Albanese lamentó el episodio con una menor en un micro
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El caso ocurrido este miércoles por la tarde en el que una estudiante que asiste al colegio nacional Ernesto Sábato debió descender de una unidad de la Línea 500 (amarillos) al presentarse un inconveniente con la tarjeta del boleto electrónico, difundido al día siguiente por su padre, generó repercusiones entre los responsables del transporte urbano de pasajeros de la ciudad.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEntre las explicaciones, el titular de la Cámara de Transporte, Daniel Albanese, pidió disculpas públicamente frente al episodio, que derivó en un intento de robo cuando la joven regresaba a pie a su casa, lamentó el desenlace habida cuenta del trabajo realizado con los choferes y aseguró que “no debió haber pasado”.
Dijo además tener “otra versión” de los hechos al señalar que la tarjeta de usuario “no tenía saldo”. De todos modos sostuvo que el pedido a los transportistas es que tengan la contemplación necesaria y que un estudiante de primaria o secundaria no sea bajado de la unidad.
“Trabajamos mucho para que esto no pasara”
Albanese fue una de las voces que se sumó en respuesta al preocupante hecho que planteó Mario Marcuzzi, padre de la adolescente, ante El Eco Multimedios.
En su descargo aseguró tener una “versión distinta” brindada por el chofer de la unidad, aunque evitó ahondar en detalles para no entrar en controversias con el padre. De todos modos adelantó que la menor “no tenía saldo en la tarjeta y sin ningún inconveniente manifestó querer bajarse y así lo hizo”.
Admitió sentir “mucha bronca e impotencia” porque desde la entidad que preside “trabajamos mucho para que esto no pasara y no debió haber pasado”, y justificó que durante los dos primeros días de la puesta en vigencia del boleto electrónico como único sistema se realizaron “más de 50 mil transacciones” y “no hubo ningún inconveniente”.
Insistió en que “la línea que habíamos bajado a los 180 choferes era que no bajara nadie”, y ratificó que la adolescente “no tenía saldo y sin ningún inconveniente manifestó querer bajarse”. Rechazó así la versión que indica que haya sido obligada a descender y aclaró que “esa es la versión del trabajador, que me merece la mayor de las consideraciones”.
A su vez el dirigente enfatizó que el hecho no debió ocurrir, entendió la reacción del padre y le pidió disculpas, lo mismo que a la menor damnificada. “Debemos trabajar para que esto no pase y que el sistema tenga la confiabilidad que merece”, subrayó.
Luego Albanese minimizó el hecho de inseguridad al mencionar que ocurrió “a las 17, en pleno día y a pocas cuadras del Sábato” y consideró que “no veo relación entre inseguridad y transporte”.
“Costos que asumir”
En otro pasaje de la entrevista radial en el programa “Dulce o amargo” (104.1 Tandil FM) Albanese volvió a centrarse en el modo de accionar frente a pasajeros sin tarjeta o sin carga.
“Se trabajó mucho en que se tuviera mucha contemplación en estos casos”, en especial con estudiantes que asisten a las escuelas primarias y secundarias de la ciudad, por lo que lamentó que un hecho puntual empañe lo realizado.
Sin embargo el episodio obligará a las autoridades de la entidad que nuclean a las seis empresas del sector a insistir con el mensaje para despejar dudas sobre la respuesta ante casos de esta naturaleza.
El presidente de la Cámara de Transporte evaluó que “la mayoría de los choferes toma conciencia” y citó a modo de ejemplo que ayer por la mañana un conductor de la misma Línea “dejó subir a diez trabajadores del Procrear que no tenían tarjeta”.
“Son los costos que hay que asumir hasta que este sistema esté completamente en marcha”, evaluó y ponderó “la buena predisposición” de los trabajadores del volante.
Garantizó que el sistema debe estar “a favor” de los usuarios, ser “superador” al boleto manual y que “mejore el transporte”.
Una tarjeta sin saldo
Por otro lado explicó que la tarjeta tiene un saldo negativo, es decir, que el pasajero puede hacer dos viajes en descubierto, de modo que “en algún momento le deberá cargar dinero”, de lo contrario “es como querer viajar sin tener plata”.
Recordó también que el plástico permite cargar viajes para el PASE (Sistema de Accesibilidad Socio Educativa) y efectivo, el denominado “doble monedero”. Por eso explicó que si el pasajero está “fuera del horario escolar, le descontará un pasaje común del dinero que tiene y si no le dará un viaje en descubierto”.
En cuanto a las posibilidades de respuesta el chofer puede revertir la operación si la máquina tomó dos viajes “pero no salvar una situación cuando una tarjeta no tiene saldo”.
Desde el SUMO buscarán interiorizarse para saber lo ocurrido con la tarjeta
El director del Sistema Unico de Movilidad Ordenada (SUMO), Gabriel Bayerque, también se refirió al episodio, reconoció su preocupación y rechazó la actitud del chofer. Dijo además que se comunicó con la Cámara de Transporte y con el titular de la empresa Transportes 9 de Julio, que mostró predisposición para aclarar la situación.
En cuanto al caso puntualizó que el miércoles a las 13.55 se activó la tarjeta, “por lo que pudo realizar un viaje ese día”, y estimó que “ha tenido algún tipo de inconveniente la segunda vez que la pasó” por la máquina validadora.
Al respecto, y en coincidencia con la explicación de Albanese, aclaró que los plásticos tiene doble monedero para determinados usuarios, como los incluidos en el PASE, a quienes se les ingresan los viajes y también permite la carga de dinero para utilizar el servicio por fuera del horario escolar.
Y sostuvo que la alumna “ya utilizó el permitido de las dos cargas” de su tarjeta, por lo que “no tenía saldo”. De todos modos estimó que el viaje lo realizó “en la franja horaria del PASE”.
Independientemente del problema suscitado, el titular del área que administra los sistemas de estacionamiento medido y boleto electrónico hasta la constitución de la Sapem aseguró que buscarán interiorizarse más y pidió al padre de la joven, Mario Marcuzzi, que acerque el plástico a las oficinas “para que podamos leerla en las máquinas y ver lo que sucede”.
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