A punta de pistola, un par de delincuentes se llevó dinero de un polirrubro ubicado en Moreno al 1000
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Ayer, en un horario de poco movimiento y durante una calurosa tarde, dos delincuentes irrumpieron en un polirrubro ubicado en Moreno 1053, sorprendieron a la responsable del lugar, que se encontraba junto a su hija, y a punta de pistola exigieron la entrega de dinero para darse a la fuga instantes después.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl hecho ocurrió alrededor de las 15.30 en el comercio Los Alba, cuando dos jóvenes de unos 30 años, con sus rostros descubiertos, uno portando un arma, protagonizaron un rápido atraco.
Una vez dentro del salón comercial, uno de ellos permaneció frente al mostrador donde se encuentra la caja registradora, mientras que el otro se acercó hacia otro sector e intentó sustraer sin éxito un celular de la hija del matrimonio que tiene el emprendimiento.
En el otro sector, la mujer abrió la caja registradora y en una rápida maniobra tomó los billetes y se los entregó a uno de los intrusos.
Una vez que cumplieron con su objetivo, y ante los gritos de la damnificada, ambos se dieron a la fuga en una moto que dejaron estacionada a pocos metros de la entrada al negocio de barrio.
Los pedidos de la mujer alertaron a una vecina, que sin dudarlo dio aviso al sistema de emergencias 101 Mejorado.
“En algún
momento
podía pasar”
En diálogo con El Eco de Tandil, el titular del lugar, Guillermo Albarracín, brindó detalles del asalto, el primero en cinco años de trabajo al frente del local. “Siempre estaba la posibilidad, que en algún momento podía llegar a pasar, pero hasta ahora no nos había tocado”, expresó.
Primero contó que el hecho ocurrió a las 15.30 y que todo sucedió en escasos minutos, y dijo que desconocen el monto que finalmente se llevaron.
“Uno enfrentó a mi hija y le quiso arrebatar el celular pero no lo logró y el otro, con su codo apoyado en el mostrador y con la otra mano mostrando el arma, pidió insistentemente plata a mi señora”, describió.
Luego, cuando entregó el dinero “en la desesperación empezó a los gritos y la gente que vive atrás llamó a la policía y en tres minutos estaban acá”, y al mismo tiempo “aprovecharon para escapar en una moto que dejaron en la casa de al lado”.
Albarracín, según el testimonio de su mujer, descartó que sean personas del barrio y contó que, después de lo ocurrido, “algunos vecinos nos dijeron que anoche (por el miércoles) vieron una moto con dos personas con características similares recorriendo la cuadra un par de veces”, cuando el negocio ya estaba cerrado.
Por otro lado definió al barrio como “tranquilo” pero puso el foco en algunos hechos, como un asalto a un local de la otra cuadra el año pasado o el arrebato de la cartera a una mujer días atrás mientras circulaba en bicicleta.
Para finalizar, el vecino certificó la presencia policial, con patrullajes incluso de la Policía Local, pero no descartó implementar algunas medidas para prevenir y evitar nuevos episodios de inseguridad.
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