Andrea de Marco hace un positivo balance del año que pasó
Tiene una voz cálida, llena de matices. Su presencia en un show, una velada, un evento cultural siempre está respaldada por su profesionalidad y entrega. Es una de las figuras más queridas del ambiente ?también teatral- y en esta oportunidad dialogó con El Eco de Tandil haciendo un balance muy positivo sobre el año que pasó y contando los proyectos para el que recién se inicia.
El repertorio que aborda Andrea es muy amplio, tango, bossa nova, boleros, jazz, lo que ha perfeccionado con el tiempo es la forma de decir de cada género musical.
-¿Cómo califica el 2008?
-Como un año increíble, arrancó laboralmente para mí en marzo, haciendo un homenaje a Piazzolla en el Teatro del Fuerte, con maestros como Carotti, Matti y sucede algo interesante cuando se trabaja con gente que para uno es nueva y se comienza a aprender. Nos convocó Pascual Pina y realmente estuvo muy bueno.
-¿Continuó con el taller de canto?
-Por supuesto, y he visto un crecimiento en cuanto a cantidad de gente y a lo que creo que es posible, que todo el mundo cante, disfrute de su voz. Como decía Borges: ?Todos tenemos la obligación de conocer nuestra propia voz? y creo que también es nuestro derecho. Estuvo muy bonito ver el crecimiento y ver a la gente disfrutar, ver sus logros y sentirse puente en algo que se lleva, ser como testigo de ese nacimiento.
-Estuvo en Europa ¿por placer o trabajo?
-Fue un viaje de placer y me pasaron cosas muy lindas. Fui a visitar a gente amiga y si bien era para pasear, llevaba mi intención de cantar, cosa que se dio al poco tiempo de estar en España, nos invitaron a la Expo Mundial Zaragoza, nos llevaron al stand de Argentina ?solamente a visitarlo- y nos encontramos con que el espectáculo contratado estaba demorado y había un grupo de japoneses esperando. Me presento y cuando digo que soy cantante me invitan a subir al escenario y por supuesto que subí y canté tango a capella y terminaron los japoneses bailando y aplaudiendo. Fue algo maravilloso. Estaba feliz, agradecida de la vida, porque es verdad que mi proyecto familiar es muy fuerte y lo demás ha venido por añadidura, esfuerzo sí, pero sin que sintiera que debía abandonar a los míos para desarrollar mi profesión.
Me quedé un día más porque me invitaron al stand de Latinoamérica y después nos fuimos al País Vasco.
-¿También cantó en Italia?
-Claro, esto sabía que iba a ocurrir, porque fui a visitar a una amiga, Graciela Zar, a Roma, que tiene un restaurante, una pulpería donde se come bifes con ensalada, parrillada y además se canta. Además de conocer, obviamente canté y Graciela, que es muy generosa, pasa mis discos, estuvo realmente muy lindo, no esperaba tanto. Me ha pedido que vaya a hacer una temporada. No lo sé. Disfruté el momento, volví plena y feliz de la vida.
A mi regreso comencé a trabajar en Ave María para que armara un espectáculo de tango con bailarines que además enseñaran a los extranjeros, me encantó la idea y, bueno, allí estuve trabajando, cantando, y los bailarines enseñando a los contingentes de australianos. Allí trabajamos con Guillermo Capellutti, muy joven pero muy profesional.
-La agenda completa?
-Parece, pero además este año me contrataron para unas jornadas de Edúcere, de educación para los cuidados de la voz que se hace en Don Bosque, en febrero.
-¿Siguió especializándose?
-Estudiando al mismo tiempo que trabajaba, haciendo talleres de integración de la voz con el cuerpo, el significado de la voz en el lenguaje no verbal?
-¿Cuál es el secreto para mantener carrera y familia armoniosamente?
-Creo que es no tener metas que sabía me pondrían en riesgo pero también he hecho algunas que me pusieron en riesgo y he vuelto para atrás. Esto es también interesante, ser realista y disfrutar de la vida.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl encuentro
de esta noche
El patio café es un lugar que ha ido creciendo en los últimos años, hay una muestra de fotografías de Sofía Rojo y los jueves se presentan artistas de Tandil. En esta oportunidad se ha convocado a Andrea de Marco en voz, acompañada por Guillermo Capellutti en piano y Ariel Castro en batería y percusión. El espectáculo lleva por nombre ?A mi semejante?, con un repertorio intimista, y comenzará a las 22. Se puede cenar antes del show o tomar luego una copa disfrutando del espectáculo.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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