En las páginas se pueden encontrar desde el relato de las clases en la antigua Academia Municipal de Bellas Artes, a mediados de los años ‘40 del siglo pasado, hasta las gestiones realizadas para dotar con una nueva sala al Museo de Bellas Artes, en 1998, pasando por la creación de la Escuela Municipal de Cerámica y un recorrido por las innumerables instituciones en las que el autor ha participado y, en algún caso, aún participa. Además de brindar su testimonio, Rizzo menciona a muchas personas que han trabajado junto a él en establecimientos de enseñanza artística y en otras organizaciones y que, según señala, también fueron protagonistas del quehacer cultural de Tandil y la zona.
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Palabras
La titular museísta presentó al escritor, que estuvo acompañado del historiador Daniel Pérez y del periodista Néstor Dipaola. Todos coincidieron en resaltar la generosidad del artista que no sólo habla de su trabajo por la cultura de la ciudad y otras comunidades cercanas sino que resalta la actividad de cientos de artistas que hoy ya no están y a los que dice “no debemos olvidar”.
Rizzo con su trabajo ha allanado el trabajo a historiadores de hoy y del futuro ya que en sus textos encontrarán una fuente inagotable de referencias.
La velada del sábado fue muy agradable, tanto en los conceptos vertidos por los oradores y el maestro como en los gestos de simpatía y amistad, de cariño y, como se decía, sobre todo resaltando el espíritu generoso del hombre que ama a Tandil con alma y vida.
Los libros de la colección
En los libros se suceden textos y gran cantidad de fotografías. Los textos fueron elaborados a partir de información relevada por Rizzo durante décadas, consultas a distintas fuentes que son mencionadas y datos sobre distintas actividades culturales que aparecieron en artículos publicados por diarios de Tandil y la zona entre 1946 y 1998. Son 667 notas de prensa las que integran el archivo personal del autor que, oportunamente, donó a la Biblioteca del Museo Municipal de Bellas Artes. Las fotografías fueron seleccionadas de su archivo que comprende 1270 imágenes que muestran inauguraciones de salones de arte y diversos actos entre 1942 y 2005.
Los títulos de los cinco libros son elocuentes: “Pintando sueños”, “Los senderos del arte”, “Despertando vocaciones”, “Las Escuelas de Arte enseñan a los niños el camino del alma” y “El arte nos enseña a amar la vida”. Cada uno se puede tomar como una unidad.
“Pintando sueños” es el libro que refleja el testimonio de Rizzo sobre su formación, sus inicios en la pintura, sus postulados y toda su obra como artista plástico. Incluye imágenes de 12 cuadros suyos y la explicación de las técnicas que empleó y las temáticas que abordó. Además, hay 70 imágenes de otros cuadros. También consigna información acerca de todas las instituciones en las que trabajo y presenta documentos, notas de prensa y hasta sus caricaturas hechas por dos dibujantes.
“Los senderos del arte” es el único libro con textos, exclusivamente. En este volumen, el autor expone todas las actividades que desarrolló y enumera el contenido de sus archivos: de artículos periodísticos y fotográficos.
“Despertando vocaciones” está dedicado a las escuelas que formó. Explica cómo se desarrollaron y cuáles fueron sus logros. El libro se completa con una sección de fotografías sobre distintas actividades en el marco de las artes plásticas en Tandil, entre 1942 y 2005, y otra sección sobre la historia en imágenes de la asociación Amigos del Arte.
“Las Escuelas de Arte enseñan a los niños los caminos del alma” cuenta la historia de la Escuela de Cerámica de Tandil, de la Escuela Municipal de Artes Plásticas de Benito Juárez y de la Escuela de Artes Plásticas de Rauch, a través de textos breves y muchas fotografías.
“El arte nos prepara para amar la vida” incluye un resumen de la obra realizada por Rizzo, la historia de la Academia Municipal de Bellas Artes de Tandil y del Museo de Bellas Artes, mediante de textos y fotos, de 1942 a 2002, y un apéndice con imágenes sobre distintas actividades culturales realizadas entre 1954 y 2002.
Sobre el autorMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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