Apymet celebra su 42 aniversario
El contador, quien además es titular de las firmas Talleres Tandil y Fundalum y representante de Apymet en la Asociación de Industrias Metalúrgicas de la República Argentina (Adimra), cumple su mandato desde 2010, el cual fue renovado a principios de este año y seguirá hasta 2014.
“Las entidades son centros de influencia, no centros de poder ni tampoco lo intentamos ser. Creemos que una representatividad real y legítima tiene que ver con la cantidad de empresas en diferentes sectores para tener una pauta más clara de la realidad y de la cantidad de gente que ocupa. Así sabemos que estamos llevando una forma más profunda a los lugares más sensibles de la comunidad”, explicó Omar Farah.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailPor otro lado, trabajaron coordinadamente con las demás entidades buscando integrarse no sólo a nivel local, provincial y nacional sino también a nivel internacional ya que continúan con la idea de internacionalizar la acción para compartir lo que es el Mercosur y que no quede solamente restringido a las acciones del gobierno de las mercociudades.
Por último, establecieron una relación muy estrecha con las empresas de segundo y tercer grado. “Esto se debió a que la acción gremial empresaria de hoy, requiere esa conexión entre los tres niveles de representación. Además pudimos lograr un fuerte lazo con Adimra y con el Consejo Empresario Metalúrgico de Buenos Aires”, afirmó Farah.
A partir de aquí, trabajaron en conjunto para marcar las pautas de lo que les pide el Gobierno: las posiciones arancelarias, la fabricación de bienes en el país y sobre toda la acción que está llevando adelante tanto la Secretaría de Comercio Exterior como en el Ministerio de Industria para establecer las barreras arancelarias y las restricciones o no de las importaciones de cada sector.
“Realmente fue complicado salir de ese estado de deuda ya que solamente lo hacen las personas que están realmente comprometidos con la asociación. Ahí se vio quiénes usaban a la entidad y quienes realmente la apoyaban. Además hubo que poner mucho dinero para que se cubrieran todas las deudas que habían quedado. Sin duda ese fue el peor ciclo”, expuso.
“Para las empresas del interior es más difícil pero siempre nos vamos acomodando a la circunstancia, y con la buena voluntad, vamos acomodando las pautas salariales para poder cumplirlas”, afirmó.
Este es uno de los temas que más preocupación les genera a los empresarios. “Pareciera que uno no le quiere pagar a la gente, pero no es así. Somos conscientes que ganan poco y estamos en el punto en el que para mejorarles el salario tendríamos que pagarle el 50 por ciento más como para decir los dejamos en carrera; pero eso es impagable para cualquier empresa”, expresó.
Para finalizar, Omar Farah agradece el apoyo de las empresas ante las rápidas respuestas de cada pregunta o acción que requiere de su colaboración, así como también poder trabajar y discutir seriamente con el Municipio todos los problemas que tiene el sector.
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