Ante las fiestas, un matrimonio armó un pesebre gigante en el comedor de su casa
Todos los años, en diciembre, Marta de Piscasi comienza a armar un pesebre gigante en el comedor de su casa de la calle San Martín. El proyecto comenzó hace años con estatuas chicas y hace tres años empezó a armarlo con estatuas de aproximadamente 35 centímetros.
Este pesebre gigante primero abarcaba la mitad del comedor, luego se extendió un poco más y el año que viene está proyectado que ocupe todo ese ambiente, adelantó Héctor Piscasi, el marido y ayudante de Marta.
Hoy el pesebre tiene más de 20 piezas, una capilla y una iglesia que se encuentran en un ambiente serrano donde predominan las montañas y lagunas. Además, todos los años Marta agrega un Papá Noel diferente. Hoy el staff está compuesto por ocho que cobran vida al realizar diversas acciones: uno toca la trompeta, otro la batería, otro camina… También hay otros Papá Noel pequeños, cada uno ubicado en una montaña.
El Papá Noel gigante despierta la atención de los más chicos, ya que siempre tiene una canastita con caramelos para los que se acercan a apreciar el pesebre.
Según contó, Piscasi colabora con su esposa en algunas tareas específicas, como la construcción de la iglesia que está realizada con todos los detalles, completamente revestida en laca, con pisos de cerámico y hasta tiene zócalo. De esa parte se encarga Héctor y luego su mujer incorpora todos los detalles: manteles, alfombra, el cura leyendo la Biblia, los santos, la gente sentada en los asientos y todo lo propio del interior de una iglesia.
?La idea del pesebre surgió porque a mi mujer le gusta, todo esto está armado por ella. La obra es de ella, yo solamente colaboro?, aseguró en diálogo con El Eco de Tandil, lamentando la ausencia de su mujer en el momento de la entrevista.
?Empecé con la capilla más chica para tener algo más en el pesebre, la hice de piedra y después al año siguiente me puse a hacer la grande. Me llevó casi un año de trabajo porque iba de a poco, mirando los detalles, íbamos a la iglesia a mirar para hacer las cosas bien?, explicó.
?Viene mucha gente y se van muy contentos por la capilla. Dicen que nunca vieron una cosa igual. Nosotros nos ponemos muy contentos porque la verdad es que yo tampoco vi que se haya hecho algo así en Tandil?, señaló.
?Se acerca gente de Buenos Aires e incluso el otro día vino una señora de Italia que nos dejó un libro sobre pesebres para que saquemos ideas para el año próximo?, agregó.
?El año que viene vamos a tener que sacar el modular porque el pesebre va a ocupar todo el comedor. Ese es el proyecto que tiene mi señora y lo va a hacer, lo va a cumplir?, aseguró.
?Esto es extraordinario, le gente empieza a traer cosas para que formen parte del pesebre?, destacó.
Los interesados en ver el pesebre deben dirigirse a San Martín 1774 hasta el 12 de enero. ?Acá me tocan timbre y las puertas están siempre abiertas?, invitó Piscasi.*
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