A un año de la desaparición de Barbero, sus familiares se manifestarán hoy en la Fiscalía
Hernán Alonso, el nieto de Barbero, informó que “nos concentraremos familiares, amigos y quien se quiera sumar en la puerta de Fiscalía. No es una marcha sino simplemente un encuentro de familiares con el objeto de reclamar por la aparición de mi abuelo. La idea de ir a la Fiscalía es justamente porque el expediente está allí y todas las actuaciones”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“La consigna es simplemente encontrarnos y les voy a contar a los familiares y los conocidos que no están al tanto en qué situación está el expediente. Va a ser una concentración silenciosa, no queremos hacer ningún tipo de bullicio ni nada que pueda alterar a los pacientes del Hospital Santamarina que están en frente”, afirmó.
Sin avances
En cuanto al expediente, lamentó que está “prácticamente igual que al principio. Hay 1200 hojas de declaraciones y actuaciones pero ningún avance. Estamos peleando para que eso no se archive y que la búsqueda siga vigente”.
“Mi abuelo no pudo haber desaparecido de la noche a la mañana. De todos modos soy respetuoso del trabajo tanto de la Justicia como de la policía, me parece que ellos hicieron lo que normalmente se hace en estos casos. El punto es que lo que está faltando es el aporte y la información de algún tercero que haya participado, y que lo mantiene en silencio”.
Respecto a la información que se obtuvo en estos meses sostuvo que “hubo algunos datos descolgados pero no arribaron fehacientemente a ninguna conclusión firme que nos ayudara a dar con el paradero de mi abuelo”.
Y recalcó que Barbero “no desapareció voluntariamente, fue forzado, a esa conclusión arribamos los investigadores y nosotros. Hubo alguien que lo pensó, que lo ejecutó y alguien que participó. Lo que hacemos es un llamado al corazón de alguna de estas personas para que nos ayuden a dar con mi abuelo y terminar con esta pesadilla”.
Consultado acerca de si conservan la esperanza de encontrarlo con vida, admitió que “es muy difícil. En el fondo de mi corazón y también el de mi abuela, esperamos que esté en algún centro de salud mental y que no haya llegado la Justicia a ese lugar. Pero es difícil y más un paciente de edad avanzada como mi abuelo, que ya tendría casi 80 años”.
“La verdad se fueron desvaneciendo con el paso de los días las esperanzas de encontrarlo con vida, pero rogamos a Dios que haya un milagro”, concluyó.
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