Armados, dos sujetos asaltaron un comercio y se llevaron la recaudación de la jornada
El hecho ocurrió anoche en el local Sabores Naturales cerca del final del día laboral, mientras los comerciantes atendían a dos mujeres. En ese momento, un par de jóvenes, con sus rostros cubiertos y de gorra entraron en el lugar y tras controlar la situación comenzaron a exigir la entrega de dinero.
Mediante la amenaza con un arma de fuego y en un rápido accionar, lograron un cuantioso botín (no quisieron precisar la cantidad), tres celulares y una pulsera de escaso valor.
Tras el llamado al servicio de emergencias 101 Mejorado, efectivos de la Seccional Primera acudieron al lugar e iniciaron la búsqueda de los asaltantes que, hasta el cierre de esta edición, no había logrado los resultados esperados.
Por lo pronto se inició una causa por “Robo calificado por el uso de arma”, con intervención de la fiscalía de turno.
El hecho
Con cierto tono de resignación, los comerciantes contaron lo sucedido instantes previos ante la atenta mirada de un grupo de vecinos que se anotició del hecho cuando se acercó sobre el final de la jornada a realizar las compras.
Unos quince minutos después, y mientras la policía desplegaba tareas de rastrillaje para tratar de dar con los asaltantes, el titular del lugar, Martín Arzalluz, contó que ingresaron dos personas “corriendo” y su cara cubierta.
Uno de ellos sorprendió a las dos mujeres que se hallaban en el local, a quienes “abrazó” por atrás para evitar cualquier tipo de reacción, aunque no hubo maltrato. El segundo, que portaba el arma, superó la línea del mostrador y se acercó a los dos comerciantes para exigirles dinero en efectivo y otros elementos de valor.
“Uno estaba calmado, el otro (que ingresó portando el arma de fuego) estaba completamente alterado”, detalló el titular de la dietética.
Frente al complejo escenario, el comerciante se dirigió hacia el interior de la propiedad junto con el sujeto armado donde había algo de dinero guardado, que finalmente entregó.
Además sustrajeron los billetes de la caja registradora, cuyo cálculo supera los 2 mil pesos. “Era mucho dinero, lo que quedó del día de trabajo”, estimó sin poder precisar el monto ya que el cálculo de la jornada lo realizan luego del cierre.
“No es más el Tandil soñado”
Con la experiencia de hechos similares o incluso más violentos, y con daños sobre el inmueble, que en sumatoria se traducen en más de cinco denuncias policiales, Martín Arzalluz pidió “ser honestos” y fustigó: “Tandil no es más el lugar soñado”.
Luego se refirió a la actividad y a la exposición a este tipo de episodios al señalar que “todo aquel que es comerciante está esperando que pase algo”, sin importar la cantidad de dinero que se recaude.
Al referirse a la situación en la zona, indicó que hace algunas semanas ocurrió un hecho en una pollería ubicada sobre avenida Buzón y también en una verdulería por Maipú también en horario nocturno. “Tandil no está tranquilo”, concluyó el comerciante, quien radicó la denuncia en la Primera. u
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