AUNQUE TRABAJABA MUCHO Y GANABA BIEN? Mazzone no pudo sustraerse a los vientos de la independencia
-¿Ganaba buen dinero con tanto trabajo que usted tenía en Metalúrgica?
-Sí. Yo no daba abasto y tenía mucho trabajo extra. Aparte del sueldo, me daban para hacer cierta cantidad de tapas de cilindro y me pagaban tanto por cada una. Para tener una idea, yo era un balazo para hacer noyos, por suerte siempre bien hechos. Hacía 10 tapas de cilindro Ford en la hora. Esto a un operario se lo daban por día, en 8 horas. Eso me rendía mucho más que si me pagaran horas extras. Ganaba bien.
-No era fácil hacer eso.
-La verdad que no. Un tal Pipo y yo nos quedábamos a hacer tapas y cuando terminábamos a la tarde, teníamos que ir a una oficina donde la mujer de Selvetti nos hacía el vale. Recuerdo como si fuera hoy que un día llegué y le dije a la señora que había hecho 10 tapas Ford. El ?Gallego? don Germán García, que estaba al lado leyendo el diario, levanta la vista y le dice a la señora de Selvetti: ?Anotale 12?.
-Todo un premio.
-Sí. Trabajaba como un enano, pero en el año 1955 me fui porque consideré que no estaba bien reconocido.
-Además, es natural el deseo de independizarse.
-Yo ya tenía mi tallercito, chiquito, como le conté antes. Ese de los ensayos con Gardel? Y que lo había montado de a poco. Estábamos muertos de hambre, pero tenía más amor propio que posibilidades.
-Y había que seguir aportando en la casa.
-Sí, al ser tanta cantidad de hermanos. Yo prácticamente tenía a mis viejos a cargo mío. Así que me fui a mi bolichito. Yo estaba con Rodolfo ?Fito? Marcovecchio haciendo algunas pavaditas pero no nos alcanzaba ni para comer. En cambio antes, en casa, cuando yo cobraba el sueldo me estaban esperando…
-¿O sea que no fue fácil ese comienzo independiente?
-La cosa no lucía, no teníamos trabajo, no había demasiado para moldear y fundir. Hacíamos tapas de válvula para los motores Chevrolet que las fundíamos de aluminio. Porta-patentes de aluminio, entre otras cosas. Pero no teníamos un producto. Hicimos porta- pocillos de alambre retorcido; luego una máquina para cortar, a 45 grados, marcos de cuadros.
-¿Dónde colocaban esa producción?
-Le vendíamos a la Ferretería Francesa. Producíamos y salíamos a ofrecer el producto. Hicimos tapas de válvulas, porta-patentes, soportes. Fundíamos para terceros algunas piezas. Pero?
-¿Se notaba la diferencia de ingresos??
-Sí, en todo sentido. Fueron cinco años por lo menos que la pasé tremendamente duro?
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSURGIMIENTO DE RONICEVI
-¿La pequeña empresa ya tenía el nombre Ronicevi?
-Sí. La marca Ronicevi la habíamos registrado mucho antes, utilizando las primeras sílabas de nuestros nombres. ?Ro? fue de Rodolfo, ?Ni? de Nicodemo. ?Ce? de César y ?Vi?, de Vicente.
-¿Cómo fue la relación con la célebre fábrica de cuchillos La Movediza?
-Un día Carlos Allende se nos presenta en el tallercito de la calle Uriburu, mi casa paterna, para preguntarnos si podríamos fundirles unas empuñaduras. Y nos mostró las originales que él traía. No íbamos a decirle que no nos animábamos. Estas empuñaduras tenían un cuadriculado antideslizante de líneas muy profundas. Cuando fundimos nuestras primeras piezas esas líneas nos parecían tan agresivas que tuvimos que retocarlas y cuando vino a retirarlas riéndose nos dijo: ?Están perfectas, muchachos?. A partir de ese trabajo, Allende nos encargó los encabados para las hojas que fabricaban: cuadradas, redondas y de monte.
-¿Y después ustedes hasta difundieron esos cuchillos??
-Sí. Cuando ya Ronicevi fue una fábrica fuerte y producía para muchas empresas importantes, al personal jerárquico de muchos de nuestros clientes le regalábamos cuchillos o tallas en madera de Allende. Algunas de ellas, con el tiempo, viajaron a distintas partes del mundo cuando a los obsequiados sus compañías los trasladaban al extranjero. Y para que los obsequiados pudieran valorizar la pieza que recibían, hice imprimir un curriculum de Carlos Allende, de modo que no fueran a creer que sus tallas criollas eran producto de ?artesanía? turística.
DE VUELTA A FUNDIR TAPAS DE CILINDRO
-Lo que sigue es historia ?reciente?. El crecimiento de Ronicevi, la planta que pudo montarse sobre la avenida Falucho?
-Sí, dimos ese paso importante porque la intención era llegar a la fundición de tapas de cilindro. Y lo hicimos.
-¿Consiguieron fácilmente personal capacitado para ello?
-No, eso constituía todo un problema. Así que yo pedí a la empresa que me relevaran de las tareas administrativas que por entonces estaba realizando, para dedicarme a fundir, ya que había trabajado en el oficio tanto tiempo.
-Era el que contaba con más experiencia.
-No había mucho para elegir. Era el que más conocía de noyería, principal problema de las tapas de cilindro.
-Así que volvió a dedicarse de lleno a la fundición.
-Sí. Y al poco andar, los buenos resultados com
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