Asaltaron por quinta vez a mano armada una agencia de quiniela en avenida Lunghi al 1100
Un nuevo asalto en la agencia de quiniela ubicada en Lunghi 1183 se perpetró en la noche del miércoles, poco antes de las 21. Al local ingresaron dos delincuentes armados que, tras amenazar al encargado de lugar, se alzaron con 1700 pesos de la recaudación para luego darse a la fuga. Es el quinto hecho de este tipo que sufre la agencia desde que se mudó a este local, propiedad de Roberto Yanuzzio.
Habiendo hecho la denuncia en la comisaría Segunda de Tandil, a pocas horas del lamentable episodio, el principal damnificado dialogó con El Eco de Tandil. En exclusiva, contó que “ayer (por el miércoles), a las 20.40, ingresaron dos sujetos a mano armada, a cara descubierta y de entrada nos pidieron la plata. Estaba junto a mi señora, me dijeron directamente “dame la plata o si no te quemo”. Les entregamos la plata, fue un robo de 3 minutos y se fueron”.
Yanuzzio no pudo describirlos porque según especificó “en todo momento nos dijeron que no los miráramos”, y manifestó que “el peligro era el arma porque no sé en qué condiciones se encontraban, si estaban drogados. Fueron violentos verbalmente, sacaron la plata de la caja y se fueron corriendo”.
El propietario de la agencia de quiniela resumió que en 50 años que hace que se dedican al rubro, este fue el quinto asalto que sufren desde que se mudaron a la sucursal de la avenida Lunghi al 1100, en 2006. “La última vez había sido el 23 de septiembre de este año, también a mano armada y a cara descubierta”, dijo.
Seguidamente, Yanuzzio aclaró que “fue con la puerta abierta y con una impunidad total, lo que te aseguro es que esto termina con alguna muerte porque en cualquier momento no les va a gustar la cara que pusiste o la plata que le diste y te tira. O hacés un mal movimiento y te van a tirar”.
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Si bien pudo deducir que uno de los sujetos es menor, admitió que “fueron dos o tres minutos en donde uno prioriza la vida de su señora y la de uno, y no la plata”. El local no dispone de cámara de seguridad ni alarma porque según aseguró Yanuzzio “no me sirve ninguna de las dos cosas, la alarma para mí es contraproducente. Y la cámara de seguridad es para reconocer al sujeto, meterme en un compromiso terrible porque después me citan de acá y de allá. Y vuelvo a repetir, lo agarran y a los 15 minutos lo dejan. Por eso tengo seguro para que me cubran por lo menos lo que me roben, que tampoco es la solución”.
Por último, ratificó que “esto termina en una muerte porque necesitan plata para tomar, para comer, para drogarse. Habrán esperado en la esquina a que no hubiera gente, cuando salieron se llevaron por delante a una mujer que venía a jugar. Tenían una moto parada en la esquina”, al tiempo que expresó que “hasta que no cambien el código de procedimiento penal esto no tiene solución. El tema es el riesgo y es tu vida”.*
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