Arquería, una actividad distinta para disfrutar
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSin embargo, si se remonta todavía más atrás, nació como un instrumento de caza ya que los nativos armaban sus arcos con elementos naturales como caña y las flechas se hacían con maderas. Todos estos tipos de arcos se llamaban naturales y es el tipo de arquería tradicional donde no se usan instrumentos de puntería sino que tienen el arco y la flecha y lo que hace que uno pegue, es el entrenamiento y la práctica para llegar a ese momento. Y es justamente este tipo de disciplina es la que practica Arquería de la Sierra.
En diálogo de El Eco de Tandil con Jorge Sanna, titular del emprendimiento, contó que la asociación nace cuando llega desde Buenos Aires y encuentra en Tandil un lugar propicio para la práctica de esta actividad.
“Yo practicaba en Buenos Aires desde antes que naciera este proyecto; luego me compré un arco, participé de algunos torneos y algunos cursos, hasta que me vine a vivir a Tandil, y ya cuando vi este lugar me imaginé hacer arquería acá porque tenía todo lo natural que tiene la arquería tradicional”, relató Sanna.
Así fue que se juntó con otras personas que hacían arquería hasta que lograron formar lo que es hoy Arquería de la Sierra.
Distintas opciones
Actualmente dictan clases individuales y grupales, pero hay que tener en cuenta que estás últimas siempre tienen que ser las mismas personas para que el aprendizaje sea igual en todos y tienen un costo menor que las individuales.
Además, una opción muy divertida es que en la arquería tradicional existe lo que se denomina “juegos de campo” que son recorridos entre las sierras como si uno estuviera yendo a cazar ya que hay blancos en distintos lugares del recorrido que se preparan especialmente para llevar a cabo esta actividad.
“La idea de nuestra asociación es difundir arquería, transmitirla y enseñarla, sin fines de lucro; aunque es un deporte caro en lo que hace a los equipos, y practicarlo no tanto, siempre y cuando vos tengas el lugar para hacerlo”, recalcó Sanna.
Desde Arquería Tandil dan clases, cursos a grandes y chicos y participan de distintas invitaciones o eventos que le propongan como fue el caso este verano donde los invitó un grupo scout de Buenos Aires que hizo un campamento en Necochea y fue a mostrar la actividad y practicarla con 20 chicos.
Precauciones
A pesar de que no es una actividad peligrosa, hay ciertos requerimientos que son necesarios para tener en cuenta. En primera medida, cuando uno empieza a practicar, lo tiene que hacer a 10 metros como distancia mínima, la olímpica es de 18 y cuando ya es más experimentado, se puede hacer a 20 ó 30 metros.
Desde el blanco hay que tener por lo menos 20 metros para atrás en el caso de que se vaya la flecha. Luego el ancho es importante, por lo que desde Arquería de la Sierra sólo ponen cuatro o cinco líneas de tiro ya que se tiene que armar de determinada manera para que la flecha no le pegue a nadie y porque el tirador tiene que estar cómodo, por lo que se calcula aproximadamente tener un espacio entre 0,80 y un metro por cada persona.
“La realidad es que en un arco escuela no hay tanta fuerza como para que haya peligro, pero igualmente hay que tener precauciones. Esto no es excluyente pero es una medida de seguridad ideal; de hecho si no las tengo, no la doy la clase”, remarcó Sanna.
Una actividad para todos
Otro de los beneficios que tiene la arquería es la posibilidad de que lo practique cualquier persona; pero por sobre todo es un deporte que le gusta mucho a los chicos y que, tomando las medidas básicas de seguridad, no es riesgoso. Sanna explicó que lo pueden practicar chicos de aproximadamente 8 años en adelante, siempre dependiendo de la altura de cada uno. “Lo bueno es que les enseñás un montón de cosas: respetan al otro, respetan ciertas medidas de seguridad que si no lo hacen pueden lastimar a otra persona o a ellos mismos, respeto a la actividad y se los incentiva mucho”, agregó.
Otro beneficio es que la arquería se comenzó a utilizar aplicada a chicos con distintas discapacidades. Sanna contó que un colega de Buenos Aires lo llevó a cabo ya que con la práctica de la arquería, lo que hace es ayudarlos a ejercer los problemas motores que tienen; entonces los ayuda a mantener el equilibrio, a concentrarse en lo que tienen que hacer, entre otras cosas.
La arquería es una actividad tanto para grandes como para chicos que se puede disfrutar si las medidas de seguridad son las adecuadas. Además ayuda a respetar ciertos límites que muchas veces los chicos no lo hacen así como también formar parte de un entorno natural en las sierras de Tandil.
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