Asediados por los robos, vecinos del barrio Mujeres sin Techo piden seguridad
Es que, aún desde antes de mudarse a las flamantes viviendas el 10 de diciembre de 2010, comenzaron a ser el blanco de numerosos robos, que se han ido agravando con el correr del tiempo porque cada vez ocurren con mayor frecuencia.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLos frentistas explicaron que los hechos delictivos comenzaron hace aproximadamente tres años desde antes de que se mudaran al barrio, ya que les robaban materiales y demás objetos que encontraban a la vista.
Marisol Muñoz, una de las vecinas, contó que “cuando las casas estaban en obra, había que hacer algo precario para poder quedarse de noche porque te robaban hasta los materiales, máquinas mezcladoras, herramientas, materiales que se llevaban con baldes, un poco de arena, un poco de cemento. Había que estar en forma constante”.
Por su lado, Roberto Malisia recordó que cuando el camión de Viviendas Roca estaba armando las casas, le robaron las gomas.
Una vez que se mudaron a las viviendas, comenzaron los robos, que generalmente se perpetran en ausencia de los moradores, mayormente por la mañana, ya que es el horario en que la mayoría está trabajando.
Malisia manifestó que en su caso ingresaron a robarle a las 10 de la mañana y que de las 30 casas que componen la barriada, no hay más de dos o tres a las que nunca les hayan robado. A su vez, la mayor parte de ellas fue blanco de este tipo de ilícitos en más de una oportunidad.
Los casos
Malisia contó que le robaron una notebook, una cámara de fotos y un celular. “Es lo que pueden llevarse fácil y lo venden por dos monedas y lamentablemente nosotros tenemos que seguir adelante”, expresó.
En el caso de José Gigena, contó que ingresaron a robarle dos semanas atrás en tan sólo una hora que se ausentó de su hogar, entre las 17 y 18. Le sustrajeron una notebook, una cámara de fotos y un celular.
A su turno, Leonardo Iriarte también fue víctima de un ilícito de este tipo en dos oportunidades y lo más llamativo es que le robaron medicamentos de la heladera, además de garrafas, una estufa y un DVD.
“Hace dos semana tiraron piedras en mi casa y estaban las chicas de hockey enfrente (de la ONG Reinventar) y llamaron a la policía. Yo fui a hablar con los efectivos y les señalamos cuáles eran los chicos porque estaban justo en una esquina. Los policías no hicieron nada y se fueron. Yo estuve hablando con los chicos que eran menores de edad de 13 ó 14 años, ellos decían que se estaban tirando piedras con otros”, manifestó.
Marisol Muñoz contó que “un día la perra ladraba y se me dio por salir al patio. Vi dos chicos en la casa de al lado, de 16 años más o menos, queriendo entrar. Es más, habían abierto la puerta. A una vecina le arrancaron la reja de la ventana con una barreta. Tiran piedras frecuentemente, en mi casa está el vidrio de la cocina roto, y ha caído una piedra al lado de mis nenes, las tiran con la gomera. Son chicos de la zona, porque los vemos”.
También en diversas oportunidades les han sustraído ropa. El último robo fue el miércoles, cuando le sustrajeron la moto a uno de los vecinos de su casa.
Gente de trabajo
Malisia indicó que los robos se concretan generalmente en el horario de mañana “cuando todos vamos a trabajar porque es un barrio de gente de trabajo”.
En tanto, Adriana Vandone sostuvo que “entrar a las casas directamente, hacen palanca o rompen un vidrio. Primero tiran toscas, si ven que nadie sale, entran por la puerta o la ventana, en pleno día”.
“Más de una vez no ingresan porque hay algún vecino que ve que están por entrar o que están mirando. Pero están observando permanentemente”, aseguró.
Y lamentó que “lo que pasa es que somos todos gente de trabajo, lo mínimo que te saquen ya es de valor y lo peor es que sabés que entran a tu casa y te revisan todo. No son grandes ladrones, son rateritos, aparte lo hacen rápido y no se pueden llevar muchas cosas porque se van caminando”.
Cámaras de seguridad
Preocupado por esta situación, Malisia pidió que “ya que están poniendo cámaras por toda la ciudad, queremos que tengan en cuenta que nosotros también pertenecemos a Tandil. Necesitamos que nos den un poco de seguridad, que pongan algunas cámaras para controlar un poco, para ver si al saber que están vigilados vienen un poco menos a robar”.
Vandone aseguró que si bien ven policía en la zona “justo pasan siempre cuando no ocurren los hechos”.
“La mayor parte de los chicos que vemos son menores de 18 años, y a veces por las pisadas y las marcas parecen ser chiquitos de 12, 13 años”, estimó.
A su vez, recalcó la necesidad de “más presencia policial y cámaras. No ha habido más robos porque nosotros nos estamos llamando, vigilando, pero no debe ser así, porque vamos a trabajar con el corazón en la boca”.
“Es un riesgo llegar a tu casa y encontrar a un pibe adentro porque no sabés cómo vas a reaccionar vos ni tampoco él, porque posiblemente esté armado”, afirmó.
Falta de control
Cristian Pittau, otro de los frentistas, aseguró que “aproximadamente estamos recibiendo en todo el barrio 17 de Agosto dos robos por semana, y en la última semana hasta uno por día”.
“Muchas veces andan caminando, ni siquiera los ves en moto o algún vehículo, también roban ropa. A algunos vecinos les llegaron a robar nueve veces en lo que va de tres años. Una de esas nueve veces, con los vecinos adentro, cuando estaban durmiendo a las cinco de la mañana. Estaría bueno mejorar el sistema de cámaras, porque realmente uno ve que van y vienen con completa impunidad, estaría bueno poner cámaras y más control policial, hay tantos robos por semana y no hubo ni una detención. Lo que no vemos es voluntad de hacer algo”, sostuvo.
“El Intendente -acotó- estuvo el otro día en la cancha de Reinventar y al día siguiente me estaban robando en mi casa, más allá de las cámaras y del patrullaje, que es necesario, lo principal que necesitamos es voluntad de resolver esto”.
Pamela Rodríguez planteó que “los patrulleros que pasan es porque viven acá cerca, vendrán a comer, a tomar mate o lo que sea. También se ve el que viene a descansar de noche, un hombre y una mujer. Yo los veo”.
En tanto, Clara Iriarte aseguró que no hizo la denuncia cuando le entraron a robar porque “sé que no van a hacer nada”.
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