Ante la falta de respuestas, una mujer que padece Síndrome de Ménière sigue luchando por su salud
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Tras haber enviado cartas al Hospital, al Intendente y a la Secretaría de Salud para que la ayuden a afrontar su patología, y sin haber recibido respuestas, Cristina Mariel Arrizabalaga se acercó una vez más a este Diario. Desesperada, continúa reclamando -aún con más fuerza- una solución ante la urgencia de su cuadro.
Tal como había compartido hace algunos días, en enero del año pasado comenzó a sufrir vértigos recurrentes y fue internada en el Santamarina para profundizar los estudios.
Le diagnosticaron Síndrome de Ménière, patología que afecta al oído interno y le produce vértigo, zumbidos y pérdida del equilibrio, obligándola a pasar el día sentada en alguna silla o acostada. Como no cuenta con obra social, se atiende en el Hospital, donde no encontró aún demasiadas respuestas.
“Necesito ser abordada inmediatamente por distintos especialistas, traumatólogos, especialistas en cervicales y neurólogos. En el Hospital no encuentro respuestas, como no hay traumatólogo especialista en cervical, he ido a todos los traumatólogos en el Hospital y no me indican más que en el momento un antiinflamatorio”, contó.
En tanto, en la parte neurológica, “no le han puesto mucha dedicación porque sólo han hecho una resonancia que data de febrero de 2011 y un electroencefalograma. El problema más grande mío es no tener la obra social”, aseguró Arrizabalaga.
Seguidamente, detalló que el traumatólogo que la atiende de forma particular la quiso internar pero al no tener obra social, esto no fue posible. “Lo que pido es que el Intendente y el Concejo Deliberante tomen ya cartas en el asunto”, apuntó.
Criticó también que ve que “en el Hospital no se ponen las pilas respecto a mi salud y lo único que hacen es querer taparte los síntomas mandándote a Salud Mental. Yo ya no puedo tomar remedios porque sí, en cinco minutos no pueden evaluar tu vida. Serán psiquiatras, pero no saben mis síntomas”.
“No puedo vivir
con estos síntomas”
Por otro lado, Arrizabalaga admitió que “ya no respondo ni siquiera a las inyectables que me ponen en la Guardia, acostada me siento peor que levantada. Ya estos días se va agravando mucho mi situación física y mi situación económica es difícil. No puedo trabajar en ningún lado, si estoy levantada mucho tiempo, me viene el vértigo. El estado vertiginoso es horrible. En la cama ya no puedo estar con la almohada y las mismas protusiones te provocan temblores que me sacuden todo el cuerpo. Yo no puedo vivir con estos síntomas”, dijo.
Pidió que la internen “urgentemente para que me hagan toda clase de estudios, a nivel neurológico y más traumatológico. Si el Hospital no lo puede hacer, que me deriven a otro lugar. Si la Clínica Chacabuco está apta para esto, que el Municipio disponga de los medios económicos para hacerlo porque esto es urgente. Yo ya no sé cómo voy a dormir esta noche”, confesó.
Según Arrizabalaga, ya hace un año que “me vienen dando vueltas”, sin conseguir soluciones, por lo que expresó que siente que “están desechando mi vida, que no les importa. Ya no sé si siento bronca o impotencia. Quiero que se pongan las pilas”.
“Voy a tener que
recurrir a la Justicia”
Por último, la mujer aseguró que “quieren tapar los síntomas mandándote a Salud Mental. Ya la otra vez con el embarazado no embrionado me mandaron a dos señoras que me hicieron dos preguntas y me dieron pastillas. Salí dura y sin poder caminar. Yo no sé qué me dieron, estoy preocupada porque yo tenía supuestamente un Síndrome de Ménière y salí en andas con mi esposo y mi hijo con la sensación que me iba para abajo, entre otras cosas”.
Luego de ese episodio y ante la ausencia de respuestas, advirtió que “si no se ponen las pilas voy a tener que recurrir a la Justicia porque nadie me llamó. Solamente la parte del Concejo Deliberante del PJ, pero tienen mucha puja porque el Intendente es de otro partido. Yo creía que él, siendo médico, iba a tomar cartas en el asunto, pero no lo hizo. Eso me decepcionó mucho. Yo pienso que por humanidad tiene que hacer algo por mí”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios