Alerta por el estado del camino a La Numancia, que da salida a la producción de 80 mil hectáreas
Según confirmaron desde la Cooperativa Vial Tandil, se han cursado distintos reclamos al Gobierno provincial pero no ha habido respuestas. Incluso, el escaso mantenimiento que ha tenido ese camino en los últimos diez años lo ha concretado la entidad local.
Incluso, recordaron que el asfalto se terminó de destruir el año pasado, durante el período de intensas lluvias que contribuyó a levantar aún más el material y a agrandar el tamaño de los cráteres.
En una recorrida por ese tramo de la Ruta 30, El Eco de Tandil pudo comprobar que muchos vehículos circulan por las banquinas, cubriendo de una espesa nube de tierra a quienes transitan por la mano contraria.
Además, los conductores suelen realizar maniobras peligrosas, como cruces de carril en lomas para evitar los enormes pozos, jugando con la posibilidad de que pueda avanzar otro vehículo a alta velocidad e impactar de frente.
Los afectados
El tramo es realmente transitado, teniendo en cuenta que por allí salen los camiones con la producción de unas 80 mil hectáreas de campo del partido de Tandil.
Además de los productores y su personal, utilizan esa vía los empleados del frigorífico Uniporc, que viajan en combi, y un colectivo que traslada a alumnos a la Escuela de Concentración de Azucena.
Por otra parte, transitan los camiones que trabajan para las canteras de arcilla que funcionan en esa zona y muchos de ellos saldrían con exceso del peso permitido en las cargas, gracias a la falta total de controles.
A paso de hombre
José María Bertoglio, transportista que presta servicio a la Escuela de Concentración de Azucena, confirmó el lamentable estado del camino que debe cumplir a diario para levantar a algunos de los alumnos.
“Tenemos que ir en segunda y tercera, a paso de hombre. El asfalto está todo reventado. Se nos rompe mucho el colectivo, la suspensión”, describió y al mismo tiempo, confirmó que han sufrido desperfectos mecánicos provocados por la total destrucción del camino.
Si bien no tiene cronometrado el tiempo que demoran en transitar esos 15 kilómetros, indicó que “un buen rato. Tenés que ir cruzándote de mano; en las mañanas de neblina es peligrosísimo; un rato vas por abajo, otro rato vas por arriba”.
También marcó que en las jornadas secas se levanta mucha tierra, “en un tramo que anda mucho camión. Es peligroso, más durante los días de neblina. Pasan muchos camiones de Uniporc y de arcilla que vienen de una cantera”.
José María Bertoglio indicó que hace unos 5 años que realiza este recorrido y en todo ese tiempo no observó mejoras en el camino. Es más, afirmó que “va empeorando”.
Por otra parte, recordó que durante una de las jornadas de intensas lluvias del año pasado se desbordó el arroyo y tuvieron que bajar a los chicos porque no podían pasar por la ruta. “Vinieron los papás a buscarlos en tractor”, contó.
El transportista informó que levanta cuatro alumnos en ese camino, pero ya circula con el colectivo cargado. En total, suma unos 33 chicos y no tiene alternativa de tomar otra vía ya que debe pasar por la estancia “La manga”. u
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