Asaltaron por segunda vez en siete meses a la empleada en la casa de un ex dirigente deportivo
Cerca de las 9.50 de ayer asaltaron a la empleada doméstica de la familia, en una vivienda de Santamarina 146, donde vive el ex presidente de Santamarina Diego Puissant con su esposa y dos hijas menores de edad.
Según lo que declaró la damnificada, Mirta Elena Llanos, un joven de entre 15 y 18 años ingresó por una ventana del primer piso de la vidriera, que se encontraba abierta. Una vez en la habitación, la apuntó con un arma y le pidió dinero en efectivo.
Sorprendida, la empleada le dijo que sólo tenía efectivo en su cartera, que estaba en la planta baja. Entonces, descendió por las escaleras y le dijo a una de las hijas de Puissant: “No te asustes y no subas”.
Inmediatamente regresó a la habitación de la planta superior y le entregó los 1.300 pesos que tenía en su cartera al ladrón, quien no contento con la suma le pegó una trompada en la cara antes de retirarse.
Inmediatamente, el propietario de la casa dio aviso al 101 y un patrullero arribó al lugar, pero ya no había rastros del presunto asaltante. En esos instantes, la damnificada entró en una crisis de nervios y fue trasladada al Hospital Municipal “Ramón Santamarina”.
Por la tarde, en la Seccional Primera, declaró que volvió a subir al primer piso y le entregó el dinero al asaltante porque no encontraba las llaves para salir por la puerta principal a la vereda.
Cabe destacar que el robo ocurrió mientras la esposa de Puissant había salido unos instantes a llevar al médico a su nena más pequeña. Cuando regresó, en plana confusión, le dijo a los medios que les habían robado mucho dinero y joyas, versión que fue desmentida en la declaración de su marido.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailHasta anoche, los únicos datos que aportaban a la investigación era la descripción del joven –presuntamente menor de edad- que realizó la damnificada, y del revólver, de caño negro y empuñadura plateada.
Se instruye una causa caratulada “Robo calificado por el uso de arma” e interviene la UFI 8 a cargo del doctor Gustavo Morey.
Además, resultó llamativo en aquella oportunidad que el ladrón la amenazara con ahorcarla, aunque no había mostrado armas. En el desenlace de aquel hecho, el asaltante la encerró en el baño y escapó, presuntamente por el patio. Nunca se supo nada del autor del atraco de mayo, que ayer parece haberse repetido desde el punto de vista del modus operandi.*
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