Ahora Barreda pide la libertad
Voceros judiciales explicaron que los abogados Eduardo Luis Gutiérrez y Claudio Gigli plantearon ante el máximo tribunal provincial que Barreda debe salir en libertad, al darse por cumplida la totalidad de la pena por reclusión perpetua que le impusieron por los crímenes de su esposa, sus dos hijas y su suegra.
En principio, se debe tener en cuenta la jurisprudencia de la Corte de Nación, con respecto a la inconstitucionalidad del artículo 24 del Código Penal, que establece la diferencia entre prisión y reclusión, argumentaron los defensores.
Luego agregaron, que tomando en cuenta que la reclusión es igual a la prisión, a Barreda se le deben computar los días que estuvo detenido con la aplicación de la denominada “ley del dos por uno”, vigente al momento del hecho.
Esa norma establecía que luego de los dos años de preventiva, cada día de prisión debía contarse doble, algo que no podía concretarse con los penados a reclusión, ya que en esos casos se debía contar uno a uno.
Según la defensa, aplicando este criterio Barreda ya lleva computados casi 30 años de prisión, porque se le debe contar doble el tiempo de prisión desde el 16 de noviembre de 1994, cuando cumplió dos años de preventiva. Hasta ese año sumó dos años de cómputo, pero desde esa fecha, hasta abril de 2007, cuando la sentencia fue confirmada por la Corte Nacional, se debe tomar ese lapso doble.
Desde abril de 2007 y hasta la fecha, el cómputo debe ser tomado uno a uno, y de esa forma Barreda ya llevaría detenido casi 30 años, según el criterio de la defensa.
Los abogados Gutiérrez y Gigli recurrieron ayer el reciente fallo de Casación, que si bien concedió el arresto domiciliario, no hizo lugar a que Barreda sea beneficiado con una excarcelación al darse por compurgada la pena.
Barreda fue condenado a reclusión perpetua en 1995 por los jueces de la Sala I -Pedro Soria, Eduardo Hortel y María Rosentock-, por el crimen de su esposa, Gladys Mac Donall; su suegra, Elena Arreche; y sus dos hijas, Adriana y Cecilia.
La condena a reclusión perpetua fue confirmada en julio de 2006 por Corte provincial, que avaló al igual que Casación el fallo del juicio oral que condenó a Barreda por los delitos de triple homicidio calificado y homicidio simple, cometidos el 15 de noviembre de 1992, en la casa del odontólogo de calle 48, entre 11 y 12.
Luego, en abril de 2007, la Corte nacional desestimó el planteo federal interpuesto por la defensa y así la sentencia se convirtió en definitiva.
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