Asaltaron a la empleada de una inmobiliaria y robaron 60 carpetas con unos 12 mil pesos
Cerca de las 16.30 de ayer, una persona armada amenazó a la empleada de las oficinas de un estudio jurídico y una inmobiliaria, y se llevó unas sesenta carpetas con documentación de contratos de alquileres que contenían unos 12 mil pesos de los pagos de noviembre.
El martillero Gustavo Leunda, el principal damnificado por el atraco, se enteró del hecho a través de María Luz Alonso, la abogada con quien comparte las oficinas.
De acuerdo al relato de la empleada, una persona tocó timbre y anunció que traía un sobre para la letrada de parte del estudio jurídico Vicente. Al ingresar a las oficinas de Yrigoyen 1093, sacó un arma que tenía escondida en la supuesta correspondencia, amenazó a la secretaria y la encerró en el baño.
Inmediatamente, el asaltante fue hasta la oficina del martillero Gustavo Leunda, rompió el vidrio y destrabó la cerradura desde adentro. Del lugar alzó unas 60 carpetas que contenían contratos de alquileres, documentación de cada inquilino y dinero en efectivo de los pagos efectuados los primeros días del mes.
La rápida acción fue ejecutada por un hombre que ingresó con un casco puesto, aunque se sospecha que habría actuado con algún auto o camioneta de apoyo para lograr trasladar la gran pila de carpetas.
Además, una hora después del atraco un vecino declaró que había observado en las inmediaciones del inmueble a una mujer y a dos hombres con los archivos que se llevaron de las oficinas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailManiobra estudiada
?Lo único que hicieron fue entrar a mi oficina, que es la parte inmobiliaria; rompieron un vidrio; abrieron la puerta, que se abre con un picaporte interno, de afuera queda cerrada, y atacaron el mueble donde tengo las carpetas?, relató Gustavo Leunda.
Agregó que ?el sistema que yo tengo es que en cada carpeta se guarda el dinero del alquiler. No hay otro sistema, si no tenés que tener una caja fuerte, venir cada diez minutos a la oficina a pagar alquileres y vivir acá adentro?.
El martillero indicó que se llevaron 60 de las 90 carpetas que archivaba, algunas conteniendo dinero y otras no, ya que los inquilinos no habían efectuado la totalidad de los pagos de noviembre. Si bien no contaba aún con el monto exacto del botín, el efectivo podría rondar los 12 mil pesos.
?En definitiva, lo que menos me importa es el dinero porque se recupera; hay seguro, no sé si va a responder o no; y se llevaron la notebook. Las carpetas del último cajón no se las llevaron, pero fueron directamente a eso: lo único que tocaron fueron las carpetas. Hay una caja chica donde hay dinero también, que no se lo llevaron, poquita plata, pero hubieran hecho un desorden?, marcó el damnificado.
Datos precisos
Gustavo Leunda también destacó que el atraco se produjo a plena luz del día, en una jornada de buen tiempo y en una zona muy transitada de la ciudad. ?¿Cómo se puede trabajar? Funciona un estudio jurídico y una inmobiliaria, ¿a quién le abrís la puerta? Tocan timbre, te dicen que vienen por la inmobiliaria y le abrís. Dijeron que venían de parte del estudio jurídico Vicente, lo nombraron y todo?, relató.
El damnificado explicó que ?tratamos de que no se vea cuando pagan, dónde guardamos el dinero, pero mandan a pagar con motoqueros, con fulanito de tal, qué se yo a quién le alquilo en definitiva?.
Estimó que el asaltante, además de conocer el movimiento y la operatoria de la empresa, habría tenido apoyo por la cantidad de carpetas que logró sacar del local. Esas sospechas habría sido ratificadas por un testigo, que vio a dos hombres y una mujer en la cuadra a la hora del robo.
Sobre la logística, sostuvo que deben haber metido el botín ?en el baúl de un auto, porque no se van a llevar todas las carpetas abajo del brazo. Y como no sabían qué alquiler estaba pago y qué alquiler no estaba pago, manotearon todas por las dudas?.
Consideró que ?saben todo: dónde estaban las carpetas; dónde está la plata; el día de cobro; cuándo está sola la oficina, que queda Paulita sola porque mi secretaria se va a las 15 y la de Luz queda hasta las 17. Si vienen después de las 17, está la alarma y no pueden entrar?.
Sobre el asaltante, la empleada describió que lo notó nervioso y estaba con el casco colocado. La mujer quedó shockeada y atemorizada después del hecho, ya que el hombre la amenazó y le apuntó con el arma para reducirla.
?No hay garantías
para trabajar?
?La pregunta mía es cómo hacés para trabajar. Le decís a los clientes que depositen en el banco. No podés, es imposible. ¿Dónde dejás el dinero? Lo guardo yo, me hago responsable, tengo un escondite que yo sólo sé, entonces no puedo trabajar más en la calle, tengo que estar de secretario administrativo acá, cobrando y pagando alquileres?, cuestionó.
Sostuvo que ?no hay garantías para trabajar? y renegó porque ?lamentablemente uno siempre piensa que le va a pasar al vecino. Nos pasa a todos. Ahora me pasó a mí. Cómo salimos a remarla mañana, no sé, tengo que empezar de nuevo. Con todo lo que esto involucra, porque no todo el mundo te va a creer?.
A pesar de los recaudos y las medidas de seguridad que se puedan implementar, el martillero evaluó que ?hoy mil mangos son tentadores para cualquiera. Te mandan a pagar un alquiler, sin menospreciar a nadie, con un mandadero, y ve que vos agarraste 2 mil pesos, un alquiler de hoy, y dónde los guardaste, ¿qué sé yo a quién le contó, con quién se juntó? O el mismo que te viene a pagar o el mismo que te viene a cobrar. No sé de dónde sale la información, pero vinieron específicamente al lugar. No es que hicieron un revoltijo?.
Gustavo Leunda expresó que decidió hacer público el caso para que la comunidad esté informada y advirtió que ?acá grandes operaciones no se hacen nunca. Cuando hay una plata importante, voy a la escribanía y al escribano le exijo que sea en un banco?.
Por otra parte, expresó: ?Le pido a la gente que por favor si encuentran carpetas con el logo mío, yo lo que necesito son las carpetas, la plata aparece, de algún lado tengo que responderle a la gente. Mis clientes me conocen, llevo administraciones hace 15 años, no es de ahora, y es la primera vez que me pasa esto?.
El antecedente
Hace dos años, las oficinas de Yrigoyen 1093 sufrieron un robo después de la hora de cierre y se activó el sistema de alarmas, les avisaron y arribó la policía. En aquella oportunidad ingresaron por una ventana y sólo se alzaron con una notebook.
?Esta casa es un laberinto si no la conocés. Hay puertas y puertas, entonces rompieron el teclado de la alarma, tiraron un parlante de música pensando que era la bocina. Volvieron a salir por el mismo lugar porque no pudieron salir por atrás?, recordó.*
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