Ariel Garcé y su forma de ser
?Con el Turco (Mohamed) tenemos un compromiso moral, más que deportivo. Es de persona a persona, me demostró que es un gran tipo y lo acompaña un cuerpo técnico excepcional, en cuanto a calidad de personas. Y yo le demostré que me interesaba otra cosa al margen de ser un jugador del plantel de él. Hoy la conexión que tenemos es ésa, pasa por otro lado, él sabe que estoy a muerte con él. Y, al revés también. De hecho, en estos días acá en Santa Fe yo he sido muy cuestionado, se dudaba un poco de mi rendimiento y él salió a bancarme, `Somos Garcé y diez más´, dijo. Y eso, la verdad, me sigue demostrando que la conexión que tenemos sigue intacta?, revela Ariel Hernán en ?La Entrevista?. A modo de preámbulo sobre su buen presente deportivo.
-¿Y cuándo se dieron cuenta de que, por ahí, manejan esos mismos códigos?
-En realidad es un cuerpo técnico medio atípico porque prioriza mucho más a la persona que al jugador y yo siempre coincidí con esa mentalidad, con esa cabeza. No sólo para el fútbol, para la vida, para todo aquello que queda después del fútbol. Y, además de coincidir tanto, el tipo tiene como un ángel que nos ilumina todos los días. A mí me cayó muy bien eso. Vivimos momentos muy jodidos en lo deportivo y nos unimos más que nunca, él siempre estuvo muy cerca del plantel. Yo jugué con la rodilla rota varios partidos para poder sacar el equipo adelante y que ellos (el cuerpo técnico) se queden. Y también creo que cuando con una persona te conectás o cuando el otro se da cuenta de que estás a muerte con él, no necesitás mucho tiempo para ser amigo, te das cuenta enseguida. No sé si son códigos, es una cuestión de esencia de la persona. Conociéndolo, es un fenómeno de tipo. Tiene un montón de cosas positivas y como técnico también. Ve el fútbol muy bien y tiene una forma de trabajar atípica, descomprime las presiones que hay en este ambiente.
-A propósito de las presiones, no sos un futbolista que suele dar notas. ¿Sufrís un poco el asedio del periodismo en ese sentido?
-Es también en el show que te querés meter. Yo no voy a sufrir nunca el asedio del periodismo porque en ésa no me meto, porque yo no hablo y no me interesa. Con todo el respeto por lo que significa nuestro trabajo, o como quieras mirarlo, pero cuando vos te metés en el juego y hablás todos los días cuando ganás, después cuando perdés también te tenés que hacer cargo. Es así, si vos entrás en el juego de ellos, bancátela. Porque hoy la prensa está muy fuerte, para bien y para mal. La prensa te mete y te saca de la Selección. Es un mundo muy consumista éste, todo el mundo consume y más en lo que es fútbol. Y la gente que escucha radio y ve programas, cree mucho en todo lo que se dice, consume, compra todo lo que hablan. Y algunos tienen todos los días un programa y por ahí inventan que Gorosito tiene un novio y lo empiezan a decir todos los días y después la gente ya empieza, ?y, bueno, algo debe tener de cierto?. Te hacen creer una cosa, vos sos periodista y lo sabrás, lo que a ellos les parece. Y muchas veces no es tan así. Personalmente no tengo problemas porque la manejo de esta manera, que es la que considero correcta. A mí no me gusta figurar, me invitan siempre de distintos programas y me manejo con este perfil, mantengo mi ideología y me considero un tipo respetable.
-Y en lo deportivo siempre te has ido con muy buena consideración de todos los equipos por donde pasaste. Da la impresión de que podrías volver a cualquiera, River, Olimpo, Central. ¿En Colón es en el único club en el que sentís que no te afirmaste como en los otros?
-Sí, en Colón había estado hace unos años y en lo deportivo no anduve bien, como le puede pasar a cualquiera en determinado momento. Pero también pasó que acá había una dirigencia muy mala, muy corrupta. El común de los dirigentes del fútbol argentino, bueno, eso estaba todo junto acá y un poco más también. Me fui mal con los dirigentes y deportivamente no había estado bien. Pero volví con Leo Astrada y pude hacer un campeonato bueno, nos salvamos de la promoción en la última fecha, terminé ovacionado, siendo capitán, me hice un lugarcito. Y después tenés que seguir todos los días, acá tenés un nombre y mañana ya no. Cada seis meses hay que hacer una evaluación de todo. Me fui bien en lo deportivo de River y mal con los actuales directivos. De hecho, hicieron un desastre y está a la luz, priorizaron otras cosas, su bolsillo y hoy River está como está, se mandaron un montón de c? y no es culpa de los jugadores actuales, sino del mal manejo de los directivos que buscaron su beneficio personal. De Central me fui muy bien con la gente, con el club, creo que pasa por la forma de vida de uno. Al margen de lo deportivo, la vida continúa y lo que perdura son las relaciones entre las personas, eso es lo más importante.
