Antes de morir, un conductor se descompensó, su auto entró a un comercio e hirió a tres personas
La calma del mediodía dominguero se quebró cuando, cerca de las 11.30, se produjo un accidente de increíbles características en el supermercado Dragón, ubicado en avenida Colón 1387.
Gran cantidad de gente circulaba por las veredas anchas de la avenida, a la sombra de los tilos, cuando un conductor se descompuso y perdió el control de su auto, que ingresó en el salón comercial y frenó su marcha frenética contra una góndola.
El Chevrolet Vectra ?dominio GBR 753- ganó velocidad y subió a la vereda, atravesando el reducido espacio que dejaban un árbol y una farola. A su paso, arrasó con la hoja central de la puerta, derribó la línea de cajas y lesionó a dos personas que se encontraban en el lugar. Continuó circulando unos metros en el pasillo delimitado por dos estanterías y frenó al chocar contra una góndola que cortaba el recto trayecto.
En ese momento, un impresionante ruido alarmó al barrio y se dio aviso al Hospital. Enseguida, arribaron efectivos de la Seccional Segunda y de la Comisaría de la Mujer.
El conductor recibió las primeras atenciones en la escena del accidente y fue trasladado al Hospital, donde falleció a poco de ingresar. También fueron hospitalizados la mujer que lo acompañaba, una cajera y un niño de 9 años.
De acuerdo a los testimonios recogidos en el lugar, gente que estaba en el local ayudó a salir del vehículo a la acompañante, que no presentaba heridas de gravedad.
El fortísimo impacto frontal del auto contra la góndola hizo que se activaran los airbags del tablero. La temperatura alcanzada por el vehículo ocasionó un peligro de incendio, que fue combatido de inmediato con matafuegos. Los bomberos procedieron a cortar la energía del comercio y del vehículo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailGran desorden y confusión
En el lugar trabajó la policía, personal del Hospital y del Cuartel Central de Bomberos. Además se acercaron decenas de curiosos, que intentaban entrar al supermercado para observar de cerca las consecuencias del choque.
La noticia corrió rápidamente y muchas personas se concentraron en Colón al 1300 para saber si familiares o conocidos habían sufrido heridas o si estaban dentro del local.
Los titulares de la firma, una familia de orientales, se mostraron shockeados por el hecho, pero atendieron las consultas de los desorientados espectadores, que reclamaban información sobre empleados y clientes.
Un fuerte olor a alcohol emanaba desde el interior, ya que el automóvil derribó gran cantidad de botellas de vino y comestibles, elementos que dificultaron el tránsito de médicos y bomberos por el salón.
Por otro lado, los encargados de la verdulería y carnicería, situados en el fondo, tardaron varios minutos en salir, lo que sumó nerviosismo entre los espectadores.
Los hierros vencidos de la puerta de acceso, los carros retorcidos, los plásticos que se desprendieron del automóvil y el calzado de los heridos en el piso imprimían mayor dramatismo a la caótica escena.
La víctima
La víctima, que conducía el vehículo, fue identificada como Armando Antonio Alegro, de 69 años. La autopsia determinó que sufrió un paro cardiorrespiratorio no traumático, aneurisma disecante de aorta descendente proximal con rotura espontánea y hematoma exanguinal masivo en cavidad pleural izquierda, lo que indicó muerte por causas naturales.
Alegro era un reconocido vecino, que realizó una carrera ascendente en el Banco Comercial de Tandil. Ocupó los puestos de subcontador, contador, gerente administrativo y gerente general.
La noticia de su deceso causó gran congoja y muchas personas que arribaron al lugar del hecho distinguieron su auto, mientras llegaba la confirmación de su fallecimiento desde el Hospital.
Los heridos
Además de Armando Alegro, otras tres personas fueron trasladadas al Hospital Municipal, donde se constató que presentaban heridas leves. Una de ellas fue su esposa -circulaba en el asiento del acompañante del Chevrolet Vectra-, María Angélica Baier, de 71 años.
El menor de 9 años, Agustín Acosta, es hijo del carnicero que trabaja en supermercado Dragón, mientras que la joven de 29 años es María Otero Distéfano y ocupaba una de las cajas.
Las acciones
Poco después del accidente se hizo presente en el lugar el fiscal Marcos Egusquiza, a cargo de las primeras actuaciones. Cumplió las acciones de rigor junto a personal de la Seccional Segunda. La causa fue caratulada ?Averiguación de lesiones culposas?.
Cumplidas las diligencias, efectivos del Cuartel Central de Bomberos utilizaron un malacate para extraer el vehículo del negocio, maniobra que demandó media hora.
Por último, personal policial revisó el auto y, junto a un testigo, efectuó un inventario de las pertenencias que encontraron en su interior.
En ese momento, se reveló que Alegro y su esposa circulaban por la ciudad luego de haber efectuado algunas compras para el almuerzo, cuando el hombre sufrió la descompensación que lo condujo inevitablemente a la muerte.*
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