Afirman que en La Movediza las adolescentes eligen ser madres como proyecto de vida
La profesional de la salud, que viene trabajando hace 4 años en esa institución, explicó que “el CIC tiene una población joven. En general, son familias predominantemente formadas por mamás con sus hijos, mujeres jóvenes, que están justo en una edad en la etapa de reproducción, es una característica del barrio y a esto se suma el embarazo adolescente que desde el tiempo que estoy acá lo veo como algo habitual. Estas chicas ya tienen como proyecto de vida la maternidad y arrancan jovencitas”.
Asimismo, planteó que “yo creo que la información acerca de los métodos anticonceptivos en estos tiempos está al alcance de los chicos. De hecho, nosotros trabajamos con el grupo de adolescentes del Envión que funciona en el barrio, con la escuela, y la información está al alcance, a los chicos se les brinda, incluso ellos tienen manejo de internet”.
La cultura de
la maternidad
En ese sentido, afirmó que “me inclino más por algo más de la parte social, de lo que tiene que ver con la cultura de la maternidad como proyecto de vida” y sostuvo que “muchos embarazos son planificados, las chicas jóvenes planifican tener ese bebé como un proyecto personal”.
Por otra parte, indicó que algunas terminan el colegio, pero “la gran mayoría lo deja inconcluso”.
Asimismo, observó que “en general no tienen un proyecto de estudiar o trabajar, sino que le apuestan al proyecto de ser madres, estar en su casa con los chicos y buscan otros recursos para sostenerse. A veces viven con sus madres, con sus hermanos. Hay otro tipo de recursos, como subsidios, que facilitan que ellas se puedan mantener”.
Si bien en el CIC funciona una escuela de adultos en la cual los chicos a partir de los 16 años se pueden anotar para finalizar sus estudios, “muchas veces no hay interés, prefieren otras cosas”.
Un estilo
de vida
“Yo creo que está naturalizada la maternidad, es lo que vieron de sus madres, de sus abuelas y es un estilo de vida”, argumentó.
En cuanto al programa de salud sexual, indicó que hay 450 mujeres inscriptas, lo que implica que retiran todos los meses las pastillas anticonceptivas, los preservativos, el inyectable, y el año pasado se empezó a colocar el DIU en el barrio, lo cual “es un facilitador porque muchas veces tenían que ir hasta el Hospital para elegir este método”.
“En el espacio de salud el contacto es muy breve. Nosotros igualmente aprovechamos para incentivarlos a que estudien pero es muy corto el tiempo que podemos compartir. Están mucho más tiempo con sus familias, en sus casas, con sus pares, creo que es más una elección de vida”, concluyó.
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