Adrián Heim parte a España para perfeccionar en tango a hombres
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Creador de “Tango en Espacio libre”, profesor de talleres y promotor de milongas, Adrián Heim se ha hecho un lugar en el tango local, pero también internacional. Con su baile ha estado en Uruguay, España e Italia y esta vez regresa al viejo continente para perfeccionar a hombres.
-¿Cuándo recibiste la invitación?
-La invitación fue aproximadamente hace un mes y medio, a través de un grupo de aficionados al tango de España, que se perfeccionan en distintos festivales y con diferentes maestros. Este grupo lo integran personas que residen en España, pero que son de nacionalidades diferentes. A algunos de ellos los conocí en 2011 cuando estuvimos trabajando en Andalucía con Estefanía (su compañera) enseñando tango y en las relaciones que se generan en las milongas.
Tuvimos la suerte de encontrarlos nuevamente en diferentes oportunidades en Argentina en espacios tangueros. Desde ese momento mantuvimos el vínculo, y desde entonces intercambiamos opiniones sobre el baile.
-¿Qué surgió de estos intercambios?
-La riqueza en múltiples visiones con respecto a qué pretende cada uno del tango. Además pretendemos lograr una visión clara del deseo, donde el interrogante inicial es ‘¿Por qué y para qué bailo tango?’. Hablamos de disfrutar de bailar en pareja, sentir el baile, la orquesta, a la otra persona. Coincidimos que estas cuestiones son el camino para mejorar el baile personal.
-¿Cuándo y hacia dónde partís?
-El 20 de junio vuelo a Madrid. Iré al sur de España: Torremolinos, Estepona, Marbella, Mijas, Málaga. También estoy pensando en abrir caminos como siempre digo, hacia donde la ruta del tango me lleve.
Tareas designadas
-¿Cuál es tu plan de trabajo?
-La propuesta que plantean es a través de una problemática que encuentran las mujeres, que pueden perfeccionarse en clases privadas y viajar a los distintos encuentros y bailar mucho. Ellas aprenden y mejoran su baile con más rapidez que aquellos hombres que no se exigen o no invierten tiempo en hacerlo. Plantean que hay casos en que la mujer no puede disfrutar de bailar, porque desarrollan un baile muy armado, sin sorpresa. Consideran que puedo hacer mi aporte en mejorar esta situación, ya que han presenciado nuestras clases en España el año pasado.
-¿Cuánto tiempo vas a estar?
-En principio dos meses sabiendo, en realidad, que es poco tiempo para mejorar la historia de estas personas. Habrá que armar clases intensivas y sumar horas con aquellos que estén predispuestos a hacer este trabajo.
Muchas veces las personas consideran que la dificultad de su baile es física y quizás el bloqueo está por otro lado, indagar sobre eso es muy interesante y los comportamientos en aquellos que quieren superarse, también. Todos sabemos que no es fácil aceptar que nos planteen una visión distinta a la que tenemos y cambiarla de un día para otro.
Expectativas
-¿Viajás solo o con tu compañera?
-Sí, en primer medida son clases específicas para preparar un grupo de hombres, explicarles mis conceptos, consignas y ponerlas a prueba. Seguramente se armarán grupos mixtos y clases privadas que son más frecuentes en Europa, donde se tienen buenos resultados en corto plazo.
Con Estefanía estamos organizando la posibilidad de que ella continúe con las clases en Tandil, acompañada de alguien más, para que la gente no se quede ‘colgada’, ya que hemos logrado un gran grupo humano donde a través del aprendizaje y del disfrutar de bailar nos relacionamos y divertimos mucho. También tiene nuevas propuestas relacionadas a la danza, pero eso no está definido hasta el momento.
-¿Qué expectativas tenés?
-¡Todas! Que la posibilidad que me dan y la confianza que depositan en mí sea productiva para esta gente y recompensada.
Tener la posibilidad de mostrar algo a lo que tanto tiempo dedico y que sea valorado con trabajo para con la gente, que surjan más clases, poder tener espacios para desenvolverme, todo es importante, tanto como unir el tango sin egoísmos, con la finalidad de que todos disfruten de lo que bailan. Mi expectativa es representar de buena manera el tango de Tandil y que se valore lo que uno hace. Quizás siento que se valora más afuera que en nuestro propio lugar. Dicen que nadie es profeta en su tierra, pero igualmente siempre miro para adelante.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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