A poco más de dos meses del crimen no hay pistas firmes que alienten un esclarecimiento
Por lo escuchado en fuentes ligadas a la pesquisa, con el paso de los días el caso parece encaminarse al callejón sin salida que choca contra la impotencia y la resignación de la impunidad, con escasos elementos que permitan hasta aquí especular con una instrucción que arribe a conclusiones certeras.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDesde fuentes ligadas a la instrucción penal preparatoria se confió que no surgieron avances significativos en el esclarecimiento del caso, más allá de las tareas de inteligencia que se mantienen a un ritmo vertiginoso para que el paso del tiempo no diluya y atente contra la posibilidad del esclarecimiento.
Tal como se vino informando, las hipótesis que persisten en la pesquisa son variadas: desde un intento de robo “al voleo” que se topó con la resistencia de la víctima (conociendo su irascible carácter), a un ajuste de cuentas por deudas que mantenía con acreedores varios.
De lo hasta aquí peritado, que hace a distintos elementos secuestrados en allanamientos varios, no arrojó resultado favorable alguno para interés de la causa.
Trascendió que por estas horas se está al aguardo del resultado de escuchas telefónicas que oportunamente se realizaron con entrecruzamientos de llamadas entre los teléfonos de quienes rodearon a la víctima en las últimas horas, con la expectativa de que surja allí alguna pista que ayude a direccionar las sospechas que, hasta aquí, son tan vagas como difusas.
El caso
Como oportunamente se informó, en la madrugada del 9 de abril se produjo el hecho de sangre en la propiedad ubicada en Piedrabuena 160, entre avenida Falucho y Rivas, del cual resultó víctima Adrián Luis Gómez, de 65 años.
El crimen se descubrió cerca de las 2.30, cuando Mónica Echeverri regresó del Casino a su casa, donde también funcionaba un taller de electricidad del automotor, y encontró a su concubino tendido en el patio, en medio de un charco de sangre.
Por estas horas, los investigadores profundizan las diligencias tendientes a dar con el autor del hecho.
La causa Fernández aguarda por nuevos cotejos de ADN
En otro orden, dentro de los cruentos sucesos delictivos contemporáneos con lastimosa coincidencia, la impunidad, tampoco se vislumbra mayor optimismo en los investigadores por el homicidio de Fernández, ocurrido a mediados de agosto del año pasado.
Tal lo informado tiempo atrás, la principal hipótesis que llevó a sospechar de un grupo de jóvenes que consecuentemente fueron sometidos a cotejos de ADN, arrojaron resultados negativos para el interés de la pesquisa, lo que fue leído como un paso atrás en la instrucción.
Empero, se dijo que las sospechas persisten en determinado grupo de personas que, descartados los primeros, ahora serán sometidos a la misma prueba perital en pos de acreditarlos o descartarlos del suceso luctuoso.
Como se dijo, la mirada estaba puesta en cinco jóvenes, a partir de determinados indicios, pruebas, que los podían vincular con el sangriento hecho, pero frente al resultado del peritaje citado, las dudas incriminantes quedaron a un costado, debiendo forzar la investigación de aquí en más sobre otras personas, ligadas de alguna manera a los primeros sospechados.
La expectativa que otrora había mantenido el fiscal y compañía provenían de los rastros de sangre hallados en el lugar del homicidio -el domicilio de la víctima de calle Las Malvinas 1722-, por lo que se realizó una extracción de sangre de los sujetos que estaban en la mira (cinco), quienes no ofrecieron reparo alguno a la hora de someterse al estudio.
Tiempo atrás los investigadores hablaron sobre un avance significativo a partir de los rastros de sangre encontrados en la escena del crimen, que pertenecen a un patrón genético común, de sexo masculino, que permitiría ir en busca de uno de los que pudo haber estado en el lugar del homicidio.
Como se vino consignando, los análisis se realizaron de los elementos secuestrados en una serie de allanamientos concretados principalmente en domicilios cercanos a la propiedad de la víctima.
Ya prácticamente agotadas las diligencias procesales, precisamente a la espera de dichos peritajes, la causa por “Homicidio en ocasión de robo” (tal reza la carátula) que lleva adelante el fiscal Marcos Egusquiza, quedó sujeta a ese informe que hasta aquí no sirvieron para dar con el o los responsables o, al menos, alguno de los que pudieron tener que ver con el homicidio y así arribar al esclarecimiento del más reciente de los crímenes que la ciudad aún mantiene impune.
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