Argentina, ordem e progresso
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu email La idea de progreso, conceptualmente hablando, indica la existencia de un sentido de mejora en la condición humana, una acción de ir hacia adelante. El progreso conduce a mejorar la vida del hombre en todos sus aspectos y también la de un país.
En una sociedad existe un orden cuando una buena parte de los individuos y sus actos están regulados y también coordinados hacia un fin social, teniendo como propósito una convivencia armónica entre los hombres. Esto parecería mucho pedir para esta Argentina decidida hace ya un largo tiempo al arte de involucionar, de regredir permanentemente en todos sus aspectos e ir a contramano del mundo.
No por carecer de recursos, sino por su exceso de soberbia y corrupción llegados a niveles nunca vistos y sabiéndonos siempre, mejores que el resto. Somos una Nación joven, sí es verdad, pero no más que Brasil… la adquirimos seis años antes que nuestros vecinos.
¿Cómo no puede lograr un orden y progresar un país de 40 millones de personas, y sí uno de 190 millones? ¿Cómo puede conseguir un presidente electo el 1 de enero de 2003, seis años, tener una política de estado firme, ser la primera economía de América Latina, la segunda de toda América y la novena a nivel mundial?
Nuestro vecino cuenta con una industria próspera, con productores manufacturados, entre ellos, equipos militares, televisores, celulares, computadoras, automóviles, aviones, y siguen los productos… una agricultura sobresaliente, una ganadería convertida en la tercera cabaña bovina mundial, una minería con gran producción de piedras preciosas, y un crudo que de confirmarse las previsiones, Brasil pasaría a formar parte del selecto grupo de países con reservas cercanas a los 100.000 de barriles, que integran Venezuela, Arabia Saudita, Canadá, Irak, Irán, Emiratos Arabes Unidos, Kuwait y Rusia.
Brasil no es un país pobre, pero sí con muchos pobres, casi un 35 por ciento de la población sufre necesidades, pero lo alarmante radica en que Argentina, teniendo la cuarta parte de habitantes que el país carioca, arroja un índice de pobreza que asciende a un 55 por ciento. Una vergüenza.
No contento con estos logros, tiene una política deportiva más que interesante. Primero, ubicándose como anfitrión de los Juegos Panamericanos del 2007 en Río de Janeiro, y luego lograr convertirse en la sede del Mundial 2014 y sede de los Juegos Olímpicos del 2016, consiguiendo que estos se realicen por primera vez después de 113 años en Sudamérica. Tendremos en el nuevo continente, un mundial y los juegos.
Nosotros seguiremos con nuestra altivez, inmodestia y arrogancia de creernos siempre los mejores, de comprarnos por lo que valemos y vendernos por lo que realmente pensamos que somos. Continuaremos escoltando nuestro desorden y retroceso, viendo cómo otros países crecen y se insertan en el mundo. Hoy no sólo la alegría es brasileña, sino también la misión, el quehacer y el cometido.
Roberto Groppa
DNI 26.489.498
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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