Armando Cocina, el hombre que salvó de la muerte a una mujer y fue destacado por el juez
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2016/09/res_cocina-armando-5.jpg)
Hace más de un año, Armando Cocina se vistió de héroe en el desagradable episodio de violencia de género que le tocó vivir a Paola Cervetta, mientras participaba de una clase de gastronomía en el Instituto IGA.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailCon su valiente accionar y decisión logró frenar la ira de una persona que empuñando un arma de fuego ingresó al instituto con la intención de agredir a la profesional que en aquél entonces se encontraba dando clases.
Pasó el tiempo y en un juicio abreviado el agresor identificado como Jorge Arnaldo Ibarra, recibió la sentencia de diez años de prisión, por resultar autor penalmente responsable de los delitos de “Homicidio en grado de tentativa agravado por la relación de pareja con la víctima, mediando violencia de género y mediante el empleo de un arma de fuego, portación ilegítima de arma de fuego de uso civil, coacción agravada por el uso de arma de fuego, privación ilegal de la libertad agravada y desobediencia”.
El propio juez Galli, en algo que no se da muchas veces en los veredictos de los juicios, destacó la intervención del ciudadano que evitó una situación más complicada con riesgo de vida para la víctima.
Cocina habló en el programa “No hay 2 sin 3” de aquella situación que lo tuvo como protagonista. Indicó que “para mí fue una sorpresa el fallo y que el Juez me haya destacado en una etapa de mi vida muy movilizadora. Por suerte se llegó a este final que era esperable, aunque viendo los fallos que aparecen a veces se dan condenas muy leves. Este hecho y su condena sentó un precedente para el futuro”.
El fallo del Juez que se conoció, hizo recordar lo sucedido a quienes estuvieron involucrados en aquella noche. “Para mí -señaló- fue una situación violenta y muy rápida. El mismo miedo que yo tuve cuando me llevó con el arma para adentro y que hizo que me escondiera detrás de una puerta, sin que se haya dado cuenta, me dio la posibilidad de agarrarlo por la espalda. Detrás de la puerta que estaba, sentía los gritos y me dije ‘tengo que salir, no puedo ser tan cag…’. Tomé la decisión y tuve la suerte de encontrarlo de espaldas”.
Continuó recordando que “si hubiera estado de frente y él con el arma de fuego seguramente hubiera sido otra la historia. La cuestión que pude vencer ese miedo, actuar y tener suerte”.
Los alumnos de Paola Cervetta conocían cómo era la historia entre la profesora y su expareja. “Sabíamos porque iba a dar clases y había un policía que la estaba custodiando cosa que nos llamó la atención. Le preguntamos qué era lo que sucedía y nos explicó que tenía problemas con su expareja, que la molestaba y no la dejaba tranquila. Lo que nunca imaginamos que esta persona generaría toda esa situación de violencia”.
El hecho
En el momento que en la noche del 23 de junio de 2015 se desata la locura de una persona queriendo matar a una mujer, esgrimiendo y amenazando a todos los presentes con un arma de fuego, Cocina detalló que “era imposible calmarlo, él con el arma manejaba todo, nos llevó para adentro sin dejarnos poder participar ni dejar que le habláramos. Estaba loco, nos trajo del patio hacia adentro y gritando que no nos metiéramos”.
Continuó recordando que “el corte que tuve en la mano realmente no sé con qué fue, creo que de un cuchillo, pero en ese momento de tensión yo estaba defendiendo mi vida. La verdad que no sé cuando me cortó, si sé que le saqué el arma, la tuve en la mano y le pegué en la cabeza hasta que de tanto pegarle se me escapó y los chicos la tiraron a la calle. Fue un momento de locura”.
Vida normal
Tras lo acontecido indicó que “mi vida fue totalmente normal, solamente fui a declarar a la fiscalía y estaba esperando que saliera el juicio. Me habían dicho en fiscalía que existía la posibilidad de un juicio abreviado que no había que ir a declarar y se evitaban un montón de cosas. Para mí enterarme del fallo fue toda una sorpresa”.
Agregó que “después de lo que había pasado ir a declarar no me iba a resultar ningún problema, ya que era el principal testigo. Después pensando en el juicio, sucede que hay mucha gente que no quiere participar de los debates y las distintas causas. Por suerte salió rápido y ahora este muchacho tendrá un tiempo para recapacitar sobre lo que hizo”.
Al ser consultado sobre si tuvo algún contacto con Cervetta luego de aquél incidente, expresó que “el año pasado hablé con ella, luego no nos comunicamos más y volvimos hablar el jueves cuando me enteré que al agresor le habían dado 10 años”.
Antes de concluir la entrevista aseguró que “cuando pasó el hecho, le conté a mis hijos lo ocurrido y me decían que había estado loco. Les respondí que tenía que hacerlo porque si mataban a la profesora o a alguno de mis compañeros, no iba a poder salir a la calle, mirarlos a la cara ni a ellos ni a la gente”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios