Alertan que la metalmecánica en Tandil podría desaparecer
Estuvo acompañado por el secretario general de la UOM, Carlos Romano y Nicolás Carrillo, del Movimiento Evita. Advirtió que esa actividad podría desaparecer si no hay acciones tendientes a reflotarla.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAl comienzo de su disertación aclaró que “por ahí digo cosas que son políticamente incorrectas, pero es mi deber. Yo soy técnico, no soy un político que está haciendo campaña. Entonces mi deber es exponer las cosas como las veo y si otra persona tienen ideas antagónicas hay que debatir”.
Los números
Lalloz presentó su análisis sobre la industria metalmecánica en Tandil tomando como punto de inicio el año 1983. En ese sentido, especificó que desde ese momento hasta 1990 trabajaban en la industria metalmecánica alrededor de dos mil empleados. Del 91 al 2000 se registró una abrupta caída a 900 puestos de trabajo.
“Hay una caída extraordinaria de personal empleado en esta actividad de prácticamente la mitad en ese período”, afirmó. Luego, del 2001 al 2010 continuó decreciendo con 700 puestos de trabajo, y actualmente, en la ciudad trabajan en el sector aproximadamente 400 personas.
En cuanto a las toneladas fundidas, del año 1983 a 1990 fueron alrededor de 20.400 por año. En tanto que de 1991 al 2000 cayeron a 14 mil y de 2001 al 2010 a 13 mil. En la actualidad, se funden aproximadamente 10 mil al año.
En lo que concierne a la fundición de aluminio, Lalloz sostuvo que “la situación es mucho peor” ya que en 1983 una sola planta en Tandil producía 200 toneladas por mes y hoy no llega a 250 por año. “La actividad de la fundición de aluminio se ha venido a cero prácticamente”, manifestó.
“No hay fabricación de autos en el país”
Respecto al mercado automotriz, aseguró que “es la gran caída de la fundición en nuestro país”.
En esa línea, planteó que “antes un auto, no hablo de los Falcon, Chevrolet 400 con motores de 6 cilindros, sino de los motores más modernos de 4 cilindros. En ese momento, un automóvil promedio llevaba unos 100, 150 kilos de fundición aproximadamente, depende los modelos, la cilindrada”.
“Hoy Tandil no llega a hacer 25 kilos de fundición por auto, y el país no llega a hacer estos kilos de fundición por auto tampoco. Entonces cuando se escucha que la producción de automóviles en el país es de un millón, o lo que sea, la verdad es que nos engañamos con la información. No hay fabricación de autos en el país, lo que hay es armado de partes que se traen del extranjero, y se terminan armando en el país. El 80 por ciento de un vehículo hoy es importado”, argumentó.
Una caída violenta
El profesional consideró que “hay una caída violenta que, si no tomamos conciencia de esto y empezamos a hacer algo, va en camino prácticamente un cierre definitivo de la actividad”.
“Tandil no es una isla, está inmersa en un país, región y mundo, y por lo tanto está sometida a los avatares de estas tensiones que se producen. Yo creo que hasta ahora nos hemos rendido, hemos dicho que la única posibilidad que existe es sembrar soja, hacer un poco de turismo, comercio, y no mucho más que eso, todo lo demás deberemos comprarlo en los países asiáticos que tienen mano de obra más barata”, reflexionó.
Y añadió que “eso es válido hasta cierto punto, porque llega un momento que produce semejante nivel de desocupación y de actividades no ligadas a una economía sana, como subvenciones, que el círculo se va cerrando y comienza el empobrecimiento de la población. En ese proceso estamos en este momento en la Argentina, la metalmecánica es una actividad más”.
Para solucionar la problemática planteó que en primer lugar “hay que tener un abc de la importación en el rubro metalmecánico, ver en qué gasta el país, en qué consume sus divisas. A partir de ahí ver los productos más importantes y empezar a crear un programa en serio de fabricación local. Yo puedo entender las presiones políticas cuando el Gobierno nacional presenta vagones traídos de China para los ferrocarriles nacionales, pero en los años 50 la Argentina fabricaba trenes enteros. 60 años después ¿hemos avanzado o retrocedido?”.
Y sostuvo que “si por las urgencias políticas nunca ponemos un plan de desarrollo y de integración regional y nacional en marcha, nunca vamos a tener un país desarrollado. Cada tonelada que exportamos de nuestro país representa 650 dólares de ingreso, pero cuando importamos gastamos 1300 dólares. Hay que industrializar el país”.
“Si las empresas fueran tan rentables como dicen, los operarios a veces o los formadores de opinión, ningún empresario va a resignar un negocio que es muy rentable, es obvio. Se me instala la idea de un cierre cuando veo que no tiene más porvenir la actividad”, afirmó.
“Tenemos que empezar a traducir el salario indirecto en salario real”
Nicolás Carrillo, del Movimiento Evita, uno de los organizadores de la charla, explicó que “en estos últimos años en la Argentina se dio un proceso de mucha distribución del ingreso. Los trabajadores hoy participan aproximadamente del 47 por ciento del PBI, llegamos a los límites históricos que constituyó el peronismo pero con algunas dificultades, que tienen que ver con que gran parte de ese salario es indirecto porque muchos compañeros trabajadores lo obtienen a través de asignaciones universales, pensiones, subsidio a las tarifas”.
En ese sentido, llamó a pensar “cómo traducir ese salario indirecto al salario real, al trabajo, que es lo único que en definitiva puede organizar esta sociedad para que no se den conflictos de otras magnitudes como ocurrió en Tandil recientemente en Las Tunitas o Villa Aguirre. Tenemos una población en esta ciudad de 33 por ciento de informalidad laboral, 10 por ciento de desempleo”.
“Tenemos que convertir toda esa masa de recursos en trabajo, hay que empezar a construir también en Tandil una nueva agenda de debate. Desde nuestro espacio político queremos ser parte de la solución y no del problema. Hay que reorientar a la ciudad hacia otra actividad que no es la de servicios, que no es la que mejores salarios genera, no es la que sustituye importaciones, no es la que resuelve de fondo los problemas de Tandil”, concluyó.
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