”, culminó.
El tercer atraco importante
Ese 12 de mayo, el sistema de alarmas no se activó y fueron robados anillos con brillantes valuados en diez mil dólares.
El propietario, Diego Nicola, había marcado que los delincuentes fueron “muy específicos”, ya que “robaron nada más que los anillos con brillantes”.
Cabe mencionar que los elementos sustraídos fueron recuperados a los pocos días, durante un procedimiento realizado por la policía en la zona de Villa Aguirre.
En tanto, en enero de 2007, cuando la joyería estaba asentada en un local de la Galería de los Puentes, el local fue vaciado por boqueteros.
En esa oportunidad los delincuentes forzaron el acceso a una agencia de viajes ubicada sobre el pasaje y, desde allí, realizaron el boquete de 70 centímetros por 30 que les permitió moverse con total impunidad.
Además de joyas, los ladrones se llevaron un par de balanzas, un detector de diamantes y otros elementos técnicos.
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