Alejandro Forgosi afirmó que ?es un atropello monumental contra el régimen de la Constitución?
Con opiniones encontradas y con la reciente aprobación de la reforma judicial, Alejandro Fargosi, en diálogo con El Eco de Tandil, explicó que lo primero que tienen que entender los ciudadanos es que hay que usar las palabras correctas porque “esto de democratización no tiene absolutamente nada, sino que son modificaciones al régimen judicial y es destrucción porque lo que pretende el Gobierno a través de estos cambios es poder designar a los jueces que ellos quieren y sacar a los que no”, detalló.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailAdemás argumentó que la obligación de todos los jueces es ser independientes y valientes, por lo que en un tiempo habrá una larga seguidilla de jueces que van a ir invalidando este “atropello monumental contra el régimen de la Constitución que yo por eso llamo anticonstitucional. Si esto prospera, no hay reforma porque nos quedamos sin Constitución”.
Según lo que señaló Fargosi, el esquema del funcionamiento de la Justicia empezará con el Gobierno que domina al Poder Ejecutivo, así como también domina el Congreso, porque con el sistema de lista sábana todos los diputados en definitiva terminan pensando unívocamente como ordena el jefe político de turno; si además le agrega la dominación de la Justicia tiene la suma del poder, que es precisamente lo que la Constitución no quiere y considera un delito que se llama ‘traición a la patria’ y que se condena con prisión perpetua.
Frente a esta situación, especificó que dentro de pocos años se va a tener que abrir un capítulo de investigación con todo lo que está pasando en estos días, ya que cuando se hayan aquietado las pasiones y todo esto se haya declarado inconstitucional, se verá si hay responsabilidades penales involucradas.
Reformas necesarias
Sin embargo, las críticas de Fargosi al actual sistema judicial vienen con distintas modificaciones que según su punto de vista, mejoraría su funcionamiento.
En primer lugar dijo que hay que acortar significativamente los plazos de los juicios ya que lo que hace la reforma es crear unas nuevas cámaras de apelaciones que le agregará por lo menos entre dos y cuatro años a cada pleito.
En segundo lugar, especificó que hay que incrementar los números de jueces, pero no los de apelaciones, sino los de primera instancia, expandiéndolos territorialmente a lo largo de la Argentina, para que así se ponga un poco de límite al centralismo de Buenos Aires y expandir y acercar la Justicia a la gente.
La tercera reforma sería que de una vez por todas se reconozca que se vive en el siglo XXI, por lo que los expedientes procesales a lo largo de los que se ata el juicio, tienen que ser electrónicos y no con papel. Sin embargo reconoció que hay que hacer ciertas modificaciones a la cultura jurídica de los abogados y de los jueces.
Por último, resaltó que otra de las reformas que se deben realizar es potenciar los organismos de prueba del sistema judicial: peritos, acceso a medios sofisticados, entre otras cosas y dio como ejemplo de esto el caso de los Pomar.
Sistema jurídico y seguridad
Fargosi no dejó de mencionar esta problemática de la cual “el Gobierno sigue después de diez años jugando con esto que implica vida, violaciones y atropellos de toda índole”.
Frente a esto puso en valor el rol de los psiquiatras, quienes hoy en día pueden predecir una cantidad de tendencias en el ser humano, por lo que los jueces deberían obedecerlos. En este sentido, el Estado está obligado a dar seguridad, entonces todo aquel detenido que por el motivo que fuese no garantiza que afuera no siga existiendo seguridad, no puede ser liberado y para esto existe una ciencia que es la psiquiatría.
Además recalcó que el sistema judicial se dedica a la ley, por eso hay que “empezar a tomar el toro por las astas y solucionar problemas. Hay que encarar de una vez por todas un sistema serio que deje de tener una primacía ideológica y analice que cuando la Constitución dice que las cárceles serán sanas y limpias para la seguridad y no para los castigos de los detenidos, se está refiriendo a la seguridad de los que están afuera y no al detenido”.
“Estamos mirando para otro lado”
En relación a la pregunta sobre cuál es el camino intermedio entre el garantista y la mano dura, Fargosi dijo que la primera es cumplir las leyes, ya que advirtió que no son una ‘sugerencia’ y que el que no las cumple tiene que ser sancionado.
“Las leyes son órdenes para que nos podamos comportar coherentemente, porque ir contramano puede causar la muerte; por eso todos tenemos que empezar a cumplir la ley”, destacó.
Además, según las estadísticas que maneja, Argentina tiene un promedio de entre seis y ocho mil muertos por hechos violentos al año, así como también entre seis y ocho mil por accidentes. “Esto significa que, para hacer un paralelo, tenemos 20 ‘guerras de las Malvinas’ por año desde hace 20 años y estamos mirando para otro lado”, advirtió el consejero de la Magistratura.
Sin embargo, reconoció que esto es responsabilidad del sistema judicial como concepto; por eso hay una cantidad de malas prácticas que tenemos que modificar y “no tenemos que ponernos a pavear con sutilezas de otra índole sino que hay problemas mucho más intensos”, concluyó Fargosi.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios