A poca distancia, en un corto lapso, dos asaltos conmocionaron a Tandil
El primero de los hechos tuvo como víctima a un matrimonio mayor y su hija, cuyos integrantes sufrieron el ataque de un cuarteto que tenía entre sus componentes a una mujer.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLeonardo Vaticano, de 80 años, fue sorprendido en momentos en que se aprestaba a salir a barrer la vereda, por una mujer que habría descendido de un vehículo color gris metalizado.
La desconocida inicialmente le pidió dólares que supuestamente debía llevarle a su hijo, situación a la cual la víctima se negó.
En forma inmediata descendieron del auto tres hombres, que hicieron entrar al hombre a su casa.
Mientras la hija del matrimonio fue atada, tanto Vaticano como su esposa fueron golpeados por los delincuentes, los que se alzaron con un botín estimado en 10 mil pesos, además de diversas joyas.
Las víctimas fueron derivadas a un centro asistencial, a raíz de los golpes recibidos y el tenso momento vivido.
Leonardo Vaticano habría sufrido fracturas en la cara como consecuencia de los golpes recibidos, en tanto que su esposa presentaba golpes en el tabique nasal, en las costillas y en las muñecas.
Anoche permanecían internados en observación en el Hospital Municipal Ramón Santamarina, según lo indicado por un hijo del matrimonio que reside en Mar del Plata y que se trasladó a Tandil al enterarse del grave acontecimiento.
Cabe indicar que lindero a la casa de las víctimas vive un hermano de Vaticano, el cual no escuchó ruidos ni observó movimientos sospechosos.
Se llevaron más de 50 mil pesos de un estudio contable
Un segundo hecho delictivo, de mayor magnitud que el anterior en cuanto al botín obtenido, se produjo cerca de las 10 en el estudio contable impositivo Buquete y Asociados, ubicado en Sarmiento 17.
Tres delincuentes que actuaron armados y a cara descubierta fueron los responsables del hecho, atraco que tuvo un botín inicialmente estimado en unos 50 mil pesos.
Dinero en efectivo, cheques y otros efectos integraron la suma sustraída.
Si bien los damnificados evitaron formular declaraciones, trascendió que un hombre ingresó a las oficinas y solicitó dialogar con un integrante del estudio, que no se encontraba en el lugar.
El visitante amagó con retirarse, aunque en realidad habría aprovechado la maniobra para permitir el paso de dos cómplices.
Los delincuentes exhibieron armas de fuego con las que redujeron al personal del estudio.
Los empleados fueron encerrados en una oficina mientras los asaltantes se alzaban con el efectivo, cheques por una suma no precisada y celulares, así como las llaves de los autos de las víctimas.
El grupo habría demostrado una cierta planificación del golpe y habría contado con la presencia de un delincuente que había cumplido las funciones de “campana”.
Al igual que en el caso ocurrido en Alberdi al 500, la policía fue alertada por medio del servicio 101 Mejorado, lo que generó un importante operativo que no permitió dar con los autores de los atracos.
Desazón de una víctima por segunda vez en dos meses
El contador Leonardo Buquete relató a El Eco Multimedios que primeramente “tocó una persona vestida como cualquier tandilense, que traía una carpeta de papeles en la mano y preguntó por uno de los profesionales, bajo el argumento de que le venía a traer una documentación”.
Una vez que permitieron su acceso, el hombre manifestó que “era un robo e hizo entrar a otras dos personas. Nos llevaron a todos al fondo, nos tiraron al piso y nos ataron de pies y manos con precintos”.
El profesional estimó que los delincuentes se pusieron guantes, ya que “no hay huellas en ningún lado”.
Los malvivientes se llevaron “dinero en efectivo, cheques de algunos clientes, además de pertenencias nuestras y los celulares y las llaves de los autos de todos”.
Historia repetida
Buquete dijo que “por suerte no nos pegaron ni nos hicieron nada. Fueron muy correctos en el manejo, pero en mi caso me volvió a tocar, luego de un mes y medio”.
Lo hizo en referencia al atraco sufrido el 27 de marzo en su vivienda de Barrufaldi al 200. “Fue el mismo accionar: gente armada, a cara descubierta, a las 10 de la mañana de un día soleado”.
Buquete explicó que “abrimos la puerta luego de preguntar a través del portero. Si una persona pregunta por uno de los profesionales, bien vestida con una carpeta, para dejar documentos, se abre la puerta porque estamos acostumbrados a un trato cordial. No era ésa la intención”.
Sobre el atraco sufrido en su casa, el contador indicó que “hoy nos comentaron que la causa se archivó, que no tienen nada y que no se pudo llegar al paradero de ninguno de los ladrones. Y que aunque los agarren, no pasará nada porque entran por una puerta y salen por la otra. Es lamentable, pero es así y los ladrones juegan con eso”.
Finalmente dijo que “se pueden tomar algunos recaudos más, pero no sé si en este tipo de accionar te ayuda en algo. Quizás haya que tener una persona armada acá adentro, pero estaríamos peor que en Buenos Aires”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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