Asaltaron violentamente a un matrimonio de ancianos y les llevaron 400 mil pesos
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Las víctimas del hecho delictivo fueron el chapista y presidente del Aeroclub Tandil, Diego García (78), y su esposa, Angela Martínez (80).
De acuerdo al relato de los damnificados, el hecho ocurrió a las 6.45 de ayer, cuando la mujer salió a la terraza (la vivienda se encuentra en una planta alta) a sacar a su perra, como lo hace todas las mañanas.
Cuando Martínez salió al patio, cuatro personas irrumpieron desde adentro del quincho (lugar al que no tuvieron que forzar el acceso, porque estaba sin llave), una de ellas la empujó y la redujo en el suelo.
García, al oír los gritos de su mujer, se levantó sobresaltado de la cama y, cuando se dirigía hacia a la terraza, uno de los individuos lo interceptó en el comedor, le dio un golpe de puño en la boca y lo controló.
Los asaltantes, una vez que sometieron a los propietarios de la vivienda, se hicieron con el botín detallado.
El matrimonio no pudo identificar si los asaltantes estaban armados. “Yo no les vi nada”, contó Martínez a este Diario.
Previo a darse a la fuga, los encapuchados maniataron al matrimonio y los dejaron en el baño. El hecho delictivo tuvo una duración aproximada de media hora. Tras lo ocurrido, se presume que los desconocidos huyeron por los techos y patios vecinos, de la misma manera que habrían accedido a la vivienda. Dejaron en la terraza una soga gruesa, de albañil.
Esta es la primera vez que el matrimonio sufre un robo en su domicilio particular. Sí García padeció sucesos menores, en el taller mecánico que se encuentra debajo de la casa.
“Vienen con
todo programado”
“Uno me tenía apretada la cara con una cosa que me estaba ahogando. Me tapaban la cara, no sé con qué me tapaban. Se me echó encima, me pisó un pie, me lastimó la boca, la columna”, detalló Martínez.
La mujer manifestó su pesar por la situación vivida y aseguró que “es un momento que no se lo deseo ni a mi peor enemigo, horrible”.
“Cuando entran cuatro tipos decididos, que vienen con todo programado, te fajan”, agregó García, dando por sentado que evidentemente los asaltantes conocían los movimientos de él y su esposa.
“¿Sabés qué me extrañaba a mí? A mí me dicen Porota. Y el que me tenía en el suelo me dijo ‘vos sos Porota, yo sé que vos sos Porota’”, contó la mujer.
“Esperaron un día que estuviera el taller cerrado. Si no, siempre hay gente”, infirió el chapista.
Angela Martínez indicó que “cuando ya se iban, en el momento en que nos llevaron al baño y nos ataron, uno se bajó parte de la capucha. Era un hombre de unos cincuenta y pico, sesenta años, rubio, de ojos claros, todo arrugado”.
“A mí me habían atado con un cable del televisor, de esos duros –continuó–. Más o menos lo pude manejar, me solté y después lo solté a él, que lo habían atado con un mantel, bien atado”.
Una vez sin las sujeciones, las víctimas del atraco dieron aviso a la policía, que les tomó la declaración correspondiente.
Ante este Diario, el matrimonio comentó que la investigación cuenta con datos importantes para seguir el rastro de los delincuentes y se mostró confiado en que el accionar policial resolverá el caso. u
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