A Santamarina le alcanzó con poco ante Botafogo
Santamarina sólo se expuso a una de esas jugadas perdidas o desafortunadas que aparecen en cualquier partido, contradiciendo la lógica del desarrollo. Pero Botafogo fue incapaz de forzar siquiera una aproximación que pusiera en peligro el 1 a 0 final, esa diferencia mínima que en otras circunstancias y ante otra clase de rival, lo podría haber preocupado más al aurinegro. Lo cierto es que el equipo de Duilio Botella encontró la ventaja en el primer tiempo, a través de una gran ejecución de un tiro libre por parte de Amiel Cuestas, el mejor jugador del partido, y con muy poco más se llevó los primeros tres puntos de esta certamen de la Unión Permanente de Ligas.
Santamarina no demostró grandes atributos. Le costó manejar la pelota, encontrar el ritmo adecuado a cada situación, y nunca pudo hacerse dueño absoluto del desarrollo. Pero hizo la diferencia con una defensa bien parada, sobre todo en la zona central, con Gamalero y Salvador, y supo encontrar por la derecha, con las interesantes apariciones de Cuestas, el desequilibrio necesario para marcar diferencias. En los primeros minutos se lo perdió dos veces solo el centrodelantero Rode, primero definiendo a las manos del arquero, y más tarde tirando por arriba del travesaño un cabezazo. Pero a los 21 minutos apareció Cuestas para anotar un tiro libre con un derechazo medido, al ángulo izquierdo de Candido.
Botafogo nunca pudo reaccionar. Apenas insinuaba algo con los arranques a pura habilidad de Signorelli, pero estos se producían muy lejos del arco, y se quedaban en la nada. Ijurco fue un espectador de lujo durante todo el partido, y sólo tuvo que intervenir en algún centro cruzado sin mayores complicaciones.
Santamarina tampoco llegaba, a pesar de las ventajas que daba la última línea visitante, pero se sentía seguro con la ventaja, viendo la impotencia de un rival que, para colmo, cuando promediaba el segundo tiempo, se quedó sin el hombre más desequilibrante. Signorelli habló de más, y el árbitro Víctor González lo expulsó. Un minuto antes, el habilidoso número 7 definió mal en la única situación seria de gol que creó su equipo en todo el partido, después de un desborde de Cano por la izquierda y la habilitación con un cabezazo de Rosales.
Santamarina no tuvo muchas chances de aumentar la ventaja. Apenas la que desperdició Valerio solo en el área chica, tras una perfecta habilitación de Cuestas cuando se terminaba el partido.
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Amiel Cuestas
Además de marcar la diferencia en el resultado, con un notable tiro libre, mostró su inteligencia y su habilidad para desequilibrar por la banda derecha. Se destacó claramente del resto de los protagonistas y fue una preocupación permanente para el fondo de Botafogo.
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