Acosado por el delito, la víctima de un atraco analiza el futuro de su negocio
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Fabián Vena, titular de los locales El Ombú, mostró su desazón ante la serie de delitos sufridos a lo largo de su trayectoria comercial, el último de los casos el lunes por la madrugada, según informáramos en la víspera.
Durante el programa “Vení mañana” (Tandil FM 104,1), el empresario indicó que “hemos perdido la cuenta de todas las veces que nos han robado” y acotó que “hasta el anteaño pasado entre los tres locales habíamos llegado a 13 veces. Solamente el año pasado nos robaron seis veces”.
Con tono irónico, Vena dijo que “este año veníamos bien, porque habíamos bajado. Lo tomo con risa porque realmente la impotencia es muy grande: sólo nos habían robado tres veces en el local de la calle Chacabuco”.
Puntual y preciso
Fabián Vena explicó que el delito cometido el lunes por la madrugada “fue muy puntual y preciso. Fue en la casa central, que es en la que más seguridad tenemos y cuya ubicación geográfica es muy buena. Fue un trabajo muy bien hecho, porque no rompieron nada. Esto es “preocupante y es triste”.
Especificó que “fue muy puntual tanto por donde se entró como por donde se salió. No forzaron ni siquiera una puerta. Entraron por donde tendrían que hacerlo. Solamente un tipo de conozca muy bien el lugar puede hacerlo, sabiendo donde está la caja fuerte”.
Tras recordar el atraco sufrido en su vivienda hace cuatro años, Vena señaló que “siempre dije que esto de la violencia y los hechos delictivos se iba a ir incrementando día a día por el problema cultural tan grande que está atravesando la Argentina. Ahora se están los resultados, ya que seguimos y seguimos” con delitos.
Se lamentó por la cantidad de casas que sufrieron robos durante el fin de semana. “Es gente laburante, como uno. Realmente tengo un negocio y estamos laburando, con un montón de gente, y te da bronca que digan vamos a este negocio porque hay plata. Era plata destinada a pagar a los proveedores y a la gente que trabaja con nosotros”.
Cuestionó que “este problema cultural día a día se va acrecentando y nadie, absolutamente nadie hace nada. Nosotros fuimos muy bien atendidos por la policía, a nivel juzgado salieron las órdenes de allanamiento en menos de tres horas. Hubo un trabajo perfecto de todos lados, pero lamentablemente esto aumenta día a día”.
Planteó que “hasta que no empecemos a trabajar todos, cada uno desde su lugar, a este problema cultural no vamos a atacarlo nunca”.
Futuro incierto
Tras hacer catarsis sobre los efectos que le causan los constantes delitos sufridos, Vena dijo estar “medio cansado” y planteó que “hasta ahora tenía fuerza y seguíamos igual, pese a que me robaban o me rompían algo”.
Adelantó que “nos sentaremos con mi hermano y con la gente que trabajamos para replantearnos si realmente seguimos con tantas amarguras, porque lo que estamos sufriendo es un golpe duro. Ahí teníamos hasta los sueldos guardados”.
Consideró que “somos una empresa muy de familia y vemos que es de gusto todo lo que estamos haciendo, porque se llevan los frutos. Nos achicaremos como cuando empezamos, que éramos cinco locos”, dijo como una de las alternativas posibles.
Concluyó que, acosado por el delito, “lamentablemente te llevan a eso. Con una impotencia total, después de tantos años y de tantas cosas duras terminás bajando los brazos”, sentenció.
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