Abreviada historia del Salón en tendencias
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailDesde el 23 de marzo están expuestas en las diferentes salas las treinta y nueve obras seleccionadas por un calificado jurado, entre las que se encuentran el primer premio adquisición, segundo y al mejor artista tandilense, además de las menciones.
El Salón ha permitido acrecentar una colección de cuarenta y un obras del primer premio adquisición de todos estos años consecutivos, a la que se sumará la actual, como distinción del presente.
Además, en las salas Ernesto Valor y Carlos Allende, los visitantes pueden apreciar otras diez obras de salones anteriores, entre las que se encuentran ocho primeros premios y dos donaciones.
Guion curatorial
La interesante selección contempla la puesta en sala de “Misa chico”, primer premio adquisición del XIX Salón de Arte Sacro que se efectuó en 1989. Es un óleo sobre harboard realizado por Daniela Jozami, donde la soltura en el tratamiento de las figuras participantes de la procesión, destacan en un retablo llevado por el pueblo, que incluye acentos de color y técnica mixta. La artista plástica nacida en Santiago del Estero en 1949 que falleciera en 2004, fue homenajeada por familiares y destacadas figuras del arte en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, posterior a su irreparable pérdida, participando la obra citada, de la muestra retrospectiva.
Este relato de primeros premios en sala, incluye “Mundo Franciscano” obra participante del XXXIII Salón del 2004, óleo sobre tela, que el autor donó ese mismo año, integrando así el patrimonio del Mumbat. Marcelo Floreal Lazarte, el creador, es licenciado en Artes Plásticas, nacido en Tucumán en 1959. Desde 1998 es docente full time en la Licenciatura de Artes Plásticas de la Facultad de Arte de la Universidad Nacional de Tucumán. En esa obra en particular los símbolos y la narrativa, dominan sobre el resto de la composición.
En 1995 el artista plástico Mauricio Nizzero obtuvo el primer premio con su obra “Dónde van morenitos de mi pueblo”.El autor es un reconocido artista tanto en nuestro país como en el exterior. Ha participado en salones de nivel nacional, provincial y municipal, además de una amplia actividad docente. Nacido en Buenos Aires en 1958, en el presente lienzo plantea una propuesta centrada en la fuerza del color y el gesto de sus personajes evocativos.
Por otra parte,“Cruceiro en un lugar de Galicia” es una obra realizada con técnica mixta por el artista José Solla, español, nacido el año 1927, residente en la ciudad de Mar del Plata desde 1950, que fuera primer premio en el Salón Sacro en 1998. La inclusión de la obra nos plantea una visión diferente de la crucifixión, la distorsión de las formas y el uso del color, así como el espacio dan cuenta de ello.
Tan querido y respetado en nuestra ciudad, Aldo Severi, acompañó las salas del Museo de Arte Religioso, con su magnífica obra, mostrando pasajes de la muerte de cristo y procesiones, en el año 2000. Su cuadro “Descendimiento de la Cruz” expuesto en forma individual dentro del Salón de Arte Sacro en el mismo año, fue posteriormente donado por el artista al Mumbat, cuando finalizara dicha muestra. La obra de gesto expresionista, posee la fuerza del trazo y la potencia de sus desgarrados contrastes frente a la escena representada. Nacido en La Boca en 1928, fue director del Museo de Artes Visuales de Quilmes e ilustrador del diario La Prensa.
Cada obra que incluye esta significativa selección nos posesiona en una intención personal y artística diferente. Así, “Maximizar la sanación- tema de la cura del paralítico-Los milagros”, es una caja mixta realizada por Blas Vidal, que fuera el primer premio del Salón del 2005. La nueva mirada en el espacio compositivo, la búsqueda de profundidad en la superposición de escenas, los planos de visión y los materiales elegidos, nos inducen a pensar que las obras de este salón emblemático comenzaban a mostrar nuevas tendencias en las formas y decisiones estéticas de los artistas participantes. Osada decisión del jurado, la obra marcó entre otras un cambio en los gustos y perfiles de los seleccionados en sala.
Mario Vidal Lozano es pintor y escultor, nacido en la ciudad de Salta en 1959. Participó en el XXXVI Salón de Arte Sacro en 2007 con un óleo sobre cartón al que llamó “La crucifixión”.También en esta oportunidad, el tema fue resignificado a partir de las decisiones técnicas que el artista tomó al momento de plantear con pocos recursos y una paleta limitada, pero incorporando el relieve, la síntesis de la imagen.
“Babel”se llama la magnífica obra del artista plástico, pintor y escultor Adrián Carnevale, que utilizó masilla, pigmentos y bronce sobre hardboard, reafirmando lo antedicho, frente a la necesidad de otras búsquedas o lenguajes pictóricos, en las últimas décadas. Fue el primer premio adquisición de 2008. El artista oriundo de Rosario, nació en el año 1959.
Los últimos salones, nos permitieron apreciar obras como la de Cristina Ferreras, autora del primer premio adquisición del Salón de Arte Sacro, año 2010. Su obra con técnica mixta: fotografía impresa, óleo, birome y acrílico sobre tela, “El cielo se va a caer y Dios lo va a saber”. Nos sorprende por su diseño, así como la interesante búsqueda del mensaje, frente a un cromatismo cercano a las influencias de las nuevas propuestas en el mundo del diseño.
Cerrando este relato visual y curatorial, también se puede apreciar en sala, el primer premio adquisición de 2012, realizado por Christian Amezcua, nacido en Tandil. El artista utilizó técnica mixta para su obra: con pelos de personas, tintas y acrílicos sobre tela, presentando “Cuchas”.
Vale reflexionar, que las nuevas generaciones, además de instalar su mirada en el mensaje, centran su interés en el desafío de las búsquedas estéticas, verdaderas protagonistas de los actuales premios, como ocurre en la obra de Christian y la mayoría de los artistas visuales jóvenes que inundan el Mumbat, con sus provocativas expresiones en los tiempos.
Para agendar
La muestra permanecerá en galería hasta el 28 de abril, en Chacabuco 357 con entrada libre y gratuita, de martes a viernes de 8.30 a 12.30 y de 16 a 20, sábados y domingos, de 16 a 20.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios