Apuntan contra el titular de Ceremonial por no prestar un equipo a una escuela
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Según su testimonio, el funcionario local se negó a otorgar el equipo de audio a la institución de Perón y España que se encontraba organizando un acto de cierre de un programa pedagógico. El argumento utilizado se centró en la presencia de un mural pintado en el patio del establecimiento en el cual subyace la imagen de El Eternauta.
El hecho fue difundido la semana pasada cuando la nota redactada por el directivo escolar tomó estado legislativo durante la sesión del jueves pasado del Concejo Deliberante y pasó a la correspondiente comisión para su tratamiento.
La misiva, que ingresó por mesa de entradas al Municipio el 7 de noviembre, fue dirigida al Intendente con copia al presidente del Legislativo y a cada uno de los bloques que integran el cuerpo.
En diálogo con El Eco de Tandil, Mauricio Salas se refirió al episodio y explicó que la idea fue hacer visible una actitud “absolutamente rechazable y repudiable”.
El motivo
del pedido
En primer término es necesario contextualizar el pedido que oportunamente realizó la institución educativa al Municipio. La Escuela Primaria 7, el Jardín de Infantes 904, la Secundaria 5 y el Centro Educativo Complementario 801 preparaban el cierre de un trabajo pedagógico que llevan a cabo en forma conjunta.
En ese marco, entre los cuatro establecimientos –que además forman parte de la misma comunidad barrial- desarrollaron trabajos de integración bajo la premisa que “el alumno que comenzó en el jardín, pueda continuar sus estudios en la escuela y secundaria de su barrio”, explicó el directivo.
A esta altura del año, estas acciones son presentadas con una muestra conjunta abierta a la comunidad, que finalmente se concretó el lunes pasado.
“En la escuela pública todo se hace a pulmón y se gestiona por todo”, advirtió Mauricio Salas, quien en ese sentido señaló que a una de las partes “le tocaba pedir el sonido ante el Municipio”.
La solicitud
Frente a ese escenario, la directora del CEC 801 “se dirigió al director de Ceremonial, Héctor Llorens, quien les dijo que no lo prestaba (al equipo) si al acto lo hacíamos en el predio de la Escuela Técnica 5 porque estaba el mural de El Eternauta”, expresó.
Sorprendida por la inesperada respuesta, le informó la actitud a Mauricio Salas quien enseguida se comunicó por teléfono con el funcionario municipal.
En la conversación, el director de Ceremonial ratificó su postura. “Me dijo que no lo prestaba si lo hacíamos en el predio en el que está el mural”, aseguró.
“Me puse bastante mal y le contesté que el equipo de sonido no es de él sino que es un bien del Estado. Tengo entendido que no se lo puede negar a ninguna institución y mucho menos con este argumento”, dijo el ex presidente del Consejo Escolar (período 2001 – 2005) aún molesto por lo sucedido.
Y agregó que el titular de Ceremonial “me contestó con soberbia que era quien estaba a cargo de prestar los equipos y que se hacía cargo de no prestármelo”.
Frente a tal postura “no tuve más que decir, me enojé bastante y decidí hacer una nota”, explicó.
Programa nacional
En un intento por entender la negativa, el director de la Secundaria 5 consideró que quizás el funcionario “se confundió” con las jornadas de La Cámpora que meses atrás generaron gran polémica a raíz de la sospecha de práctica de política en las escuelas.
Por el contrario, afirmó que el mural, que emula la tapa del disco “Octubre” de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y en cuya composición aparecen banderas argentinas y la imagen de El Eternauta, forma parte de un programa nacional denominado Florecen 1000 Flores. Pintamos 1000 Escuelas.
“Los chicos que hicieron estas jornadas me solicitaron el predio porque iban a hacer una actividad cultural que terminó con el mural”, declaró Salas.
“Condiciones”
“Me parece que lo que hizo Llorens es de muy mala predisposición porque nos ponía condiciones a las instituciones para que hiciéramos la muestra en el patio donde no se viera el mural”, analizó.
Atribuyó la respuesta como una actitud “antidemocrática” y la asoció a cuando le cambiaron el nombre a la escuela en 1955. “No le encuentro otra explicación, ni siquiera creo que haya algo personal”, especuló desconcertado.
Y aclaró que la queja es “puntual con Llorens porque con el Municipio institucionalmente me llevo muy bien especialmente con la Dirección de Turismo”.
“Pero un burócrata como lo es esta persona, que se cree que tiene el poder de prestar o no el sonido a una institución de acuerdo a lo que tenga pintado, me parece un despropósito”, concluyó Mauricio Salas. u
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