Asesinaron a un mecánico de dos balazos en la cabeza, en su taller de Piedrabuena al 100
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl crimen se descubrió cerca de las 2.30, cuando Mónica Echeverría regresó del Casino a su casa, donde también funcionaba un taller de electricidad del automotor, y encontró a su concubino tendido en el patio, en medio de un charco de sangre.
Un portón de chapa de doble hoja, con guías en color naranja, hace de acceso a la finca. Luego de un extenso patio, otro portón abre el paso al taller mecánico y detrás del comercio se ubica la vivienda de dos pisos que compartía la pareja.
El cuerpo de Gómez yacía en el piso, a metros del taller. Tenía un golpe en la cabeza y estaba bañado en sangre. Horas después se comprobó que también presentaba dos balazos en el cráneo.
El occiso, que aún estaba vestido con su ropa de trabajo, tenía dinero en sus bolsillos y sus teléfonos celulares. Cerca estaba estacionada su camioneta, una Fiat 125 bordó –dominio XLS 450-, donde también se halló una suma de pesos.
Ninguna puerta de la propiedad había sido forzada y no estaba el arma homicida en el cuadro luctuoso. Tampoco había signos de faltantes en el taller y la vivienda, situación que llamó poderosamente la atención de los pesquisas.
El fatal hallazgo
Entre las últimas horas del lunes y los primeros minutos de ayer, Mónica Eseverri aguardaba a su pareja en el Casino, ya que ambos eran asiduos concurrentes a la sala de juegos local.
Gómez le había dicho que se adelantara, que él iba a mirar un programa de automovilismo por televisión, que luego se bañaría y la pasaría a buscar por el espacio de entretenimiento.
La demora del hombre primero la preocupó y luego la puso impaciente, fue así que decidió regresar a su hogar para averiguar qué le pasaba. Al abrir el portón, se encontró con la espeluznante sorpresa y dio aviso a la policía, a través de un llamado al 101.
Allí comenzaron a correr minutos cruciales en el rastreo de pistas que pudieran conducir al asesino. En primer lugar, la preservación y custodia de la escena. En tanto, con la incipiente luz del amanecer avanzaron los peritajes de rastros y balísticos.
En la vivienda y el taller no había signos de un presunto robo. Allí la policía secuestró dos armas, propiedad del fallecido, además de otros objetos personales y sus teléfonos celulares.
La primera búsqueda de testigos resultó infructuosa, ya que en uno de los domicilios linderos funciona un salón de fiestas infantiles y del otro lado vive una mujer mayor, que no escuchó absolutamente nada.
Un cambio de rumbo
El rumbo del caso cambió pocas horas después de la aparición del cuerpo, una vez que fue trasladado al Hospital. En la morgue, una radiografía determinó que presentaba el orificio de entrada de una bala en el sector izquierdo del cráneo. Más tarde, la autopsia confirmaría que no era uno sino dos los balazos.
Si bien durante las primeras horas de ayer se investigaban las causas de la muerte, este indicio llevó al cambio de carátula por el de “Homicidio”.
Cerca del mediodía, el cuerpo fue trasladado a Azul, donde se le practicó la operación de autopsia. Hasta anoche, se desconocía el informe completo, aunque se confirmó que dos disparos impactaron en la víctima.
Los testimonios
Ayer por la mañana, la concubina Mónica Eseverri, de 51 años, declaró ante el fiscal Marcos Egusquiza. Describió los sucesos de las últimas horas del lunes y la madrugada de ayer, y habló de sus habituales salidas al Casino, adonde ella acudía primero y Adrián Gómez llegaba más tarde, una vez que cerraba el taller, para jugar un rato y volver juntos.
En principio, se conoció que la víctima tenía deudas de juego, aunque la viuda se mostró reticente a dar detalles sobre esa circunstancia y aseguró que le destinaban poco dinero.
Sin embargo, sindicó a un hombre mayor, contemporáneo al asesinado, con quien éste habría mantenido diferencias por motivos económicos.
Personalidad vehemente y solitaria
Hasta el momento, los investigadores han recogido cerca de quince testimonios. Por otra parte, piden que se presenten testigos que puedan aportar información de interés para la causa. Incluso, garantizan la reserva de identidad a los futuros declarantes.
Adrián Gómez llevaba más de 25 años afincado en Piedrabuena al 100, con su taller mecánico. Vecinos y allegados lo describieron como una persona normal, aunque algunos resaltaron su carácter irascible y vehemente. También comentaron sobre su vínculo con el juego y sus frecuentes visitas al Casino de Mar del Plata.
Solitario, Gómez había tenido dos parejas antes de su relación con Mónica Echeverría. También era padre de dos hijos, aunque no mantenía vínculo con ellos. u
LAS HIPOTESIS DE LA POLICIA
“No descartamos el robo, pero se barajan otras situaciones”
El jefe de la Policía Distrital Jorge Giménez informó ayer que comenzaron la investigación bajo la carátula “Averiguación de causales de muerte”, aunque con el correr de las horas la causa derivó en “Homicidio”.
“Alrededor de 2.30 de la mañana se recibe un llamado del Sistema de Emergencias, indicando que una persona estaba sin vida en el interior de una propiedad. Concurre personal policial, se establece que se trata de una propiedad que está compuesta por un taller y una vivienda particular”, relató el comisario.
Acompañado por Jorge Gómez, titular de la Seccional Primera, agregó que “en el exterior del acceso al taller, no en la vía pública sino en el interior del terreno, yacía el cuerpo sin vida de una persona masculina, de alrededor de 65 años de edad. Primeramente se establece que presentaba un golpe. Con el correr de las horas se recoge el cuerpo y es llevado al Hospital donde se hace una radiografía y se determina que tenía un orificio y que podía ser compatible con un proyectil de arma de fuego, que está alojado y no tiene salida”.
Un arma de bajo calibre
Mientras la policía brindaba el parte, el cadáver era trasladado a Azul para la autopsia y hasta anoche aún no estaba listo el informe completo de la operación, aunque trascendió que fueron dos los balazos impactaron en el mecánico.
El comisario Giménez confirmó que cuando llegó la concubina de la víctima al lugar “estaba todo el perímetro cerrado. Lo abre ella y constata el deceso”.
Sobre los primeros pasos de la investigación, indicó que “las hipótesis son diversas y el recogimiento tanto de peritajes como de testimonios son diversos. Vamos avanzando minuto a minuto”.
Por otro lado, el jefe distrital afirmó que “lo único comprobado es que la concubina manifiesta que no existe faltante. Entonces, no descartamos el robo pero se barajan otras situaciones que son parte de la investigación”.
Con respecto al arma, explicó que si bien depende de la autopsia “presumimos que es un arma de menor calibre”. Además, confirmó que el cuerpo presentaba “un orificio en el sector izquierdo del cráneo y no tiene salida. El proyectil está alojado en la parte inferior del cráneo”.
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