Al paro de las trabajadoras sociales se suma el pedido de aumento salarial y crece el malestar
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
En la segunda jornada de paro, ayer por la mañana las profesionales que prestan servicios en la Secretaría de Desarrollo Social, con apoyo del Sindicato de Trabajadores Municipales (STMT), cortaron 4 de Abril a la altura de Arana en reclamo por el desplazamiento de una funcionaria de carrera a cambio de un nombramiento político.
En la protesta se observó la presencia de la concejal del PJ-Frente para la Victoria Stella “Cacha” Cena, quien se acercó a saludar a las trabajadoras y a interiorizarse sobre las razones de la medida de fuerza. De todos modos, evitó hacer declaraciones hasta tanto su bloque fije una postura en el conflicto.
Por la tarde, pegaron sus carteles en el palacio municipal y repartieron panfletos a los automovilistas y peatones para difundir las causas de la medida de fuerza. “Basta de reemplazos de trabajadores municipales de carrera por cargos políticos; salarios dignos; reconocimiento de derechos adquiridos; respeto de la Ley Profesional; apertura al diálogo”, consignaba el volante firmado por las “trabajadoras sociales en lucha”.
La protesta se desató el jueves, cuando las profesionales iniciaron un paro por tiempo indeterminado. El disparador fue el desplazamiento de su puesto de trabajo de la coordinadora de centros comunitarios, Nancy Enríquez, por una funcionaria política –que no sería trabajadora social- designada por la recién asumida directora de Desarrollo Social, Guillermina Cadona.
Con los bombos y silbatos de fondo, arribó a la manifestación el secretario general del STMT, Roberto Martínez Lastra, quien confirmó que si bien notificaron las causas de la medida de fuerza, aún no tuvieron contacto con el Ejecutivo municipal y advirtió que “seguiremos así hasta que decida el Ministerio de Trabajo”.
Se extiende
el malhumor
“En una ciudad en crecimiento como Tandil, el Ejecutivo está dispuesto a poner más funcionarios en todos los sectores. Nosotros no dijimos nada hasta el punto de que no toquen los compañeros de carrera y hasta que nos den el aumento salarial que estamos pidiendo”, expresó el dirigente.
Martínez Lastra agregó que “todas las áreas están en un estado de amenaza latente por la cantidad de funcionarios que han puesto, pero estamos esperando: no nos dan el salario que nosotros estamos pidiendo en enero y seguramente vendrán medidas de fuerza posteriores”.
Si bien no quiso arriesgar un número en referencia a los nuevos cargos creados en el tercer período de Miguel Lunghi, indicó que “no son los secretarios, directores, que ustedes (la prensa) ven, si no coordinadores, subcoordinadores, eso es más difícil de sacar, por eso estamos investigando todas las áreas”.
Se quejó porque “no nos importa que pongan empleados políticos, nosotros lo que decimos es que la compañera quede en el sector. Si el empleador, el Ejecutivo, quiere poner tres o cuatro compañeros alrededor de ella, que los ponga, pero ella se tiene que quedar en el sector”.
E increpó al lunghismo: “Porqué quieren gente de confianza… por alguna denuncia que pueda surgir… Nosotros no tenemos que ser gente de confianza, tenemos que ser trabajadores, tenemos derechos y deberes. Si ellos quieren tener gente de confianza, que la pongan; pero si hay plata para ponerlos, hay plata para pagarles a los trabajadores, por supuesto”.
Martínez Lastra analizó que el desplazamiento de Nancy Enríquez se debió a una política que viene impulsando este Gobierno, ya que “dicen que es reestructuración, pero movieron a un solo personal, y tiene antigüedad y tiene liderazgo con respecto al resto del personal, conoce toda el área. Acá sacan a una compañera para decir ‘déjense de joder los demás’”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios