Algunos de los cuentos
?Mauro y su hacha mágica?
Mauro era un leñador muy dedicado a su labor. El trabajaba en un bosque tenebroso, pero eso a él no le importaba porque en ese bosque era donde se conseguía la mejor leña del pueblo.
Un día, Mauro estaba muy entretenido cortando leña, cuando de repente oyó un grito de una mujer, y él, como todo caballero, fue a socorrerla. Cuando llegó al lugar donde se escuchaban los gritos desgarradores, ya había acabado todo y no se encontraba nadie. Medio asustado regresó a su lugar de trabajo.
Al día siguiente volvió a cortar leña al mismo bosque de siempre, y cuando llegó se encontró con una mujer muy bella, la cual estaba muy asustada porque había sido sorprendida por un oso. Luego de conversar, Valentina, que así se llamaba la pobre mujer, y Mauro llegaron a la conclusión de que el oso podía volver.
Al pasar los días, el leñador se reencontró con Valentina en el bosque, y mientras charlaban muy entretenidamente, fueron atacados por un furioso oso, el cual tenía unas terribles y afiladas uñas. Al estar la mujer acorralada en esa horrible situación, Mauro sin pensar en lo que podía ocurrir tomó su hacha y mágicamente ésta se convirtió en una espada. El leñador, un poco sorprendido por la situación, se enfrentó con el feroz oso; tras luchar cuerpo a cuerpo le clavó su espada en el corazón.
Los dos quedaron muy contentos por el triunfo y Valentina, para compensar a Mauro, que fue quien le salvó la vida, le propuso ir a tomar un té a su casa.
Tras transcurrir varios meses, se enamoraron perdidamente y Mauro decidió proponerle casamiento a su enamorada.
Fue así? que un mes después se casaron en la iglesia del pueblo. Tuvieron tres hermosos hijos, y los cinco vivieron felices y comieron perdices.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMelina Caminos y Alexia Copes
?David y la manzana mágica?
Había una vez, hace muchos, muchos años, un señor llamado David que vivía en el pueblo Alegre, en una casa muy pequeña. Otro problema que tenía es que no le alcanzaba el dinero para comprar cosas ni alimentos.
Un día apareció un dragón con una bolsa de dinero en la boca, se la mostró a David y la escondió en un pozo lejos de la casa.
David, desesperado y con mucha hambre, salió a buscar la bolsa y por el camino se encontró una manzana mágica. El no sabía que la manzana era mágica, así que le dio un mordisco. De repente escuchó al dragón, porque la deliciosa fruta hacía que tuviera poderes para escucharlo.
Luego de caminar y caminar, David encontró al dragón, que egoísta como todos los dragones, no quería darle la bolsa con el dinero. David se propuso tomar la bolsa, pero con mucha fuerza el dragón lo empujó y voló. Cuando pudo recuperarse, David se levantó y siguieron peleando. Estuvieron luchando como media hora. De repente, se oyó un grito, se vio un humo gris y se sintió un olor feo. Era que David pudo vencer al dragón y por fin le pudo sacar la bolsa.
Con la plata que había en la bolsa se compró una casa más grande y campos, y contrató a gente para que trabajara para él. Además se fue de viaje a ver a sus padres que hacía mucho tiempo que no los veía.
¡Ah!, también se reencontró con una antigua novia, se reconciliaron, tuvieron hijos, se casaron, hicieron una fiesta divertidísima en el campo, vivieron felices y comieron perdices. Colorín colorado este cuento se ha acabado y por un caminito u otro, mañana les cuento otro. Fin.
Irina Ruiz y Alejandra Albelo
?La princesa y el cepillo mágico?
Hace mucho tiempo, en un castillo muy lejano vivía una joven princesa llamada Brenda, que tenía una madrastra llamada Elena, que era una bruja, mala, fea y le decían ?La Garza?, por sus piernas extremadamente flacas. También vivían con ella sus dos hermanos, Nicolás y Emmanuel.
Los tres vivían con Elena porque se habían perdido en el bosque y la bruja los había encontrado y obligado a vivir con ella.
Un día, Brenda estaba preparando la merienda y descubrió un pasadizo secreto cuando quiso sacar un dulce de frutillas que había en una alacena. Allí había libros, platos, invitaciones de fiestas, fotos y un cofre donde se encontraba un cepillo. La única persona que sabía de ese lugar era Elena, pero nunca había dicho nada. Brenda estuvo un rato largo en el pasadizo ya que Nicolás estaba jugando con su amigo Facundo y Emmanuel buscaba información sobre algún reino perdido y Elena jugaba con su gata, Toba.
Brenda salió del pasadizo con el cepillo y se fue a su cuarto. Luego, a la noche, cuando todos dormían, Brenda volvió al pasadizo y descubrió un túnel que llegaba a un pueblo muy humilde llamado ?Belpomar?, donde ella había nacido. Recorrió el lugar pero regresó rápido al castillo para que nadie notara su ausencia.
Al día siguiente, cuando Brenda se despertó vio que el cepillo se había convertido en un pincel y como a ella le encantaba pintar, hizo un cuadro en el que aparecían sus amigos Matías y Juan y sus hermanos. De repente, apareció Elena en el cuarto, vio la hermosa pintura y trató de romperla para que no se hiciera realidad.
Entre los tres hermanos lograron encerrarla en la pieza y pudieron huir por el pasadizo hasta el pueblo.
Allí, Brenda conoció al príncipe Joaquín, se hicieron novios, se casaron, tuvieron dos hijos y una hija, llamados Rodrigo, Tamara y Darío. Y vivieron felices por siempre como una gran familia. Y colorín colorín este cuento llegó a su fin.
