Adolfo Pérez Esquivel descartó cualquier vínculo del Papa con la dictadura militar
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Dentro de la jerarquía católica argentina hubo sí algunos obispos cómplices con la dictadura, pero no (Jorge) Bergoglio”, agregó el activista al hablar del rol del entonces superior de los jesuitas en Argentina.
“Hubo pocos obispos que fueron compañeros de lucha contra la dictadura. Pero también hubo muchos mártires religiosos y religiosas. Es difícil generalizar y no sería justo”, reconoció Pérez Esquivel quien conversó media hora con el Papa argentino en la biblioteca privada del palacio apostólico.
Conocido por la sistemática denuncia de los horrores de la dictadura, que le valieron el Nobel de la Paz en 1980, Pérez Esquivel reiteró que “de ningún punto de vista se puede ligar al papa Francisco con la dictadura”.
Desde Alemania, otra voz importante descartó ayer toda vinculación del Papa con la detención de sacerdotes jesuitas por el régimen militar.
Franz Jalics, uno de los misioneros jesuitas secuestrados por la junta militar argentina en los años 1970, aclaró en un comunicado oficial divulgado por la orden jesuita que el papa Francisco no lo denunció.
“Antes, creía que habíamos sido víctimas de una denuncia”, continuó. “Pero a finales de los años 1990, tras varias discusiones, me di cuenta de que esa sospecha era injustificada”, explicó Jalics, de origen húngaro, quien permaneció cinco meses detenido en la temida Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), donde fue torturado.
“Verdad, justicia y reparación”
“El Papa dijo con claridad que hay que buscar verdad, justicia y reparación”, aseguró Pérez Esquivel desde la terraza de la sede de la Fundación Paz y Justicia, de donde se divisa la cúpula de San Pedro.
Interrogado sobre las denuncias del diario y en particular de uno de sus principales colaboradores, Horacio Verbitsky, el activista consideró que contienen “muchos errores”, aunque adelantó que de todos modos “las revisará”.
Durante el encuentro en el Vaticano, Francisco y Pérez Esquivel hablaron también de “pobreza, el medio ambiente y de la vida del pueblo”, explicó el conocido defensor de los derechos humanos, quien espera que el nuevo pontífice cuente con un equipo de colaboradores que lo ayuden a encarar las grandes dificultades de la Iglesia en todo el mundo.
“Esperamos que sea una renovación positiva para toda la Iglesia y no sólo para América Latina”, aseguró Pérez Esquivel, quien contó que el pontífice le confesó que “está tratando de aprender muchas cosas”. AFP/NA
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