Alumnos de primaria de la Escuela Normal crearon sus juegos para disminuir la violencia
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A poco de haber comenzado el ciclo lectivo 2011, la comunidad educativa del nivel primario de la unidad académica de la Escuela Normal decidió trabajar para mitigar el impacto de los juegos peligrosos y la violencia que se evidenciaba en los recreos.
La docente de educación plástica Claudia Paso trabajó con los alumnos de quinto y sexto grado en la elaboración de juegos didácticos para utilizar en los recreos, como una forma de integrar a los chicos en la solución del conflicto latente.
Todo surgió “a raíz de una propuesta de la dirección de tratar de calmar un poco lo que pasaba en los recreos, de aminorar un poco la violencia física que había y esta mezcla de los chicos de sexto con los de primero, que a veces había golpes involuntarios”, contó la docente.
Explicó que “la dirección propuso que algunos recreos se pasaran en el interior del salón. Ahí surgió qué hacer en el interior del salón, y los chicos empezaron a traer juegos desde sus casas. Entonces desde plástica dijimos porqué no hacerlos nosotros”.
La maestra destacó que “lo importante es cómo se comprometieron con el trabajo, muchísimo. Donde vos les das una idea, ellos la toman, eso es lo bueno. Trajeron cosas de sus casas; sus familias colaboraron, hacía rato que no se veía eso”.
Evaluó que “ahora por lo menos están más calmados. En los recreos solamente sale el que tiene que ir al baño. En ese horario que no pueden salir se van alternando: cuando sale primero, segundo y tercero, no sale el resto y se han calmado”.
Por otro lado, señaló que “es una buena instancia de compartir un juego, de armarlo y de compartirlo”.
Normas claras
La problemática de la Escuela Normal radica en que es una unidad académica de enormes dimensiones, que alberga todos los niveles educativos. Por este motivo, los adultos responsables deben cuidar las puertas y la circulación de los chicos. Sumado a esto, de acuerdo a las edades, algunos alumnos aún no dominan su esquema corporal.
Tras evaluar todas estas situaciones, se optó por separar a los chicos de 1 a tercero y de cuarto a sexto grado para que salgan en los recreos.
Comparado con el año anterior, Claudia Paso indicó que “ahora hay normas claras y se han puesto medidas más importantes de prevención por este tema de los golpes. Acá no hubo golpes grandes, pero en otros establecimientos sí, por eso la preocupación”.
Aclaró que en los dos recreos que los chicos dejan las aulas, “las maestras están cada una en un lugar ya fijado y ellos, por ejemplo, no pueden correr, está prohibido”.
Todo comenzó con la difusión de un juego que consiste en una especie de tacle, lo que provocó una fuerte caída de un alumno de un colegio que sufrió una quebradura.
Este año, al finalizar el primer mes de clases, la dirección de la Escuela Normal propuso cambiar las estrategias de los recreos, con los aportes de todos los docentes. Los chicos de quinto y sexto grado realizaron la primera experiencia y ahora se sumarán los de cuarto.
“Cuando hay proyectos novedosos los chicos se comprometen. Lo que pasa es que a veces también hay que darles los contenidos lógicos, pero cuando vos le encontrás la vuelta para esos contenidos aplicarlos en algo, se comprometen. Son nenes que trabajan y sobre todo si el tema es no gastar dinero, que también eso con la casa es importante”, aseguró Claudia Paso.
Los alumnos de quinto y sexto grado tienen dos horas de cincuenta minutos por semana de plástica. Por este motivo, la confección de los juegos llevó cerca de un mes. Actualmente, los alumnos guardan y dejan los juegos en un armario del salón, que les facilitó la maestra de grado.
Claudia Paso compartió la experiencia con otros docentes de plástica, pero además contó que “la estoy empleando en el campo y muchos de estos juegos van a ir donados después a una escuelita de campo que no tiene juegos”.*
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