Alergias de primavera: el polen llegó antes y se quedará más tiempo
La llegada de la primavera puede intensificar los síntomas de las alergias.
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Con la llegada de la primavera no solo aparecen las flores y los días más cálidos. Para muchas personas también comienza una etapa marcada por estornudos, picazón, lagrimeo, congestión y mucosidad. Este año, además, el calendario de las alergias presenta una particularidad: el polen comenzó a aparecer antes y permanecerá durante más tiempo.
Las lluvias registradas hacia el final del invierno, combinadas con temperaturas cálidas, favorecen el crecimiento y la actividad de las plantas, que producen una mayor cantidad de polen.
En Buenos Aires, septiembre, octubre y noviembre concentran los meses de mayor presencia.
“Predomina en la adolescencia y adultos jóvenes, pero en los últimos años estamos observando cómo se inicia en edades cada vez más tempranas y se mantiene muchos más años”, explicó Ana Cofré, médica otorrinolaringóloga (MN 117.124 / MPRN 8815) y directora del Centro Patagónico de Otorrinolaringología.
Cuando los síntomas afectan la vida cotidiana
La rinitis alérgica suele manifestarse mediante picazón en la nariz y los ojos, estornudos, lagrimeo, obstrucción nasal y mucosidad.
En algunas personas estos síntomas son leves, pero en otras pueden adquirir una intensidad que termina interfiriendo con las actividades habituales.
“En algunos casos tos y asma. En algunos pacientes la intensidad de estos síntomas hace difícil su vida habitual afectando al sueño, a su trabajo o a sus actividades al aire libre y ejercicio”, señaló Cofré.
Una rinitis alérgica sin tratamiento puede derivar en broncoespasmo, agitación y tos seca o productiva. Por eso, el cuadro no debe confundirse con un resfrío persistente, ya que se trata de una alergia que puede volverse más seria.
A esto se suma la contaminación ambiental, que puede agravar la situación tanto por el impacto sobre los bronquios como porque favorece una mayor producción de polen por parte de las plantas.
Consultar permite identificar el origen
Uno de los problemas es que muchas personas conviven durante años con los síntomas sin consultar. “La mayoría de las veces la gente no consulta; hay gente que viene al consultorio y me dice: ‘no, pero yo lo tengo hace 10 años a esto’, porque el síntoma no les genera una gravedad. La rinitis, la picazón, los estornudos no les generan una gravedad, entonces no consultan”, indicó la especialista.
Sin embargo, esa aparente falta de gravedad puede resultar engañosa. La congestión puede alterar el descanso y afectar la calidad de vida diaria, mientras que desconocer cuál es el polen responsable puede prolongar durante meses los estornudos y la picazón ocular.
Por eso, uno de los puntos centrales es conocer el tipo de polen al que cada persona es sensible y cuándo se produce su polinización.
Para determinarlo se realiza un estudio alergológico que contempla la historia clínica, pruebas cutáneas alérgicas y estudios en sangre.
Estos estudios pueden hacerse en cualquier momento, incluso durante la primavera. En caso de realizar pruebas cutáneas, los antihistamínicos orales deben suspenderse unos días antes. En cambio, los colirios y sprays nasales pueden continuar utilizándose.
Los riesgos de automedicarse
Frente a los primeros síntomas, muchas personas optan por acudir directamente a la farmacia y comprar medicamentos para la alergia sin realizar una consulta.
Cofré advirtió sobre esta práctica: “cuando lo hace el paciente sin tener idea no es recomendable porque puede meter la pata y generar más daño”.
La excepción son los pacientes crónicos que ya cuentan con una indicación estructurada por parte de su médico y tienen un plan de rescate. Para el resto, la recomendación es consultar antes de iniciar un tratamiento.
Los pólenes de esta época
En Buenos Aires, el plátano suele ser uno de los principales responsables de las alergias durante la primavera. Pero no es el único. En estos meses también liberan polen el fresno, el álamo, el tilo y el césped.
“La mayoría de las personas que se afectan en esta época ya tienen un perfil alérgico innato”, indicó Cofré. Para quienes presentan esta sensibilidad, la llegada de la primavera puede significar un período prolongado de síntomas.
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