Adrián Heim cumplió seis meses de trabajo con el tango en España
-¿Cómo cumpliste estos seis meses en España?
-Son seis meses que se pasaron rápido, ya que la primera idea era sólo estar dos meses, pero como se fueron dando las posibilidades, me pude organizar bien para armar los cronogramas de clases. Eso generó que estuviera en movimiento constante y pensando en el trabajo. Así se fueron pasando los días. Estar en un lugar nuevo es vivir en él, al mismo tiempo que estás conociendo, resulta interesante y se pasan rápido los meses.
-¿Dónde estás residiendo actualmente?
-Actualmente y, desde hace casi tres meses, vivo en el centro de Marbella. Ahora los lugares hacia donde necesito desplazarme me quedan más cerca y yo tengo mayor disponibilidad de tiempo para el tango. Los primeros meses estaba viviendo a 10 kilómetros de donde se centralizan las clases de tango y la milonga y tenía dificultades con el transporte. Por eso ahora tengo todo más accesible y práctico.
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-Las clases son mixtas, abiertas a todo público. Es una clase grupal con posterior milonguita que se llama La Movediza y es en Marbella. Luego tengo una clase grupal en Málaga y otra, con posterior milonguita llamada también La Movediza en la provincia de Granada.
Luego se suman las clases privadas de aquellos que buscan un progreso en menor tiempo y poder disfrutar de bailar en las milongas en corto plazo.
Las nacionalidades de los alumnos son muy diversas: hay ingleses, alemanes, holandeses, suecos, noruegos, rumanos, croatas, eslovenos, rusos, españoles y argentinos que perfeccionan su tango con entusiasmo y dedicación.
-¿Cómo han sido los resultados?
-Los resultados generales bien, positivos. En el tango pasa algo como en otras actividades que pocas son las personas que te dan una mano y la posibilidad de mostrar lo que uno hace.
Por lo general aquí los ambientes están muy divididos y todo profesor de tango cuando aparece uno nuevo, te toma como competencia, ya que cada uno quiere tener a sus alumnos de por vida, o ser los líderes del movimiento de tango en la región.
Considero que un profesor de tango que llega a un lugar a difundir su forma es una alternativa más para difundir el tango y un factor más para que cada profesor brinde lo mejor de sí al alumno. De esta forma los alumnos eligen libremente donde invierten su dinero.
Pese a ser nuevo en estos lugares, la gente se dio cuenta que llegué con otra forma de trabajo, distinta a la que estaban acostumbrados y reconocen mi aporte y se sienten a gusto con la dinámica que generamos, de esta forma me siento gratificado por la respuesta de la gente para con mis clases y la milonguita.
-Hace un tiempo que tenemos proyectos de trabajo con la bailarina Eleonora Rosaminer que tiene una trayectoria impecable y, sobre todo, es buena persona, nos complementamos muy bien y aprendo mucho de su visión del tango.
-¿Como te has sentido allá enseñando el tango?
-Muy bien, pese a que vine a España en un momento donde todos en Argentina me decían “te vas a ir ahora que España está en crisis”.
Me siento muy gratificado, porque pese a la crisis de España, yo lo tomo como un desafío personal, y dije que si me va bien en un país en crisis me puede ir bien en cualquier parte del mundo.
Siento que las posibilidades de crecimiento en el tango son mayores y que se valora más el trabajo que hago. Hace cinco años que escribo sobre la forma de enseñar el tango que busco y quiero transmitir y necesito tener una perspectiva desde otro país, enseñando en el exterior para darle más valor de comprobación y experiencia y ver qué resultados obtengo de esa propuesta.
-¿Extrañás Tandil?
-Se extraña la gente de tango de Tandil y la zona. Más allá de la relación profesor alumno, las cenas de tango, las exhibiciones en eventos de Tandil, se extraña “Tango en espacio libre”, “Encuentros entre tangos”, “La ruta del tango”, las milongas de la ciudad, la reunión entre amigos, cosas que emprendimos en la ciudad para que el tango se expandiera y cada día fuéramos más amantes de esta danza y encontráramos sentido a lo que hacíamos. Sinceramente me siento muy bien haciendo una de las tantas cosas que me gustan.
-¿Cómo sigue tu año?
-La perspectiva de trabajo es buena y pienso comenzar el 2013 aquí, bailando.
Sin embargo, aunque esté lejos, mi deseo para este 2013 es que el tango de Tandil crezca, se expanda y se perfeccione y que la unidad entre emprendedores del tango en todas sus manifestaciones prevalezca sobre el ego de las personas.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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