A siete años del crimen, la hermana de María Marta defiende a Carrascosa y pide que la ayuden “a encontrar al culpable”
“Ni más ni menos. Quiero ver preso al asesino de mi hermana, sea quien sea y le toque a quien le toque. Simplemente pido respuestas y no que se convierta a un inocente en un chivo expiatorio”, dijo la mujer a través de una solicitada publicada en varios diarios porteños.
De esa manera, la hermana de María Marta hizo una defensa -sin nombrarlo explícitamente- del viudo de García Belsunce, Carlos Carrascosa, quien fue condenado por la Justicia a la pena de prisión perpetua, considerado como coautor del asesinato. Ahora se espera el inicio de otro juicio oral por el encubrimiento del homicidio, que se aguarda que comience el año próximo, contra un grupo de familiares y amigos de la víctima.
Hoy, al cumplirse exactamente siete años del crimen ocurrido el 27 de octubre de 2002, la hermana de García Belsunce sostuvo: “En nombre de María Marta y en el mío propio, sólo pido eso, que su muerte no quede impune. Que me ayuden a encontrar al culpable”. Bajo el título “¿Quién mató a nuestra María Marta?”, su hermana recordó: “Hoy se cumplen siete años de aquel trágico domingo en el que de forma atroz nos arrancaron a mi hermana. Siete años en los que luchamos sin éxito por llegar a la verdad”.
“Siete años en los que nuestra familia fue `juzgada` y `sentenciada` por ciertas personas. Siete años que para mi corazón fueron mil años y a la vez un solo momento”, agregó la mujer. Y añadió: “Estas líneas son el grito desesperado de una hermana que pide, ruega e implora que se haga justicia. Es a la vez el medio que escogí para transmitir a la sociedad nuestro más profundo temor: que la causa se cierre sin haber encontrado al asesino de mi hermana”.
“Mucho se habló y se especuló sobre el crimen. Se han barajado infinidad de hipótesis y aventurado irresponsablemente culpables. Se han escrito muchas mentiras. ¿Sabían que se comprobó que no existió `la gotita` (cerrando los orificios de bala en la cabeza de María Marta); que mi familia quiso que se llamara al Fiscal; que mi familia le contó a la Justicia del `pituto` y se lo entregó al fiscal?”, agregó María Laura García Belsunce.
En la misma línea, se preguntó si sabían “que los agujeros de bala ni siquiera fueron vistos inicialmente por los forenses en la autopsia; que no se halló ni un solo rastro de quienes hoy están acusados; es más, que hay rastros pero no coinciden con ninguno de ellos”.
“Es doloroso asumirlo -agregó- pero tras siete años de investigación sólo tenemos dudas y una única certeza: que no existe una sola prueba en contra del único condenado en la causa. No hay un arma, no hay testigos, no hay nada”.
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