A una semana del robo al Banco Industrial, existen pocas pistas firmes sobre los autores
La seguridad bancaria en Tandil nunca volverá a ser lo que era hasta el pasado lunes, hace hoy una semana. Todo cambió cuando ese día, alrededor del mediodía, un grupo de delincuentes ingresó a la sucursal del Banco Industrial de Azul de pleno centro de la ciudad, redujo al personal policial, empleados y clientes, violó cajas de seguridad, se llevó su contenido y abandonó el lugar sin ser advertido.
A partir de ese momento, la Justicia inició una investigación a cargo del fiscal Damián Borean, con el apoyo de buena parte de la policía con jurisdicción en la zona: el conjunto de comisarías, la DDI, el área de Narcotráfico, y los responsables de Seguridad Vial. Todo para intentar dar con los delincuentes. Sin embargo, hasta ahora, según trascendió, cuenta con pocos elementos sólidos que permitan una pronta resolución.
De acuerdo a distintos voceros consultados, al mismo tiempo poco se sabe todavía sobre los autores, más allá de que trascendieran distintos detalles de la investigación.
En los 12 minutos que estuvieron en el interior del banco, se movieron con tranquilidad y en ningún momento usaron métodos agresivos, ni siquiera con palabras. Tras ese período, y a cara descubierta, como se dijo, los cuatro delincuentes abandonaron la sucursal de a uno por vez, sin levantar ninguna sospecha.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAlgo similar ocurre hasta el momento con las huellas digitales. Fueron tomadas en distintos puntos de la sucursal y del automóvil en el que se movilizaban, para buscar cotejarlas con delincuentes ya buscados.
Ese vehículo, un Toyota Corolla robado poco antes al ex jugador Hugo “Perico” Pérez, es la principal pista de la investigación. La policía llegó hasta el auto, abandonado en la calle 14 de Julio, a partir de los datos aportados por una mujer que había visto movimientos que le resultaron sospechosos. Cuando se enteró poco después del robo del banco, se comunicó con la policía y le aportó los datos de la patente. Desde ese momento, personal de la comisaría Primera lo encontró e identificó, con pocos rastros de sus ocupantes: algunas tarjetas de estacionamiento, vales de peajes y mínimos efectos personales.
Ahí, en 14 de Julio y Sarmiento, se acabaron los rastros de los delincuentes, porque nadie logró aportar un elemento para determinar si escaparon “en un auto o dos” o si eran aguardados por más cómplices.
Desde ese momento comenzaron las especulaciones sobre el monto total de lo robado, y si bien inicialmente se mencionó que rondaría los 2 millones de dólares, es una cuestión que llevará tiempo dilucidar, fundamentalmente por aspectos personales de los damnificados, que prefieren guardar un anonimato total sobre la cuestión al menos en el aspecto público.
De todas formas, desde el lunes mismo el banco comenzó a entrevistar a los dueños de las cajas y se comenzaron a manejar las cuestiones vinculadas con el seguro y la comprobación de los valores de manera particular. Desde la policía, además, aseguran todavía no haber recibido el listado completo de los damnificados, lo que debería ocurrir en las próximas horas.
Sin embargo, voceros judiciales descartaron completamente esta situación, y en cambio consideraron que utilizaron ese recurso para buscar desviar la investigación y generar un margen de sospechas cruzadas.
De todas formas, no se descarta que hayan contado –a partir de la casi certeza de que provenían del Gran Buenos Aires, donde fue robado el auto de Pérez—con colaboración local, lo que también es investigado.*
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