Atentado islamista en Argelia deja 43 muertos en una academia policial
Ese recuento es “provisional” y podría aumentar en las próximas horas, según el ministerio del Interior del país norteafricano. Horas antes, el ministerio dio cuenta de 43 muertos y 38 heridos. Según las nuevas cifras, todos los muertos son civiles excepto un gendarme. Entre los heridos, hay 32 civiles y 13 gendarmes.
Varios testigos contaron a la AFP que un kamikaze dirigió su vehículo cargado de explosivos contra la puerta de la entrada principal de la academia de gendarmería de Issers, a unos 60 kilómetros al este de Argel. En la puerta estaban esperando numerosas personas que iban a presentarse a un concurso para ser admitidas en ese centro de formación de gendarmes, según los testigos.
La potencia de la explosión -que se oyó en varios kilómetros a la redonda, según testigos- provocó graves daños en la fachada de la academia, derribó árboles, hizo añicos los escaparates de varios comercios y tiró al suelo varias viviendas adyacentes. La policía aún no identificó el vehículo usado por el kamikaze y el atentado no fue reivindicado por el momento.
La explosión también produjo un cráter de varios metros de diámetro, añadieron los testigos, que afirmaron haber visto a decenas de cadáveres en el suelo. Los cuerpos destrozados de varios jóvenes fueron rápidamente metidos en envoltorios plásticos y desalojados en ambulancias. Los heridos gritaban de dolor y aquellos que podían, corrían en busca de ayuda. Inmediatamente se desplegó un importante dispositivo de seguridad en la zona. Las carreteras de acceso a Issers fueron cerradas a la circulación.
El ministro del Interior, Yazid Zerhuni, se trasladó en helicóptero al lugar. “Es un acto cometido contra los argelinos”, declaró. El ex jefe y fundador del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), Hasan Hattab, llamó el martes a los islamistas a renunciar a las armas y entregarlas.
“Lanzo este llamamiento a todos aquellos que están en el monte y a los jóvenes que quieren acudir (al monte) para participar en la lucha armada. Os aconsejo que os echéis atrás y detengáis vuestra acción”, escribió Hasan Hattab en su llamamiento, del que la AFP obtuvo una copia. El Gobierno argelino recibió el apoyo de la Unión Europea (UE) y de Washington “en su lucha contra el terrorismo”.
La presidencia francesa de turno de la UE condenó “muy firmemente” el atentado y presentó “su pésame a las familias de las víctimas”. Madrid expresó su “consternación” y “solidaridad”. París y Berlín condenaron por separado el ataque y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, aseguró que Roma está al lado de Argel “en la lucha contra todo tipo de barbarie”.
El rey de Marruecos, Mohamed VI, envió por su parte un mensaje de pésame al presidente argelino, Abdelaziz Buteflika. Argelia no había vivido un atentado semejante desde el doble ataque suicida del 11 de diciembre de 2007 en Argel contra el Consejo Constitucional y la sede del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que causó 41 muertos y varias decenas de heridos y fue reivindicado por Al Qaida en el Magreb Islámico, una rama de la red terrorista de Osama Bin Laden. El atentado del martes se produjo dos días después de una emboscada tendida por grupos de islamistas armados a un convoy de las fuerzas del orden en Skikda (este), que causó 12 muertos -ocho policías, tres soldados y un civil-, según la prensa argelina. La prensa argelina atribuye esta recrudescencia de los atentados islamistas a la voluntad de los “emires” (los jefes islamistas) de extender su acción fuera del “cuadrilátero de la muerte” formado por Argel, Bumerdes, Buira y Cabila.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios