Afirman que Forza habría sido el nexo con los narcotraficantes mexicanos, pero aún no se sabe por qué lo mataron
Según esas fuentes, Forza, una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez, se habría puesto en contacto con narcotraficantes mexicanos a los que les conseguía laboratorios que tenían decretada la quiebra para que éstos los adquirieran. La particularidad que tenían esos laboratorios, que no eran buscados para vender medicamentos, es que estaban autorizados a importar efedrina, indicaron las fuentes.
Los “narcos” mexicanos importaban la efedrina para destinarla luego a la fabricación de drogas sintéticas. Forza, debido a los contactos que tenía en el sector de las droguerías, sabía cuáles estaban a punto de “quebrar” y por eso los mexicanos confiaban en él, especulan los investigadores.
Sin embargo, aún no se pudo descifrar el motivo concreto que tuvieron los asesinos de Forza para ultimarlo, como tampoco por qué sumaron a sus víctimas a Leopoldo Bina y Damián Ferrón. Forza podría no haber sido simplemente un “nexo”, sino que los investigadores barajan también que el empresario asesinado haya tenido una participación más fuerte en el negocio, como ser la de proveer la efedrina.
Esta hipótesis que manejan los investigadores fue confirmada por Luis Tarcia, uno de los detenidos en la causa, al prestar declaración indagatoria ante el juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez. Forza fue asesinado junto a Bina y Ferrón en un descampado de la localidad bonaerense de General Rodríguez, y luego se supo que tenía vinculación con narcotraficantes mexicanos que habían sido detenidos semanas antes durante un allanamiento a una casaquinta de Ingeniero Maschwitz.
Ahora los investigadores tratan de determinar el móvil de los crímenes de Forza y los demás empresarios, y las hipótesis se inclinan por el hecho de que haya querido quedarse con el negocio de los mexicanos o bien con algo relacionado con la provisión de la efedrina.
Luego de los crímenes, Ariel Vilán -un socio de Forza- se quitó la vida arrojándose de un edificio del barrio porteño de Boedo, y se descubrió que tenía muchas deudas y había firmado cheques por valores millonarios.
Por otra parte, Tarcia y el ex funcionario de la municipalidad de General Rodríguez, Manuel Poggi, declararon hoy de forma indagatoria ante el juez federal de Campana, quien tiene 10 días para resolver sus situaciones procesales, en la causa que prevé hasta 20 años de prisión por los cargos de los que se los acusa.
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