-¿Por qué en Colón pasaron tantos buenos técnicos como Tata Martino, Coco Basile, entre otros, con jerarquía, y se formaron buenos planteles pero nunca se dio una buena campaña como la que están viviendo?
-Bueno, por eso que te decía de los dirigentes. No bancaban ningún tipo de proyecto, no había planes, y hoy sí lo están haciendo. Al técnico le renovaron por dos años más, hay jugadores a los que se les prolongó el contrato. Y, entonces decís, el torneo que viene a este plantel le metés dos jugadores de nombre y podemos llegar a hacer algo importante. Pero si en junio sacás al técnico y echás a seis jugadores, así no se puede. Por acá pasaron los mejores técnicos pero no había un proyecto de seguir avanzando, venían por seis meses y se iban. Ahora con otra dirigencia mejor armada, un cuerpo técnico unido a los jugadores, nos convencimos de que podemos. Todas esas cosas te dan la pauta de que podés pelear un campeonato, podés salir campeón y podemos entrar a una Copa. Esa es la idea.
-¿Hoy en día tenés la necesidad de jugar? Digamos, si vas a un club donde te encontrás con dirigentes corruptos como mencionás, a esta altura de tu carrera, ¿te quedás a jugar igual?
-Yo, hoy en día, no iría ni con un técnico que sea un tarado, ni con dirigentes que se manejen mal. Hoy, y desde hace un par de años, tengo la posibilidad de elegir y elijo eso, elijo pasarla bien, priorizo la calidad de vida. Yo juego al fútbol y quiero estar cómodo en mi lugar, disfrutar. Ya no tengo 20 años, cuando necesitás progresar a cualquier precio, ya no. Me he comido varias, tengo casi 30 años y una espalda como para pasarla bien, elegir momentos de la vida que sean lindos, si son los últimos en el fútbol, que sean lindos, agradables. Lo que sí te puede pasar es que estés jugando en un lugar y echen al técnico o cambien los dirigentes y vos estás ahí con un contrato firmado. Eso ya no lo podés manejar. Pero ya no me como ninguna.
El presente de River?
-¿Y si te van a buscar de River? Con lo que representa la camiseta?
-Estos dirigentes no me van a venir a buscar nunca porque tuve enfrentamientos con ellos y piensan que la camada aquella que se fue, era la peor. Pasó que el grupo se hizo fuerte para todos, para los demás y para ellos (los dirigentes). Nosotros sabíamos de sus movidas y les exigíamos por el bien del grupo, con nosotros ellos tenían que robar menos. Después de tantos años en el club, uno sabía la que se llevan y la que no se llevan. Entonces, a ellos no les convenía, les convenía traer a jugadores que no sean del club, que no sientan, que no digan nada. Eh? sacaron a todos los jugadores y ésos jugadores somos los que ganamos cuatro campeonatos. Sí, perdimos la Copa, todo lo que quieras, pero a partir de ahí no se ganó más nada, el Cholo Simeone cuatro años después logró ganar un título y se fue. Entonces, hoy volver a River se me hace imposible por los dirigentes que hay. Pero si se da, me gustaría retirarme, estando bien, en el club.
-Y el hecho de que Cristian Fabbiani se haya convertido en ídolo en tan poco tiempo y ahora sea el más criticado, ¿cómo lo ves?
-Y eso pasa por la necesidad de la gente, necesitan tener un ídolo. Tener alguien a quien alentar, a quien insultar, que sea una referencia. River, sacando a Gallardo, decime cuántos referentes tiene. Hay pibes que juegan bien, todo lindo, pero River siempre tuvo tres o cuatro que eran del club, cabezas visibles. Hoy tiene dos pibes que eran de Central, dos de Racing, uno de Banfield, otro de Chicago, el otro vino de Inglaterra. Digamos, está bastante complicado el panorama. Entonces, ante la necesidad de la gente y el pibe este Fabbiani que agarró la veta, vio el negocio y pensó, ?yo soy ídolo de River sin jugar?? era obvio que sin jugar no podés ser ídolo nunca. Y después todo recae sobre él, dijo un par de pavadas y ahí lo tenés.
Marcelo Bielsa, el militar
-Por estas cosas que contás, que no te gustan del fútbol, ¿cuándo estuviste en la Selección te sentiste cómodo o eso, al contrario, te cargó de más obligaciones?
-En realidad cuando estuve en la Selección no la pasé bien, éramos todos pibes de acá y Bielsa tenía una locura importante y era como un servicio militar. Yo estoy acostumbrado a disfrutar de las cosas. Entrenar, esforzarte con seriedad y todo, pero que no sea un servicio militar, que haya un goce. No me gustó tanto su manejo. Pero con relación a la gente, nada, fui cuatro partidos a la selección no me voy a creer otra cosa. Tampoco ahora que estoy en Colón o cuando estuve en Olimpo me comía que era el peor de todos.
Su familia, una forma de ser y de vivir?
