Arreola fue arreado
El sábado pasado en el Staples Center de Los Angeles, el campeón del mundo de los pesados, Vitali Klitschko, versión del Consejo Mundial de Boxeo, le dio la chance a Cris Arreola, un invicto mejicano con veintisiete peleas ganadas, veinticuatro de ellas por nocaut.
A través de su historia pugilística, Méjico, con algo más de 180 boxeadores en esa categoría, muy pocos despertaron algún interés, apenas cuatro. Del total, unos cien no pelearon más de 5 veces. Si medimos el nivel de competencia de estos peleadores, los mejores, recordamos que Manuel Ramos, llamado ?Pulgarcito? fue fulminado en menos de dos minutos por Ringo Bonavena en el Luna Park. Tony Fuentes corrió la misma suerte con Max Baer y Saúl Montana con David Tua. Quien tiene el mejor record, salvo Arreola, es Alfredo Zuani, que le ganó por nocaut a Yaqui López y por puntos a Ezzard Charles, retirándose con 34 ganadas y tres perdidas. De allí las esperanzas que se tenían con el primer compatriota que intentaba lo conquistar lo que los otros no pudieron probar.
Vitali Klitschko, el Doctor en Kinesiología, ha sido un abonado a las lesiones. De las dos peleas que perdió, una fue por un desgarro en el hombro y la otra cuando le estaba dando una lección de boxeo a Lennox Lewis y un profundo corte lo obligó a retirarse de la lucha. Además, un problema en la rodilla lo alejó por dos años de los rings. Volvió el año pasado y reconquistó el título. Este año con 39 a cuestas, noqueó al otrora casi imbatible Juan Carlos Gómez. Ahora le tocó enfrentar a un rival con un record por demás respetable que lo sindicaba en las previas como un contrincante de riesgo.
Durante el pesaje se vio, antes del combate, cuál iba a ser la diferencia principal. El kirguizistano con dos metros de altura le llevaba una cabeza al mejicano (chicano en Estados Unidos). Pero no sólo era eso. El físico del campeón es el de un atleta, ceñido, con su musculatura a flor de piel y un aspecto imponente. En cambio el retador es un peso pesado, en gran parte, en razón de su abultado abdomen y la gruesa capa adiposa que recubre todo su cuerpo. Ni hablar de las diferencias de alcance de brazos. Mucho menos de cantidad de peleas, Vitali entre amateur y profesional debe rondar las 350, su rival ni la cuarta parte.
Desde el primer round Klitschko planteó la estrategia de la pelea. Con la izquierda en punta, desde lejos, mantuvo a raya al mejicano que fue hacia a delante durante todo el combate recibiendo generosamente las manos que le tiró el campeón, sobre todo cuando combinaba con la derecha. Cuando Arreola lanzaba las suyas, el medio paso atrás del rival o un leve movimiento del torso dejaban al golpe sin llegar a destino o quedaba hábilmente trabado cuando llegaba al cuerpo. Cada round era un calco del anterior, salvo en el cuarto, donde el campeón se tomó un descanso. El ritmo, que era llevado por Vitali, carente de emoción, no varió a través de todo el combate porque en su mente tiene los mismos conceptos que Monzón: hace su pelea, le importa un bledo el público, aunque no tiene ni la plasticidad, ni las piernas, ni las combinaciones del argentino. El mejicano, entre tanto, no cejó como lo manda la sangre azteca, tratando insistentemente de llegar con su poderosa mano sobre el campeón, pero con tan escasos recursos -que desnudaron una desconocida torpeza- y abundancia de sufrimiento que a la postre fue inútil. Vitali fue demasiado para el retador. Al finalizar el décimo round el rincón no lo dejó salir, el castigo había sido impiadoso y la hemorragia nasal incontenible. Una decisión como para que algún salvaje rincón argentino la tome como ejemplo.
Lupe Contreras es un anunciador mejicano -no de esta pelea- que cuando termina la presentación dice: ?¡Veremos cuál es más machooo!?, en referencia al que resulte ganador. Arreola perdió pero desdijo a Contreras, pues hay que ser muy macho para llorar como lloró sin consuelo sobre el cuadrilátero, al ver sus pretensiones hecha añicos y la ?porra? desencantada.
Mientras se crea que un peso pesado es un gordo torpe, aun cuando pegue como una mula, los dos Klitschko se harán un pic nic. Ninguno es Tony Galento.
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