Atad y el Mumbat, juntos en Lanús
La ponencia que se presentó en forma conjunta versó sobre La integración social: un derecho humano fundamental y un objetivo eje en la salud mental comunitaria y se le dio el nombre ?El Arte como herramienta para la articulación de derechos humanos e inclusión social en el trabajo con niños y niñas adolescentes con capacidades diferentes?. La exposición se basó en la experiencia conjunta que realizaron docentes y alumnos de Atad dentro del Museo de Bellas Artes que consistió en visitas periódicas, exposición de trabajos y debates sobre arte.
En el marco de las jornadas compartieron talleres, presentaciones y debates donde se pusieron en común las experiencias realizadas en el resto del país.
-Se presentaron con una ponencia en Lanús…
Marta Chiacchio:-Nosotros hicimos un trabajo de encuentro entre dos instituciones que tiene que ver con la propuesta artística que se realiza desde el taller de arte de Atad y la apertura hacia la comunidad del museo. En Buenos Aires se produjo una jornada de salud mental comunitaria y este trabajo entró como una propuesta novedosa, ágil, sobre todo porque no estaba cargada de lo enfermo. El resto de las propuestas estaban más enmarcadas dentro de lo terapéutico. Lo que nosotros hicimos puede haber sido terapéutico, pero no era la función ni el fin.
Mirta Leonardi:-La ponencia fue atrayente porque mostró todo lo que se puede hacer casi sin presupuesto. Se trata de sumar ideas, proyectos. Estábamos abiertos y aceptamos que se podía hacer algo en conjunto.
-¿En qué consistió la vinculación entre las instituciones?
M.C:-En Atad tenemos un taller de plástica y para que el mismo fuera valedero recurrimos a lo genuino, donde está el arte, que es el museo. Hace diez años que vamos. La propuesta de Atad es la integración a todos los niveles de nuestra comunidad. Desde mi taller, algo que era posible era ir al museo, que después nos sorprendió.
M.L:-Nosotros nos sumamos como guías a una institución que quería visitarnos, a que a la hora que ellos venían hubiera gente. Después nos abrimos a lo que fue surgiendo. La muestra que hizo Atad fue algo muy puntual. Cuando Marta propuso hacer la muestra, Indiana dijo que sí, pero teniendo en cuenta las pautas del museo. Fue como la de un artista que va a exponer su obra. No era una puesta de escuela, sino una muestra de museo, afectada a una institución.
Verónica Agostinone:-La experiencia de Atad en el Museo viene desde hace mucho tiempo. Nos fueron visitando gracias a Marta y a las docentes. Las primeras visitas venían pocos nenes, luego se fueron agregando más y los encuentros se hicieron mas frecuentes. Los niños y adolescentes también formaron parte de las actividades que ofrecemos en el museo, como dibujar y pintar en nuestras salas, o participar o ser protagonistas de las dramatizaciones de los personajes salidos de los cuadros de nuestro patrimonio. Además los chicos también tuvieron su propia exposición de arte. Todo esto creó la posibilidad de que se integraran a todos los espacios que van conociendo, por ejemplo cuando forman parte de las visitas guiadas, lo han hecho junto a otros colegios de distintos niveles y a grupos, incluso, de otras edades.
-¿Qué contaron en la ponencia?
M.C:-Contamos la experiencia, llevamos un power point representando a ambas instituciones. Hubo una reunión de causalidades porque nunca pensé que todo lo que trabajamos en el taller iba a ser para una muestra. Por eso es más espontáneo y cristalino. Es un recorrido que terminó en esta muestra. Atad cumplía 25 años y en lugar de hacer un encuentro pomposo se fueron haciendo actividades.
-En el congreso, ¿cómo recibieron su propuesta?
M.L:-Bien, porque es una propuesta muy sencilla, hecha con pocos recursos, pero con un acabado interesantísimo. Lo que gustó fue esto de entender que se pueden hacer cosas con planteos sencillos, integrando ideas. Son sumas de voluntades que hacen que el recorrido sea muy interesante. No estás integrando si hacés una actividad aislada una vez por año, sino que se trata de la actividad continuada en el tiempo. A mí me dio mucho placer ver cómo los chicos fueron creciendo o cómo se acostumbraron a mirar. Fueron cambiando su actitud. Se fueron apropiando del museo.
M.C:-Es sacar esto de lo especial, no es trabajar con la diferencia.
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-Muy satisfactorio, entonces…
V.A:-Sí, una experiencia sumamente positiva. En realidad la propuesta para las VIII Jornadas de Salud Mental y Derechos Humanos fue armada y presentada por Marta Chiacchio, ella se dedicó a contar la experiencia que realiza tanto en su institución como junto al Museo de Bellas Artes. La invitación vino de su parte, para que nosotros representando al Museo la acompañáramos personalmente a dicho encuentro en la Universidad de Lanús. Una vez que le confirmaron la ponencia, me pareció una muy buena oportunidad para representar a dos instituciones de Tandil que trabajan en conjunto para favorecer a la integración de chicos con capacidades diferentes, siendo el arte uno de los vínculos principales.
M.L:-Yo me di cuenta hasta qué mundos te puede trasladar el museo. En el congreso sí pudimos reconocer que hay gente con otras problemáticas dificilísimas de solucionar, muy complejas. Hay personas trabajando desde muy abajo, sumando. En espacios así aprendés a visualizarlo. Es bueno trabajar en equipo. No estamos aislados, pero sí vamos sumando poco a poco, a largo plazo se van a ver los resultados. Tampoco podés evaluar una experiencia en un año.
M.C:-Mirta entiende la propuesta mundial de lo que es la ?desmanicomialización?. Estos espacios inespecíficos como el museo pueden ser propuestas curativas.
M.L:-Creo que trabajar en silencio ayuda. A veces se publicita todo lo que se va a hacer y después no se concreta nada.
M.C:-La mayor parte de las propuestas innovadoras no provenían de Buenos Aires, sino del interior del país, lo que demuestra que hay mucho que dar.
-¿Qué reflexiones finales pueden hacer sobre el encuentro en Lanús?
V.A:-La mayoría de las ponencias sobre derechos humanos y salud mental que presenciamos, expresaron tener en común la demanda y necesidad de un apoyo más comprometido por parte del estado. Obviamente que en estas instituciones y asociaciones comunitarias prevalece el trabajo y esfuerzo, que en muchos casos es a voluntad.
En varios de los proyectos se destacó la gestión y dedicación en equipos (formación de redes sociales y de salud) de profesionales capacitados y comprometidos, de diferentes sectores del país, todos con el mismo objetivo, y siempre con la necesidad de prevenir y resolver, con diversos métodos, problemáticas en la salud mental. Estos métodos son puestos en acción en varios casos mediante la práctica artística como forma de inclusión social y laboral. Hay que tener en cuenta que son proyectos puestos en marcha y están en pleno funcionamiento como búsqueda de una mejor calidad de vida y para favorecer a la integración social.
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