-¿A Tandil cada cuándo vas?
-Voy dos veces al año, una a mitad de año para las vacaciones y otra para las fiestas. Queda muy lejos y tengo a mis viejos y amigos. Pero mis amigos pueden viajar y mis viejos vinieron, como que al irme a los 14 años ya no tengo una vida en Tandil. Hoy a mi edad, he vivido más tiempo afuera. Conservo los amigos de la infancia y recuerdos muy buenos. Disfruto de muchas cosas cuando voy pero ya lo tomo como eso, como alguien que vivió mucho tiempo afuera y necesita de otras cosas también.
-¿Tu hermano era mochilero?
-Sí, Darío viajó por todo el mundo a lo largo de 10 años, tiene una cabeza súper abierta. Ahora está en Tandil, tiene una empresita de cuchillos, ?Los Criollos?, todos cuchillos artesanales, la tiene ahí en la rotonda de Falucho. Está bueno el negocio, tipo talabartería. Mis hermanos son dos locos con una bohemia muy linda. Mi hermana ahora está en Mallorca, es música y está con el tema del tango y el bolero y vive un enrosque buenísimo, muy lindo. En su momento era Leticia Aragón, que era su nombre artístico, pero ahora volvió a ser Leticia Garcé. Ellos se manejan bien y la pelean como cualquiera, como parte de mi familia, cada uno en la suya. Por eso el fútbol es muy lindo, pero hay otra vida aparte de la pelota y eso es lo que tendríamos que entender.
-¿Te enganchás, cuando podés, en viajes con tu hermano?
-Sí, muchas veces. Agarramos para cualquier lado, ahora me iba a ir a la India pero no me dan los tiempos por las vacaciones y lo tuve que suspender. He viajado mucho a Brasil con él, a México, a Miami. Y lo elijo para compañero de ruta, porque es un experto. Me puede llegar a solucionar muchas dificultades que uno cuando no viaja o cuando no conocés tanto la calle, se te dificulta.
-¿Y tu papá continúa siempre firme con su club?
-Nosotros allá tenemos un club que se llama Deportivo Tandil, lo formó y lo fundó mi viejo, y lo maneja él y tiene el equipo él, y él es el técnico y está enloquecido con eso, con su club, con el fútbol. Y está muy bueno que de grande pueda hacer lo que le gusta, ¿no?
-¿De dónde viene esa mentalidad abierta, bohemia, si se quiere, de los Garcé?
-En realidad, nosotros nos criamos los cinco que somos en la familia, muy juntos hasta que, bueno, yo partí a Buenos Aires, mi hermano se fue de viaje, pero vivimos muy, muy unidos en una infancia súper liberal pero con muchos principios de vida. A nosotros no nos fue nada bien cuando éramos chicos, mi mamá es docente, mi papá tenía un criadero de chanchos, así como se podía, mis viejos cargaban bolsas, nosotros vendíamos huevos, en la época de la inflación vivimos y la peleamos como muchos. Y creo que vivir esos momentos es lo que te forma, lo que te termina dando principios y te hace ver y valorar las cosas de otra manera. Yo a los 14 años me fui, viví en la pensión de River y la peleé, andaba con cero peso en el bolsillo y mi vieja me mandaba encomienda de cinco pesos y son cosas que vivís y que te van mandando mensajes a tu cabeza, y hoy en día tengo una ideología que intento tratar de realizar, al margen de lo que me toca vivir por obligación. En el fútbol te toca rozarte con otra gente y vivir situaciones obligadas que por ahí, a uno, ni le interesan. Son parte del show, no queda otra?
¿Se retira en 2010?
-¿Y hasta cuándo te ves jugando?
-En realidad no sé, no sé porque? es todo muy cambiante y pasa por cómo te encuentres cada año. Este último tiempo se me hizo difícil por el tema de la operación de la rodilla y por un par de cosas más, se me complicó pero tengo dos años más de contrato en Colón y me gustaría respetarlo. No sé, estoy pagando para ir al Mundial con unos amigos y no sé si volveré después del Mundial, vamos a ver?
-¿Ah, tenés planeado ir a Sudáfrica?
Sí, me quedé con ganas de ir al último, creo que era el indicado para ir, me gusta todo el folclore de países y de conocer la cultura del lugar, historias de vida de mucha gente que va al Mundial a hacer nada, vivir una experiencia. Después, si gana Argentina mejor (se ríe). Ahora estuve metido con el tema de India, estuve estudiando un poco, pero no pudo ser. Quedará para más adelante, pero me gusta conocer y voy por eso en realidad, somos una banda de pibes y vamos con esa idea. Va mi hermano y amigos de Villa Elisa, un pueblo cerca de Arequito, ya tenemos todo bastante organizado.
El grabador marca casi media hora de charla y el Chino suelta una chicana: ?¿Cuántas preguntas más me vas a hacer, atorrante? ¿Sale el domingo? Ah, listo, le digo a mi vieja que compre El Eco entonces??
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios