Arte Sacro del Mumbat en Balcarce
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
En esta ocasión, algunas de las obras que destacan en sala incluyen premios de artistas locales, obtenidos en diferentes años de la trayectoria del mismo: Alberto Florit, con su obra “Crucifixión II” Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro XXXIII-2004, Ana Inés Ferrarese, con su obra “Santa Ana, María y todos los niños ”Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro- XXXII-2003, el recordado Ricardo Albisini, quien fuera premiado con un tercer lugar, por su obra “Entrega” en el Salón Nacional de Arte Sacro XXV-1995, el maestro Ernesto Valor Darbón, con su tela “Crucifixión” Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro V-1974.
Además se pueden apreciar las siguientes propuestas de dicha colección “Babel” de Carnevale Adrián -Arte Sacro XXXVII-2008, oriundo de la ciudad de Rosario; “Elucubraciones sobre lo conexo” de Juan Manuel Fiuza, platense que obtuviera su premiación en el Salón Nacional de Arte Sacro XL 2011; “Misa Chico” de Jozami Daniela, Salón Nacional de Arte Sacro XIX 1989; “La crucifixión” de Vidal Lozano Mario, oriundo de Salta, quién obtuviera el Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro XXXVI- 2007; “Las últimas luces del paraíso” de Viola Héctor, Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro XXXV-2006, “Por nosotros” de Roberto Cortes Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro XXXI-2001; “Los 2000 rostros de Cristo” de Osvaldo Morúa, con residencia actual en la ciudad de Azul, Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro- 2000, “A dónde van morenitos de mi pueblo” del artista capitalino Mauricio Nizzero, Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro-XXV1995; “Viernes Santo en Sevilla” de Raquel Mitret, Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro 1993, “Jesucristo 1990” de Abel Jorge Magnani, quien fuera premiado en el mismo año que acontece el título; “INRI” donación de Adolfo Balangione, santafesino; “San Sebastián” del marplatense Luis Marzoratti, Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro-XIII-1982, “En el génesis” de Leonardo Lerner, Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro-1978; “Crucifixión” de Omar Brachetti, Primer Premio Salón Nacional de Arte Sacro 1996 y el “El ángel del artista” de Torres Lucía, Primer Premio del Salón Nacional de Arte Sacro-XXXVIII-2009, oriunda de Río Gallegos, Santa Cruz.
Esta elección da cuenta del sentido federal de la muestra, que en el próximo año contará con la destacada participación de los jurados de selección y premiación Eugenia Cinccioni, Raúl Vera Ocampo y Ana Tarsia.
De la institución organizadora
El Museo Histórico de Balcarce nace a partir de la inquietud de un grupo de vecinos que impulsaron la idea de rescatar, conservar y transmitir la historia y el patrimonio de la ciudad. El edificio actual, emplazado en la falda del Cerro El triunfo, abrió sus puertas a la comunidad el 31 de agosto de 1998. Su lenguaje arquitectónico lo integra visualmente al entorno, de gran belleza natural, donde se llevan a cabo actividades culturales y recreativas. Durante el transcurso del año 2009, el Museo comenzó a trabajar en la renovación de su exposición permanente, ofreciendo hoy al visitante una propuesta innovadora, que convoca tanto al disfrute visual como a la reflexión.
La exposición que consta de objetos, fotografías y documentos de importante valor histórico, provenientes del aporte municipal, como a la donación y préstamo de particulares, son la aportación tangible para narrar “Balcarce… una historia”.
Una línea de tiempo brinda los principales hechos sociales, culturales e institucionales acontecidos hasta la actualidad. Y en torno a ella, las unidades temáticas despliegan los procesos históricos y sociales que dan contexto a la vida en Balcarce. Uniendo histórica y memoria social, se cuenta la historia de los hombres y mujeres que con sus amores y desamores, disputas, esfuerzo, pasión, desengaño y esperanza construyen la vida en dicha ciudad
Comenta la directora del Mumbat, Indiana Gnocchini: “…La posibilidad itineraria nos alienta en pos de seguir trabajando, dado que, entre otras metas, se propone atravesar los límites específicos de la pintura y encontrar los matices espirituales de la nueva iconografía religiosa. Así, los artistas narran a través de su sentir, un mensaje renovado, basado en la diversidad de imágenes que forman parte de la contemporaneidad visual. Este encuentro de arte y fe, contribuye a la reflexión de los vínculos entre los pueblos, los hombres y sus dioses, en una época vertiginosa y efímera, acercándonos a la condición humana…”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios