Atacaron a piedrazos a un micro de Río Paraná en la zona del barrio Arco Iris
Ayer, pocos minutos después de las 12, nuevamente un micro de Río Paraná fue el blanco de un hecho vandálico. Es que cuando estaba circulando por la Ruta 226 a la altura del barrio Arco Iris fue atacado a piedrazas, provocando la rotura de los vidrios de la puerta del acompañante y abollones en la chapa del vehículo. Afortunadamente, nadie resultó herido.
Al respecto, el titular de la empresa en Tandil lamentó que “estamos acostumbrados a que nos rompan los vidrios, pero no podemos hacer nada más que arreglarlos” y agregó que “es una injusticia que destruyan todo con el esfuerzo que cuesta arreglarlos. Es una injusticia”.
Y explicó que estos hechos vandálicos ocurren en otras ciudades, porque es una nueva modalidad de vandalismo que se utiliza, pero no con la intensidad con la que sucede en Tandil ya que “acá es más continuado el daño porque hay varios accesos a la ciudad y es más difícil detectar en qué lugar se van a producir los ataques”.
Por otro lado, aseguró que los vándalos suelen ser menores que no tienen fines de robo, sino simplemente hacer daño y que “capaz que no se dan cuenta de que pueden provocar un accidente”.
“Esto es más que nada vandalismo. El hecho es romper cristales y ya eso para ellos es un botín, cuantas más ventanillas se rompan, mejor. Se ubican del lado del conductor, de contramano, escondidos detrás de árboles”, explicó.
A su vez, Morel sostuvo que “el problema es grave” y recalcó que “estamos preocupados aparte del daño material, porque los cristales son costosos, principalmente por el hecho de que pueda haber algún daño físico a uno de los pasajeros o al conductor mismo, porque están tirando del lado del conductor”.
En tanto, indicó que estos ataques suelen ocurrir por la noche, cuando no hay visibilidad para detectar quién está tirando las piedras.
“Las piedras que tiran son importantes, no son pedregullo, a veces tiran con gomera y con hondas y siempre en el mismo lugar. Es el Triángulo de las Bermudas, del cruce de la rotonda de la Ruta 30 hacia el lado de Tandil, ahí ocurren los hechos. Hay unos arbolitos donde se pueden esconder muy bien, falta iluminación y aparte el tránsito va rápido. El conductor no va mirando hacia la izquierda porque se produciría un accidente, viene mirando hacia adelante y hacia la banquina, es lo normal”, señaló. u
Morales afirmó que van
a pedirle a la policía que
“agilice los controles”
Por su lado, el delegado regional de la UTA Gustavo Morales, manifestó que “esta situación la conocemos desde hace tiempo, y es más, hemos tenido reuniones con la policía, con Héctor Urruchúa de la caminera y Oscar Urruchúa cuando estaba a cargo de la Tercera. Hay un compromiso de la policía de hacer patrullajes, que se vienen haciendo paulatinamente, lo que pasa es que en un momento que te descuidás y los pibes actúan de esta manera”.
“Gracias a Dios no tenemos que lamentar heridos, todas las empresas están sufriendo los mismos atentados, no es contra ninguna en particular, es una forma que tienen de divertirse los chicos, lamentablemente”, sostuvo.
Por último, aseguró que se van a comunicar nuevamente con la policía para que “agilicen los controles porque esta ola de delitos se había frenado un poco durante un mes y ahora comienza de vuelta”.
Operativos policiales
Por su parte, el subcomisario Héctor Urruchúa informó sobre el accionar, detallando que “cerca de la 1, se recibió un llamado de alerta desde el Centro de Despacho de Emergencias informando que un micro de la empresa Río Paraná que había pasado por la Ruta 226, a la altura del barrio Arco Iris, había recibido el impacto de un elemento contundente que le había roto uno de los vidrios laterales”.
Añadió que “se comisionó personal y -si bien en el lugar no se encontró a ningún individuo vinculado al hecho- se estuvo haciendo prevención para que no ocurriera nuevamente”.
Urruchúa anunció que “se coordinó con la comisaría Tercera para implementar un dispositivo a partir de la fecha y por tiempo indeterminado”.
Tras marcar que afortunadamente “ningún pasajero ni los choferes terminaron con lesiones”, se comprometió a tratar “de que no vuelvan a ocurrir estos casos”.
Admitió que “hace un tiempo tuvimos este tipo de acciones delictivas, que apuntan al daño -no hay otro fin; pasaron unos meses y tenemos un hecho similar”.
Finalmente aclaró que “si bien falta iluminación en la rotonda de Ruta Nacional 30 y 226, el hecho en sí ocurrió por la Ruta nacional 226, a la altura del barrio Arco Iris, donde también está muy oscuro. No hay iluminación sobre la ruta nacional”, sentenció.
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