Alí vs. Frazier, capítulo 2
Un día como hoy, hace 35 años, la ciudad de Nueva York volvía a conmoverse ante un enfrentamiento entre dos colosos, que por segunda vez se iban a encontrar sobre un cuadrilátero, esta vez con una historia de fastidios personales, que la iba a hacer mucho más interesante. Para lograr una mayor recaudación -en esa época no había pay-per-view- no se transmitía ni por radio ni por TV. Solamente en vivo y en directo en cines y teatros, donde se pagaba la entrada.
En la primera oportunidad, también en el Madison Square Garden, Joe Frazier le había ganado al retornado ex campeón del mundo, ahora llamado Muhammad Alí, quitándole el invicto y mandándolo al piso en el round 15. En aquella pelea, por los títulos del Consejo y la Asociación Mundial, fue referí y jurado Arthur Mercante que marcó 8-6-1 para Frazier y los otros dos jurados Artie Aidala (9-6) y Bill Recht (11-4)
Antes del combate ambos visitaron los estudios de ABC televisión y juntos miraron la proyección de la primera pelea. Cuando estaban pasando la caída de Alí, éste le recordó a su rival que luego del combate él había estado 10 minutos en el hospital, mientras que Frazier permaneció casi un mes. La respuesta de ?Smoke? (sobrenombre de Frazier porque cuando transpiraba bajo los focos del ring, se veía al trasluz el humo que exudaba su cuerpo), fue más que breve, se paró y la emprendió a los golpes con Alí, generándose un escándalo en plena transmisión que debió ser suspendida en medio de un aquelarre de golpes y desparramo de mobiliario.
En este segundo pleito, Alí logró conectar un uppercut tremendo a Frazier en la vuelta dos y a partir de allí se manejó con el jab manteniendo a distancia a Frazier, que lo persiguió incansablemente tal como era su estilo, pero no pudo concretar su característica forma de pelear, como dentro de un ascensor. Al cabo de los doce rounds Alí se había tomado revancha y obtenido el derecho de combatir con George Foreman, el hombre que le había sacado el título a Frazier. Además, se proclamó campeón peso pesado de los Estados Unidos. Arbitro y jurado fue Tony Pérez (6-5-1); los jurados Tony Castellano (7-4-1) y Jack Gordon (8-4)
Fueron tres los combates que hubo entre ambos. Y los dos boxeadores terminaron destrozados. El que conmemoramos en esta fecha, de las tres épicas riñas fue el menos importante y el más aburrido. Lo que no significa que no haya sido importante y, menos, aburrido. Es solamente una comparación entre los tres enfrentamientos.
El más dramático fue el tercero, denominado ?Terror en Manila?. Hubo un cuarto enfrentamiento donde la cartelera anunciaba Alí-Frazier, era la nueva generación, y de mujeres. Esta cuarta de la saga de ilustres apellidos la concretaron Laila Alí y Jackie Frazier en una carpa montada en Canastota en el Hall de la Fama.
Alí lleva su vida con el serio trastorno que le significa un síndrome de Parkinson, mientras que Frazier, según trascendidos, está pasando por un serio problema económico. Lo que nadie puede negar es que esas tres peleas han sido un hito en la historia del boxeo moderno, de un encarnizamiento como difícilmente se volverá a ver. Es que más allá de lo deportivo había una cuestión personal a la que se sumó la calidad de Alí, con la generosidad combativa de Frazier.
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