Belén Cabral, Lucila Iritciti y Melina Alvarez
?El príncipe Thiago y la princesa Morena?
Había una vez un príncipe que no sabía lo que era el amor, hasta que conoció a la princesa Morena, la joven con los ojos verdes más lindos. Ella vivía con sus padres, los reyes de un reino lejano.
Un día, la princesa Morena y el príncipe Thiago se encontraron en un pueblito llamado Maiten y se enamoraron.
El rey, padre de Morena, quería que su hija se casara con un joven príncipe apuesto. Cuando Morena le dijo al monarca que había conocido a Thiago y que iba a poder cumplir su deseo, su padre le dijo que no lo hiciera porque se rumoreaba que el príncipe trataba mal a todas las mujeres que habían estado en su vida.
Morena no pudo soportar la negación de su padre y huyó con Thiago. Se casaron y tuvieron muchos hijos.
Luego de muchos años volvieron con el rey, que los perdonó y se dio cuenta que los rumores eran falsos. Y así vivieron felices por siempre. Fin.
Daniela Gómez
?El hombre lobo y los siete vampiros?
Había una vez, en un castillo, un hombre lobo y siete vampiros. Eran todos amigos, pero el líder era el hombre lobo, que era el único en su especie. Se llamaba Albali. Los vampiros no eran todos del mismo género: había cinco varones, llamados Agusle, León, Facudin, Braixón y Maxi, y dos mujeres, llamadas Melina y Alejandra.
Agus era fuerte, León era gigante, Facundín era? bueno era muy chiquito, Braixon sabía kun fu y Maxi se podía convertir en piedra, además de en murciélago. Melina era muy pero muy linda y sabía brujerías, pero de las buenas?
El hombre lobo y los vampiros vivían en un castillo común y corriente pero la gente que lo veía decía que era tenebroso porque no tenía luz, pero la gente que decía eso era la más miedosa.
El hombre lobo y los vampiros eran muy buenos, ellos no querían hacer daño. Lástima que cuando ellos iban a la ciudad la gente se asustaba.
En fin, hace muchísimos años, el grupo combatía el mal y ayudaba a la gente. Desgraciadamente, cuando salvaban a las personas, no les agradecían y encima salían corriendo.
El grupo se estaba por pasar al lado malo sino hubiera sido por un hombre llamado Pepino. El no les tenía miedo a los vampiros ya que una vez le habían salvado la vida. Hasta ese entonces eran el hombre lobo y seis vampiros.
Pero resultó ser que él quería ser vampiro y les pidió a los otros que lo mordieran para que se pudiera convertir en vampiro. Después de mordido le cambiaron el nombre de pepino a Agusle.
Ahí terminó todo, ellos siguieron haciendo el bien y vivieron felices en su castillo? Colorón, colorín este cuento llegó a su fin.
Leandro Collado, Brian Albarengo Agustín Barrios y Facundo Herrera.
?En un castillo lejano??
Había una vez un castillo lejano donde vivía una princesa muy bonita, buena, linda, elegante y respetuosa. Ella era muy gentil con los pobres pero un día su madrastra le prohibió ser tan buena. La princesa desobedeció las órdenes porque no le gustaba ser como su madrastra y decidió encontrar una vida fuera de la riqueza y sus comodidades.
Se escapó y se fue a vivir en un lugar muy alejado de su reinado, allí encontró al amor de su vida: el príncipe Florián. Se conocieron y se enamoraron, después de fortalecer la pareja enfrentaron a la madrastra de la princesa. La vencieron y se quedaron con el castillo.
La madrastra muy enojada, decidió hacer un hechizo a través de una manzana. Se hizo pasar por uno de los pobres y le entregó la fruta a la pobre princesa. Ella después de morder esa manzana se desmayó. Para despertarse necesitaba un beso de su gran amor, el príncipe Florián, que se había ido muy lejos. Ni bien le avisaron que su amada estaba hechizada voló en uno de sus dragones para salvarla. La besó y ella se recuperó. Al tiempo se casaron, la princesa quedó embarazada de mellizos, una nena y un nene llamados Wanda y Sergio. De la madrastra no se supo nada más y ellos cuatro vivieron felices. Y colorín colorado este cuento ha terminado, por un camino y por otro mañana te cuento otro.
Guadalupe Leguizamón, Nadia Alvarez y Camila Casamayor
?María y el libro mágico?
Había una vez un hombre llamado Jorge, que era rico y bueno. Tenía un hermano llamado Mario al que le gustaba ser malo. Ellos habían sido separados al nacer. Mario tenía una hija muy hermosa que quería que su padre hiciera una casita para poder vivir.
Por su parte, Jorge ya tenía una casa hecha de ladrillos, una bicicleta que la había encontrado en un basurero y que luego de arreglarla la andaba para todos lados.
Jorge y su sobrina se llevaban muy bien. Un día para despejarse hicieron una pelota con bolsas y jugaron con ella.
A María, que así se llamaba la hija de Mario, le gustaba hacer música. Jorge la ayudaba aunque a su padre no le gustaba la idea.
María había encontrado un libro en uno de los tantos paseos que hacía con su tío. En la tapa decía que si ella pedía siempre el mismo deseo se le cumpliría. Entonces ella pidió ser una princesa cantante. Pasaron los años y María seguía pidiendo su antiguo deseo. Por fin, el libro hizo realidad su pedido ya que su padre se volvió bueno y lo nombraron rey de un pueblo lejano, la voz de María se volvió muy dulce y ella se convirtió en princesa. El rey Mario se amigó con su hermano Jorge, quien también se convirtió en rey de otro lugar. Todos vivieron felices y comieron perdices.
Maximiliano Cordero y Emmanuel Pérez.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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