Asaltaron por octava vez en menos de dos años en una agencia de quiniela
Un nuevo hecho delictivo sufrió la agencia de quiniela El Trébol, ubicada en Belgrano 1018. El ilícito sucedió en plena mañana del sábado, alrededor de las 11.15, cuando un hombre ingresó al lugar, aguardando a que no hubiera nadie más que él y la empleada. Luego, simuló que iba a comprar un ticket para la quiniela matutina, pero sorpresivamente y con un tono “violento” traspasó el mostrador, amenazó a la mujer con una pistola de “plástico” y se dio a la fuga con dinero en efectivo, que la empleada no supo especificar por su estado de shock.
El hecho fue denunciado por Laura Bisogni, víctima del asalto, quien lamentó el episodio, y admitió que “todavía estoy en una situación que no entiendo muy bien, es la primera vez que me pasa”.
Relató que ella estaba atendiendo al público, cuando ingresó “un hombre de unos 30 años más o menos, quien se entretuvo haciendo tiempo esperando a que se fueran todos. Al cierre de la quiniela el negocio quedó vacío y esta persona se acercó como yéndose a la salida del negocio. Me preguntó hasta qué hora tenía tiempo de jugar en la próxima quiniela, que es la matutina, y en ese momento se volvió hacia el mostrador, abrió la billetera y me dijo de un modo alterado: “Dame la plata, dame la plata”. Abrí la caja y le di lo que tenía, lo que pude”.
En ese instante, la empleada acotó que “me dice que me meta en la cocina y que no mire ‘para donde salgo’, y se dio a la fuga”. El único dato que pudo tener hasta el momento, según relató, es que “los vecinos encontraron una pistola de juguete que pudo haber sido con lo que me intimidó a mí. En esa situación, es la primera vez que me pasa, nosotros acá parecemos un blanco fácil porque nos robaron 8 veces en casi 2 años que tenemos el negocio abierto”.
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Habiendo dado aviso al personal de la comisaría Primera de Tandil, quienes se hicieron presentes a los pocos minutos de ocurrido el asalto, la víctima del asalto describió al delincuente como “un hombre morocho, de un 1,70 de altura aproximadamente, que estaba a cara descubierta y con una gorrita puesta”.
“Colaboremos entre todos para que estas cosas no sigan pasando porque es una situación horrible, empecemos a pensar medidas que se puedan tomar para evitar este tipo de hechos lamentables”, concluyó la empleada del local.*
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